Se cumplen 20 años del crimen de Jorge Pazos, que fue archivado sin resolver

El hombre apareció muerto al lado de su coche, recién aparcado, y con un tiro de escopeta en el cuello
La zona del crimen. RAFA FARIÑA
photo_camera La zona del crimen. RAFA FARIÑA

Habían transcurrido ya algunas horas desde la salida del sol del día 21 de diciembre de 2003 en Parada de Tenorio, Cotobade, cuando fue descubierto el cadáver de Jorge Pazos, un vecino de esta localidad viudo, que llevaba entre tres y cuatro años residiendo en la zona y que apareció en el entorno de la casa con un tiro de escopeta en el cuello.

Se descubrió entonces uno de los crímenes más complicados de resolver de la historia reciente de la crónica negra en la comarca de Pontevedra. El hombre, de 65 años, apareció muerto al lado de su coche, recién aparcado, y había sido visto la noche anterior en dos de los bares de Tenorio: el Mesón Bodegón Dios y el Bar O Forno, sin que en estos lugares se registrase ningún conflicto que recordasen los allí presentes.

Jorge, que había sido conductor de camión y llevaba unos años retirado, era pacífico y a los allegados y vecinos no le constaba ninguna trifulca o rivalidad que pudiese estar tras su muerte. Los vecinos habían oído tiros de madrugada y el hecho es que uno de los perros de este vecino apareció a su lado, herido también por perdigones de escopeta.

Tras meses de indagaciones, la Fiscalía solicitó en 2004 el archivo provisional de esta causa, dado que las investigaciones no consiguieron dar con el arma o indicios solventes para abordar este caso, y aunque se habló de su reapertura en distintas ocasiones, incluyendo la vez en la que un vecino cercano fue investigado por su presunta relación con la muerte y desaparición de su pareja. Con todo, ni las investigaciones realizadas entonces ni los datos recabados en el momento del crimen han permitido arrojar ninguna hipótesis válida para explicar este luctuoso suceso.

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