miércoles. 23.10.2019 |
El tiempo
miércoles. 23.10.2019
El tiempo

Alas que paran molinos

Un ejemplar de buitre negro. DP
Un ejemplar de buitre negro. DP

El avistamiento de varios ejemplares de buitre negro sobrevolando la Serra do Cando obliga a Medio Ambiente a cerrar temporalmente el eólico de la zona

d

urante los últimos días, diversos colectivos ecologistas han detectado la presencia de varios ejemplares de buitre negro sobrevolando la zona de la Serra do Cando y más específicamente los alrededores del parque eólico ubicado en sus proximidades. La aparición de estas aves, consideradas «vulnerables» por el Catálogo Español de Especies Amenazadas, obligó a la Xunta a actuar de manera rápida y contundente. Por el momento, se ha ordenado el cese «cautelar y provisional» de la actividad del parque eólico durante los próximos quince días.

Un operativo compuesto por varios técnicos de la Consellería de Medio Ambiente trabajará en la zona con un único objetivo: proteger a los buitres y alejarlos hacia una zona donde no corran peligro y donde la actividad eólica no se vea perjudicada por su presencia. Para ello estudiarán el terreno y, una vez confirmada la presencia de las aves, decidirán las medidas a tomar. La intención es garantizar la supervivencia de esta especie, cuya población se reduce a las 2.548 parejas en toda la península y, si es posible, reanudar la actividad eólica a partir del 19 de julio.

Desde la Sociedad Española de Ornitología (SEO) hablan de una «evolución positiva», durante los últimos años, de los datos de población de esta especie, considerada como la rapaz más grande de Europa. Sin embargo, los expertos creen que todavía sigue en riesgo y amenazada de extinción.

Su área de nidificación se ubicaba originalmente en las zonas del centro y el oeste peninsular, así como las costas de Mallorca, pero la prueba de reintroducción en Cataluña resultó satisfactoria. Extremadura sigue siendo la comunidad con más ejemplares.

Galicia, por el contrario, no se encuentra en la lista de siete comunidades donde habita el buitre negro. Esto no ha impedido que durante los últimos años hayan sido notificados avistamientos en lugares tan lejanos de su hábitat natural como Cerponzóns, Moraña o A Lama. Ahora que el buitre negro vuelve a sobrevolar los cielos gallegos con sus gigantescas alas y con sus más de 10 kilos de peso, cualquier medida resulta insuficiente para garantizar su seguridad. En nuestra mano está preservar su existencia por muchos años más.

Alas que paran molinos
Comentarios