O morrazo

Fervor y devoción por San Miguel

Las calles de Marín volvieron a llenarse este sábado de danzantes, de vecinos y de visitantes que quisieron honrar a San Miguel, patrón de los mareantes, y contemplar una vez más la Danza das Espadas, el ancestral baile que anima la procesión del santo por las calles de Marín.

La Danza se presentó a las puertas del Templo Nuevo, una vez rematado el oficio religioso en el que participó el Coro de Cámara Thalassa, y se pudo contemplar en varios puntos de la villa, concentrando a cientos de personas en la Praza de España. Niños, jóvenes y adultos aplaudieron al final de cada uno de los pases que, como todos los años, brillaron por su singularidad, expresividad y precisión.

La jornada comenzó con la recepción de autoridades y danzantes en el Concello y el acto solemne del Padroado de San Miguel, en el que se nombró presidente de honor al director de la Escuela Naval Militar, Ignacio Cuartero Lorenzo, y cofrades de honor "in memoriam" a Pilar Dolores Mallo Carracelas ( Maiordoma), Xan Diz Conde ( O Gaiteiro de Ardán) y José Lourido Amoedo ( propietario de Bar Lourido).

Siguiendo la tradición, también se impusieron las espadas de oro y plata a los danzantes que cumplen 20 y diez años como tales, y la medalla corporativa a los nuevos cofrades de la entidad. La jornada remató con la ofrenda floral a los fallecidos en la escultura de los danzantes, sita en la Praza do Reloxo.

La fiesta de San Miguel, declarada de Interese Turístico de Galicia, se acercó este año a los vecinos con el despliegue de cerca de 75 lonas por todas las calles del municipio. En ellas se pueden leer detalles históricos sobre esta fiesta, así como las vidas de aquellas figuras que fueron relevantes a lo largo de su existencia y que permitieron que se mantuviese en el tiempo.