Áurea Telecom quiere seguir llegando al rural tras cubrir el 100% de Ponte Caldelas

La filial de Eléctrica Los Molinos repite el hito de su matriz: la primera llevó la electricidad a todas las casas y, la segunda, la fibra óptica
Beatriz Estévez es gerente de Áurea Telecom. DP
photo_camera Beatriz Estévez es gerente de Áurea Telecom. DP

La apuesta de una empresa familiar gallega por el desarrollo sostenible del rural y por dotar de servicios a zonas de difícil acceso, olvidadas por grandes compañías de telecomunicaciones, ha tenido sus frutos: Ponte Caldelas es de los pocos municipios gallegos que cuenta en su totalidad con servicio fibra óptica de hasta 600 megas, una velocidad superior a la de muchas grandes ciudades y ha sido instalada por una empresa con sello local, y de ámbito autonómico.

El trabajo ha sido realizado por Áurea Telecom, empresa familiar gallega y el resultado beneficiará a los más de 5.500 vecinas y vecinos censados en los 33 núcleos de población que conforman esta localidad.

EL ÚLTIMO. Taboadelo fue el último punto en el que se desplegó la fibra para cubrir así el 100% del municipio. Esta obra, realizada con financiación propia y las demás actuaciones desarrolladas en los últimos 5 años, forman parte de la apuesta decidida de Áurea Telecom por el crecimiento económico y social de su entorno rural, lo que implica la fijación de población y la atracción de nuevos vecinos.

De esta forma, además de alcanzar los 33 núcleos de población de Ponte Caldelas, el operativo incluyó también en la red los polígonos industriales de O Campiño entre A Reigosa y Marcón, perteneciente al Concello de Pontevedra, que de este modo, disponen de una red de 600 megas que permite afianzar los servicios que proveen las empresas de la zona y mejorar también su competitividad.

El despliegue de fibra en todo el municipio no fue sencillo, sobre todo en la fase final, en la parroquia de Taboadelo, que fue objeto de una subvención por parte del Gobierno estatal en 2017 a una gran teleoperadora, que nunca llegó a ejecutar el trabajo.

Tras el éxito de este ambicioso proyecto, la previsión de la compañía perteneciente a la familia Estévez es seguir creciendo con la implantación de la red de fibra propia en las zonas más próximas, de modo que se pueda ampliar su cobertura en zonas más alejadas, pero teniendo siempre como prioridad el rural gallego y su gente como han hecho hasta ahora.

Pioneras tecnológicas:
Una firma con ADN caldelano y algo más que nombre de mujer
Tal y como lo sienten en el seno de las empresas del grupo, la tecnología en Ponte Caldelas es, más que en cualquier otro lugar de Galicia, un sustantivo femenino muy familiar. Clotilde Fernández y Beatriz Estévez, bisabuela y bisnieta, son las mujeres que han tendido un puente generacional de más de un siglo de longitud para unir la implantación de la electricidad en el municipio, en el inicio del siglo pasado, con la de la fibra óptica que se acaba de completar.

El hilo conductor entre ambas es el tejido entre las firmas gallegas Eléctrica Los Molinos y Áurea Telecom, matriz la una y orgullosa descendiente la otra. El resultado de ambas iniciativas empresariales es hoy similar: el desarrollo de Ponte Caldelas, localidad en la que la dispersión poblacional que la define –con sus 33 núcleos– puede ser vista como un obstáculo o como un reto.

Clotilde Fernández fue pionera no solo como mujer al frente de una empresa, sino también al apostar por convertir los molinos de la familia en el Verdugo en una estación eléctrica que fue la primera en llevar la corriente a todo el municipio. Cuando idearon sus ambiciosos proyectos, Clotilde y Beatriz apostaron por salvar las dificultades y crear las herramientas necesarias para disfrutar de las ventajas tecnológicas sin tener que renunciar al carácter rural.

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