Las mariscadoras continuarán con el cese: "Volver ahora mismo no es viable"

Los técnicos de las cofradías de la ría recomiendan aplazar el regreso a los bancos ► Durante la jornada de este jueves se llevó a cabo la resiembra en Combarro con 1.600 kilos, la mitad de lo habitual
El barco antes de salir a completar el traslado de semilla, en Campelo. DAVID FREIRE
photo_camera El barco antes de salir a completar el traslado de semilla, en Campelo. DAVID FREIRE

El cese de actividad del sector marisquero de la ría de Pontevedra se alargará otros tres meses más. No será hasta julio cuando los mariscadores y mariscadoras puedan volver a su trabajo, una situación muy comprometida desde el punto de vista de las economías de los trabajadores, que se inició el pasado mes de enero tras el catastrófico estado de los bancos de molusco a raíz de la mortalidad producida entre octubre y noviembre del año pasado por las intensas lluvias.

A pesar de que las agrupaciones, que se volverán a reunir este viernes, están pendientes de los informes del biólogo de la Xunta de Galicia, que lleva unos días realizando muestreos en la playas, los técnicos de los pósitos lo tienen claro: no es viable volver ahora a retirar almeja. "Nos aconsejaron no volver, porque si lo hacemos tendríamos que cerrar de nuevo. No nos serviría de nada", explica Raquel Gómez, presidenta de la Agrupación de Marisqueo a Pé de la cofradía de San Telmo, consciente de la desesperación de sus compañeros. "Por mucho que la gente quiera trabajar, no nos queda otra. Es necesario que ahora las playas se regeneren", cuenta.

Para ayudar a la proliferación de la almeja en las playas, principalmente en las más afectadas por la mortalidad del molusco tras las lluvias, las agrupaciones llevaron a cabo estos dos últimos días limpiezas, y en la jornada de este jueves, el primer traslado del bivalvo dentro de la ría. La resiembra se desarrolló por la tarde en Combarro, una de las zonas de la ría pontevedresa en donde la mortalidad del otoño pasado fue casi total.

Reunión de mariscadores en Poio. GONZALO GARCÍA
Reunión de mariscadores en Poio. GONZALO GARCÍA

"La almeja para sembrar era buena, fina y había cantidad. Eso sí, no igual que otros años", relata. Durante las labores de ayer se recolectaron 1.600 kilos de almeja para la resiembra, "menos de la mitad de lo que se acostumbra a recoger. De hecho no se completaron todos los bins que se solían llevar". La idea propuesta es que, tras los tres nuevos meses de cese, los integrantes de los pósitos regresarán a las playas para trabajarlas, ya que "no es bueno dejarla tanto tiempo. El terreno endurece y eso es perjudicial. En julio tenemos que estar en la playa sí o sí".

Con la prórroga del cese de actividad, Raquel Gómez acepta que este año "va a ser muy duro". "Es cierto que en esta profesión hay épocas buenas y malas, pero esta está siendo muy mala. No es que tengamos pocos ingresos, directamente no tenemos ninguno", lamenta.

De hecho, la falta de ingresos es la principal preocupación de los mariscadores y mariscadoras, que ayer así lo trasladaron durante la reunión informativa celebrada para analizar la situación y tomar decisiones sobre la prórroga. "La gente está muy preocupada porque no vamos a cobrar, tenemos poco cese. No hay ingresos y hay que pagar el seguro igualmente. Es muy complicado, pero tenemos otra opción", manifiesta Gómez.

Los trabajadores barajan posibles movilizaciones

Ante la insostenible situación, los mariscadores de la ría de Pontevedra no descartan realizar movilizaciones para reivindicar una ayuda económica. "La gente es consciente de que no va a cobrar y piden que se ayude al sector primario. Es muy importante y nos están dejando un poco abandonados", manifiesta la presidenta de la agrupación de la Cofradía de San Telmo, que deja claro que "lo primero que queremos es trabajar".

Gómez reconoce que "siempre se apoyó al sector y ahora no sé si es porque la situación es mala en general, pero necesitamos un empuje para salir a flote".

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