Nidia Vilas, ganando batallas al tiempo a sus 104 años

Nació en la parroquia estradense de Orazo en 1920 y vive en la vecina parroquia de Agar. Tiene 9 hijos, 16 nietos y 21 bisnietos. No perdona la costumbre diaria del café con gotas y el chupito
La centenaria Nidia Vila con tres de sus nueve hijos. PATRICIA FIGUEIRAS
photo_camera La centenaria Nidia Vila con tres de sus nueve hijos. PATRICIA FIGUEIRAS

España es uno de los países con mayor esperanza de vida. Se dice que debido a la dieta mediterránea, una forma de vida más relajada y el gran nivel de una sanidad pública que protege a todos los ciudadanos, aunque en las últimas fechas no esté pasando por sus mejores momentos.

Galicia cuenta con una gran población de personas mayores, especialmente en las zonas del rural. Por eso no es de extrañar que los medios de comunicación muestren muchos días al año los aniversarios de aquellos hombres y mujeres que superan el centenar de primaveras.

Es el caso de Nidia Vila Santos, que este viernes cumple 104 años, aunque su familia lo quiere celebrar por todo lo alto y prepara para este domingo una gran fiesta en el restaurante Río Liñares de A Estrada. No sabemos si podrán estar todos porque la descendencia es bastante numerosa. Nueve hijos (cinco hombres y cuatro mujeres), 16 nietos y 21 bisnietos.

Precisamente la buena salud de toda la prole llena de tranquilidad a Nidia Vila. Solo quiere "que le vivan sus hijos", nos comenta su nieta Mari Carmen. Y de momento no tuvo que enterrar a ninguno de su larga lista de descendientes. No ocurrió lo mismo con sus hermanas. La mayor murió en Argentina, también superando los cien años, mientras que la segunda lo hizo bastante joven.

También tuvo que enterrar a su marido hace más de 30 años. Un hombre que era mutilado de la Guerra Civil española. Había quedado manco y en la otra mano le faltaban algunos dedos, además de perder vista. Esas heridas y los consejos de algunas personas de que no se casara cayeron en saco roto. El amor pudo más y el resultado fue una familia grande y unida.

Buenas costumbres, el secreto de la longevidad

Al preguntarse por el secreto de esta longevidad, hay varios factores en común entre estas personas centenarias. Entre todos ellos llama especialmente la atención uno que se repite bastante por estas tierras gallegas. No puede faltar "el café con gotas y el chupito", una costumbre que sigue acompañando cada día a la centenaria estradense, según nos cuenta su familiar.

Nidia se encuentra en buen estado de salud. Con 70 años tuvo un problema de rodilla por una caída y le recomendaron poner un prótesis, pero renunció a ello con una frase que resultó nada profética: "para lo que me queda". Ahora esa dolencia es la única que le da un poco la lata, aunque no le impide salir y llevar una vida plena para su edad. Además tiene una memoria a prueba de bomba y recuerda muchas de sus vivencias de la niñez y juventud.

Durante la pandemia llegó a tener covid, pero ni se enteró. La familia la llevó a hacerse un test por la falta de apetito y una leve carraspera. Dio positivo. Luego en la posterior etapa de las vacunas también descubrieron que nunca había recibido ni tan siquiera la de la gripe. Ella dice que cuando está enferma, "me friego todo el cuerpo con alcohol".

Se dedicó toda la vida a las labores del hogar, criar a sus hijos y trabajar en el campo de jornalera para otras casas. Ahora vive con dos de sus hijos y la esposa de uno de ellos. Y este domingo se juntarán varias generaciones para celebrar por todo lo alto el cumpleaños 104 de una mujer que le sigue ganando batallas al tiempo.

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