Joaquín Araújo: "Llamar al agua recurso es insultar al ser humano"

El escritor, divulgador y ecologista defendió el papel de A Rente do Chan en su oposición al embalse del Oitavén ▶ Su receta contra la economía "despilfarradora" de medios y "bulímica" es la austeridad

Araújo port
photo_camera Sofía Baqueiro, directiva de A Rente do Chan, con Joaquín Araújo en su intervención. E. BUCH

"Yo soy agua. Ustedes son agua". La frase se oyó un minuto después de que ante el enmudecido  auditorio en la Casa da Cultura de Ponte Caldelas, empezase a hablar el divulgador y naturalista Joaquín Araújo, llegado  para participar en una jornada de información contra el propósito de construír un nuevo embalse en el río Oitavén organizada por A Rente do Chan-Pladever.

Araújo disertó una hora sobre los problemas más acuciantes del medio ambiente, sin olvidar hitos como el alcanzado el año pasado "el hecho de que el planeta tenga más superficie inerte que viva".

Araújo port 2
Asistentes al acto, este sábado en Ponte Caldelas. E. Buch

La desertización, el cambio climático, las agresiones al medio fueron su prólogo. Definiendo el agua como "la sustancia más elemental del cosmos" y "origen de toda vida", el autor de ‘Somos agua que piensa’ apuntó también circunstancias que hacen de su defensa una urgencia.

"El mar recibe cada segundo 200.000 toneladas de contaminantes", subrayó, antes de señalar a un sistema voraz como culpable. Para Araújo, "el agua tiene sed" y la encargada de saciar su necesidad debe ser una ciudadanía dispuesta a abandonar "la bulímica utilización de más de lo necesario. Si la bulimia es comer para vomitar, para volver a comer: ese es el sistema", explicó, añadiendo que "el mundo ya es más inerte que vivo por justificar que tenemos derecho a ser bulímicos. La economía no funciona sin bulimia: hay que consumir más de todo. El despilfarro es el apuntalamiento del sistema y por eso nunca habrá suficiente".

Así, recordó como "el 30% de la energía que se genera en este mundo no se destina a nada útil" e igualmente "el 30% del agua que llega a cualquier hogar se tira sin haber servido para nada", antes de preguntar "por qué no trabajamos ese aspecto?" y apostar por "la austeridad" como solución.

El autor apostó por concienciar a una sociedad que despilfarra el 30% del agua que consume. "Es más barato que hacer presas", dice


"Se puede vivir prácticamente con la misma calidad de vida, productividad e higiene gastando la mitad del agua. La agricultura pro-ecológica necesita la mitad de agua que la convencional. Un ciudadano usa el doble de cosméticos de higiene de lo estrictamente necesario. Doble de champú, de jabón... Igual sucede en la limpieza del hogar. El margen de maniobra es más barato que hacer presas", insistió.

El divulgador se mostró duro contra quienes desde empresas y gobiernos sostienen un sistema en el que "todo se decide desde la distancia, desde los despachos", una lejanía frente a la que defendió "el derecho legítimo e inalienable de defender la identidad del paisaje, de tu hogar. El paisaje es una referencia emocional de identidad de cada uno de los que están en él", apuntaló, señalando también directamente a otro elemento transgresor de ese paisaje desde el punto de vista de muchos colectivos ecologistas: los aerogeneradores eólicos.

Frente a las grandes urbes, en donde residen "un 60% de humanos parásitos", defendió el rural, el campo y el activismo ecológico como el de Pladever y los presentes en el encuentro y ratificó algunos de los argumentos que este colectivo ya esgrimió en contra trasvases y embalse, los nuevos medios propuestos por la Confederación Hidrográfica para reforzar el abastecimiento de Vigo. "Llevamos  años diciendo que hay sistemas de abastecimiento que pierden hasta la mitad del agua", apuntó. "Se ahorrarían embalses enteros" si las ciudades cuidasen este aspecto.

La primera propiedad del agua es que no debe ser propiedad particular de nadie", apostilló el autor de 'Somos agua que piensa' y 'Los árboles te enseñarán a ver el bosque'

Disertó también contra medidas como "el caudal ecológico" y apostilló que "ecológica es toda la capacidad del río. Llamar al agua recurso es insultar al ser humano, que es básicamente agua. El caudal es todo el caudal del río" que es lo que necesita el medio para regenerarse, "para seguir creando vida" y para el equilibrio de los ecosistemas. También cargó contra la gestión de "un bien que no debe ser privatizado".

"El agua no solo es insultada por este despilfarro y apropiaciones indebidas (por no decir robos), también está siendo masivamente privatizada. La primera propiedad del agua es que no debe ser propiedad particular de nadie. La supervivencia del planeta está ligada a la socialización del agua, a la gestión pública y democrática, al dominio público para el bien público", relató.

Finalmente, el multipremiado divulgador no dejó tampoco de postularse contra los informes de impacto ambiental que abren puertas al intervencionismo extremo en la naturaleza. Los califica como "la cosa más prostituída de este país. La mayoría están pagados por quien quiere hacer la explotación".

En el turno de preguntas interactuó con los vecinos, pero también con asistentes llegados de Caldas que recordaron la lucha contra el embalse del Umia y la situación actual de deterioro de ese cauce. La gran asistencia hizo necesario retransmitir en streaming el acto para quienes no cabían en la sala principal de la Casa da Cultura.

Comentarios