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Llevará su caso a la Valedora tras casi un año pendiente de dos operaciones de cadera

Enrique Muñiz, en su casa de Samieira, Poio. DP
Enrique Muñiz, en su casa de Samieira, Poio. DP

Un vecino de Samieira denuncia que está ‘atrapado’ en la lista de espera, de baja y dependiendo de calmantes para el dolor a diario

Enrique Muñiz lleva casi un año de baja, en su casa, sin poder ejercer su profesión de electricista. Hace once meses le informaron de que sus lesiones en las dos caderas iban a necesitar sendas operaciones mediante artroscopia para atajar problemas de desgaste que podrían llevarle a necesitar prótesis en el futuro. Sus lesiones le impiden trabajar y hacer vida normal sin los calmantes que le han prescrito y que debe administrarse a diario. Este paciente del Sergas llevará su caso a la Valedora do Pobo, después de ver cómo su periplo por las distintas listas de espera le ha mantenido desde el año pasado en una situación de bloqueo total.

"Sen os medicamentos, non podo facer vida normal, e aínda así, con calquera pequeno esforzo, xa teño que estar tomando máis calmantes", se queja Muñiz, que reconoce que al principio la espera le pareció normal, pero ahora, "a piques de que pechen os quirófanos pola chegada do verán, xa me parece indignante".

El afectado, natural de Samieira, explica que estuvo esperando cuatro meses por las primeras pruebas solicitadas por su médico y que ya en diciembre presentó un escrito reclamando más celeridad en el proceso, después de que ni siquiera lo llamasen para someterse a las resonancias necesarias para dar luz verde al proceso.

Pasado medio año, el poiense ha conseguido esa prueba y realizar el procedimiento de preparación para la operación, pero esta no llega. "Xa hai dous meses que firmei o consentemento previo, pero non teño noticias de nada: seguen sen chamarme para ser operado", señala.

Muñiz recuerda que el procedimiento al que debe someterse afectará en primer lugar a una cadera y, una vez realizada esa operación, a la otra. Es un periplo que necesitará tiempo y recuperación. Con 50 años y más de doce meses fuera de la vida laboral, este poiense muestra su preocupación por la dilación que está acumulando todo el proceso, de modo que "xa iniciei contactos para mandar toda a miña documentación á Valedora do Pobo", reclama, pues considera que en la sanidad debe haber vías para acortar las listas de espera y el sufrimiento de los pacientes.

Llevará su caso a la Valedora tras casi un año pendiente de dos...
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