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Adrián Ligero: "Aquel día desde el puente no se veía la proa y estaba a cuatro metros"

JAVI IMPORTANTE. Foto de Adrián Ligero, uno de los supervivientes del naufragio del Nuevo Marcos, acompañado de su madre. Quedamos en el muelle de Campelo, donde pusieron el año pasado un monumento en memoria de los marineros fallecidos en el accidente.
El superviviente del accidente del Nuevo Marcos, Adrián Ligero, en Campelo, con la Illa de Tambo al fondo. J.CERVERA-MERCADILLO
Mar indica que se ha iniciado la señalización de bateas con el proyecto de Muros pero descarta crear más peligro al "iluminar en exceso las rías"

"Puede que la Comisión de Investigación tenga razón y que con el balizamento de los polígonos de bateas no tuviésemos el accidente, pero yo reitero que aquel día las condiciones eran muy malas: desde el puente no se veía la proa y no estaba ni a cuatro metros". Son palabras de Adrián Ligero, uno de los dos supervivientes del Nuevo Marcos, quién esta semana conoció por la prensa los detalles del informe publicado por la Comisión Permanente de Accidentes e Incidentes Marítimos en relación al siniestro que padeció en abril de 2017 en el que perdieron la vida su padre, Jesús Ligero, vicepatrón de la embarcación; el patrón, Francisco Castiñeiras, y el marinero Florentino Carballa.

El joven señaló este jueves que es reacio a hacer declaraciones sobre la parte judicial del accidente, pendiente aún de resolución. "Es una cuestión muy complicada y no quiero entrar ahí, por muchos motivos: todos los implicados somos marineros y seguimos en mar, viéndonos día si y día también y es una cuestión muy delicada".

Al margen de sus opiniones sobre el proceso judicial y el desenlace del mismo, el marinero sí aceptó valorar las dos cuestiones principales recoge el documento de Fomento: la necesidad de balizas en las cabeceras de los polígonos bateeiros y las dudas sobre el proceso de toma de decisiones de la tripulación que llevó al hundimiento del barco.

Adrián Ligero insiste en que "las bateas son un obstáculo, pero no el único cuando estás faenando con el cerco o la ardora, por ejemplo. Tú vas con el barco buscando los bancos de peces y no sabes dónde pueden estar. A veces hay que acercarse mucho, sean rocas, sean bateas y eso es algo que tiene que saber el marinero", aclaró, añadiendo que "no fuimos los primeros, ni seremos los últimos" a los que les sorprendió un accidente marítimo de este tipo.

Todo sucedió muy rápido, y hay que tener en cuenta la oscuridad  y el golpe, que pudo haberles dejado en shock"

En lo que no coincide el marinero es en la valoración que hace el CIAIM sobre la toma de decisiones que se adoptaron tras el choque y que fueron encaminadas a llevar el barco al puerto de Combarro y no a salvaguardar la seguridad de la tripulación. Ligero, sin entrar en la valoración de las maniobras adoptadas recuerda que "todo sucedió muy rápido, en milésimas de segundo y hay que tener en cuenta la oscuridad que no permitía ver la proa, el golpe, que pudo haber dejado en shock a mi padre y al patrón, que estaban en el puente, como se queda en shock cualquier accidentado de coche. En esas circunstancias, ir hacia el puerto tampoco era una decisión extraña sino perfectamente normal", reivindica.

Adrián Ligero sigue trabajando en el mar "de momento" y se ha mantenido en activo pese a la traumática situación vivida en el siniestro marítimo, el 26 de abril de 2017. El joven salvó la vida agarrándose a una batea, en la que esperó a que llegasen los medios de rescate, alertados por su compañero, Carlos Carballa, que nadó hasta la costa, durante más de una hora. Ligero y Carballa perdieron ambos a sus padres en este siniestro, en el que también falleció el armador y patrón, Francisco Castiñeira.

"ARBOLITOS DE NAVIDAD". También se pronunció sobre las indicaciones del CIAIM para señalizar los polígonos de bateas la conselleira de Mar, Rosa Quitana, quién señaló que la Xunta tiene "en marcha ya desde hace mucho tiempo" un proyecto para tratar de mejorar la señalización de las bateas en las rías gallegas, pero advierte de que es un asunto "complicado".

"No podemos hacer arbolitos de navidad en las rías porque dificultan la navegación", indicó Quintana, que recordó que "la Xunta se ha puesto las pilas desde el minuto uno", pero "es un tema que tiene que tener el visto bueno de Puertos del Estado y toda la comisión de faros y señales marítimas".

"En esa línea estamos. Lo tenemos presupuestado desde el año pasado. Nos han dado ahora el visto bueno para el plan de la ría de Muros-Noia y seguiremos avanzando también con la ría de Pontevedra", añadió, explicando que "la más complicada es la ría de Arousa". "Simplemente pido que alguien se pueda imaginar lo que son más de 2.000 bateas todas iluminadas en los cuatro vértices de cada polígono; puede dificultar muchísimo la navegación", insistió.

Adrián Ligero: "Aquel día desde el puente no se veía la proa y...
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