La crisis de la salinidad de otoño aboca a la Lonxa de Campelo a su primer Erte

La rula está cerrada y mantiene solo la operativa de oficina. Solo los navalleiros extraen molusco y su periodo extractivo se acaba esta semana
Trabajos en el interior de la lonja de Campelo antes de las subastas el año pasado. DAVID FREIRE
photo_camera Trabajos en el interior de la lonja de Campelo antes de las subastas el año pasado. DAVID FREIRE

La crisis de la salinidad del agua generada por las ingentes lluvias de otoño de 2023 no solo provocó la mortandad de la mayor parte del bivalvo en los principales bancos marisqueros de las Rías Baixas, sino que, a consecuencia de ello, ha arrastrado a parte del personal de la Lonxa de Campelo a su primer Erte.

Así lo confirmó la presidenta de la entidad gestora y patrona mayor de Lourizán, Carmen Vázquez Nores, quien indicó que, ante la caída total de la actividad se ha optado por esta medida laboral por primera vez, aunque se ha aplicado de modo que afecta a la parte mínima de la plantilla.

De este modo, del personal existente en la rula (menos de una decena de personas), solo dos trabajadores han tenido que acogerse a la regulación temporal de empleo. "Trátase dos lonxeiros, porque, ao non haber vendas, non teñen actividade algunha", explicó la patrona mayor.

El resto del plantel continúa operativo, aunque dos personas están con bajas de larga duración. Así, el personal de oficina, compuesto por otras dos personas mantiene la operativa mínima de las instalaciones, atendiendo a las cuestiones de contabilidad y administrativas, así como a la tramitación de los proyectos en marcha.

A su vez, el personal del barco, un capitán y un marinero, se mantendrán en activo, primero, porque este es el medio con el que se realizan los muestreos y, segundo, porque son necesarios para las tareas de limpieza y retirada de algas periódicas en los distintos bancos marisqueros.

También mantiene su actividad el biólogo adscrito a las tres cofradías, un puesto que además de contar con apoyo económico directo de la Xunta, es fundamental para mantener el control sobre la situación del proceso de regeneración de los bancos marisqueros.

"Con todo, esta é a primeira vez que recurrimos a un Erte desde que eu lembro, porque aínda que tivemos situacións de crise anteriores, como o ano no que encadeamos mareas vermellas desde maio, daquela estabamos en funcións e non era unha medida axeitada, así que foron rotando vacacións e foise aguantando como se puido", indicó Vázquez Nores.

La situación actual es distinta, puesto que, además de las más de diez toneladas de bivalvo perdidas, que han llevado al cese de actividad al sector de a pie por tres meses y al de a flote por seis, apenas hay otras artes que puedan traer pescado o marisco a la lonja en actualidad. Una de ellas, la extracción de navaja, se ha mantenido, pero su periodo extractivo se acabará este día 26.

El Erte tiene, inicialmente la misma duración que el cese del marisqueo de a pie, por lo que se podría finalizar el 15 de abril, o ampliarse si se prorroga también el cese.

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