Las monedas de Roma que viajaron desde Caldas de Reis hasta Irlanda e Inglaterra

Edward S. Dogson fue el encargado de hacer llegar las monedas a la Universidad de Dublín y al Museo Británico, que le había entregado el poeta vilagarciano Farruco Porto Rey
Edward S. Dogson. GALICIANA
photo_camera Edward S. Dogson. GALICIANA

Caldas de Reis y su comarca es uno de los lugares de Galicia en el que frecuentemente han aparecido restos arqueológicos, principalmente de la época romana. Entre ellos se pueden citar lápidas, miliarios, urnas cinerarias, molinos de mano, fragmentos de alfarería y monedas de diferentes clases y emperadores.

En el mes de febrero del año 1911, los periódicos La Gaceta de Galicia, el Regional, Galicia Nueva y La Región se hicieron eco de una carta remitida, desde Santiago de Compostela, por el investigador Edward S. Dogson, fundamentalmente conocido por ser uno de los hombres más versados de su tiempo en bibliografía vasca, aunque, por lo visto, en este caso también dedicaba su tiempo a cuestiones de otros lugares.

En la misiva, el intelectual inglés informaba que el poeta de Vilagarcía Farruco Porto Rey le había regalado unas monedas romanas descubiertas en Caldas de Reis, que él, a su vez, las había distribuido entre la Universidad de Dublín, a la que consideraba capital de la Galicia de Inglaterra (Irlanda no era todavía independiente), y el Museo Británico.

Es probable que las monedas donadas por el escritor vilagarciano tuvieran origen en el hallazgo registrado en el año 1906 de un centenar de ellas, del que dieron noticia diversos periódicos gallegos.

Edward S. Dogson. GALICIANA
Edward S. Dogson. GALICIANA

"En la ladera oeste que da sobre la aldea del Pazo de Tibo, inmediata a la Casa Rectoral de la villa de Caldas de Reyes, unos canteros que se hallaban picando piedra rompieron una vasija de barro que se hallaba allí oculta, esparciéndose por el suelo como un centenar de monedas. Acudieron muchas personas al lugar de la ocurrencia. Un calderero ambulante adquirió 16 monedas de las halladas. Las monedas, de hermosos grabados correspondían a diferentes emperadores romanos y, entre ellas, había algunas perfectamente conservadas".

Antes de la remisión material de las monedas, Edward S. Dogson envió al responsable del departamento de monedas del Museo Británico, H. A. Grueber, el diseño de una de ellas, un denario del emperador romano Nigriniano, que debió vivir aproximadamente hacia el año 270.

Se le contestó desde el Museo Británico que la leyenda del anverso de la moneda debe decir Divo Nigriniano, y que todas las monedas de ese emperador conocidas, se cree que fueron puestas en circulación después de su muerte, siendo poseedor el Museo Británico de dos ejemplares de la moneda dibujada con letras púnicas debajo del águila, con significado del lugar en que fueron acuñadas "Carthago", por lo que España es un distrito probable para su descubrimiento.

Se añade en la respuesta que si el ejemplar encontrado tiene otras letras diferentes debajo del águila, el Museo Británico se alegraría de aceptar su oferta como regalo. Firma: H.A. Grueber, Keeper of Coins. Finalmente, el día 9 de febrero de 1911, H. A. Grueber agradece el envío de las monedas de Nigriniano y otras, efectuado por el señor Dogson, haciendo la observación de que la de Nigriniano remitida se diferencia algo de los ejemplares existentes en el Museo, por lo que la adición a la colección es muy de agradecer. Manifiesta, además, el señor Grueber que dará cuenta de la donación a los directores, los cuales acusarán debidamente el recibo.

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