lunes. 24.01.2022 |
El tiempo
lunes. 24.01.2022
El tiempo

"Mientras nadaba vi a mi padre flotando y me quedé con él, aunque sabía que ya no vivía"

Adrián Ligero posa en el muelle de Campelo, su villa natal, con la Illa de Tambo al fondo, en cuyas inmediaciones se hundió el pesquero en 2017. J. CERVERA-MERCADILLO - San Marcos
Adrián Ligero posa en el muelle de Campelo, su villa natal, con la Illa de Tambo al fondo, en cuyas inmediaciones se hundió el pesquero en 2017. J. CERVERA-MERCADILLO - San Marcos

La entereza con la que el joven marinero relata la pesadilla que vivió en las inmediaciones de Tambo el 26 de abril de 2017 es tan sobrecogedora como la propia catástrofe. Un año después, tras permanecer más de ocho meses de baja y no poder acercarse al agua por el pánico que le provocó la experiencia, el poiense Adrián Ligero vuelve a ganarse la vida en el mar

El norte que sopla en el muelle de Campelo a la hora de realizar esta entrevista es muy similar al que azotaba la ría cuando el Nuevo Marcos se fue a pique. Adrián Ligero experimentó en sus carnes el dolor provocado por la gélida temperatura del agua y por la pérdida de su padre, Jesús Ligero, a quien se negó a abandonar ni siquiera después de comprobar que ya no respiraba. "O me salvaban estando con él o nos moríamos los dos", asegura.

Ha podido volver al mar.

Hace poco más de un mes. Eso me hace feliz. Trabajo en una empresa en la que estoy muy a gusto. Uno intenta volver a la normalidad, aunque no es fácil. La noche de ayer (en referencia al jueves) fue muy dura, porque las condiciones meteorológicas eran idénticas a las de aquella madrugada.

¿Cuánto tiempo transcurrió desde el naufragio hasta que pudo volver a salir a faenar?

Unos ocho meses. Llegó un momento en el que decidí que no podía seguir así y que tenía que dar un paso adelante. No podía continuar de baja durante más tiempo.

Pánico al mar
"Llevaba a mi hija a la playa y me decía 'papá, ven a nadar', pero yo solo era capaz de meterme hasta las rodillas"

¿Ha vuelto a pasar por el lugar en el que sucedió el naufragio?

Pocas veces. Solemos faenar en otras zonas diferentes. La última vez fue durante la procesión de las Festas do Carme (en julio). Ahí me animé a subir a un barco para ver qué sensaciones tenía y cómo me sentía. Por aquel entonces ya me rondaba por la cabeza la idea de volver a faenar. Me vi con fuerzas, lo hablé con mi familia y poco después ya estaba buscando trabajo. Lo encontré en la empresa en la que estoy ahora, que tenía una plaza vacante, y la verdad es que me siento cómodo, creo que he encajado bastante bien.

Y, hasta que llegó esa procesión, ¿qué sentía cuando veía el mar?

Tenía mucho miedo. Ni siquiera me atrevía a meterme en el agua cuando llevaba a mi hija a la playa. Como mucho, entraba hasta que me llegaba a la altura de las rodillas. Mi niña me decía "papá, ven a nadar conmigo", pero yo no era capaz.

¿Qué recuerda?

(Suspira). Fue terrible. Estaba todo muy tranquilo y, de pronto, todo se convirtió en una auténtica pesadilla. En ese momento nos dirigíamos hacia el puerto de Combarro, se decidió que lo mejor era atracar allí por las condiciones meteorológicas. Hacía mucho frío. Cuando pasamos por la zona de las bateas ni siquiera estábamos faenando. Yo estaba descansando en el interior del barco, en el puente estaban mi padre y el patrón (Francisco Castiñeiras). Sentimos un golpe muy fuerte y empezó a entrar agua.

¿Cuánto tiempo tardó en hundirse el Nuevo Marcos?

No sabría decir exactamente cuánto tardó, pero sí que fue todo muy rápido. Yo diría que en dos o tres minutos ya estaba todo inundado. Después de la colisión, se realizó una maniobra para alejar el pesquero de la batea, pusimos rumbo hacia Combarro y ya no se pudo hacer nada más. El mar se acabó tragando el barco por completo. A mí y a otro de mis compañeros (Carlos Carballa) apenas nos dio tiempo a salir del interior. Cuando llegamos a cubierta aún estaba a flote, pero no duró mucho. El barco se hundió por proa y saltamos todos al agua, que estaba helada.

Agradecimiento
"Pensaba en Carlos nadando a tierra y llegué a creer que yo era el único superviviente; le debo media vida"

 

¿Tiene idea de cuántas horas pasaron hasta que lo rescataron?

No puedo decir a qué hora fue el accidente ni cuándo llegó la ayuda. Se me hizo interminable, sobre todo mientras pensaba en mi compañero nadando hacia el puerto. Llegué a creer que yo era el único superviviente. A Carlos le debo media vida, la otra media es mi hija. Le estoy muy agradecido por lo que hizo.

Una vez en el agua, ¿usted llegó a plantearse también la idea de intentar alcanzar el puerto de Combarro a nado?

En un principio, sí. De hecho, estuvimos a punto de irnos los dos juntos (él y Carlos) para ver si podíamos llegar a tierra firme y pedir ayuda para rescatar a todos. Pero entonces me di cuenta de que, aunque todos nos habíamos tirado al agua, mi padre no salía a la superficie. No sé si fue cosa del destino o una casualidad, pero justo cuando iba a empezar a nadar lo vi flotando en el agua y decidí quedarme con él, aunque sabía que ya no estaba vivo. Aún así, quise quedarme con él. Me subí a la batea y traté de agarrarlo a él también, pero había mucho mar de fondo y no pude afianzarlo.

"El peor palo es para las familias, pero los vecinos de Campelo también han sufrido"

Adrián Ligero, superviviente de la tragedia del Nuevo Marcos. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

Y, tras sobrevivir a la tragedia, llegaron momentos complicados.

Muy difíciles. Cuando se pasa por una experiencia como esa es difícil volver a ser el mismo. Estás en shock. También eché un poco en falta un poco más de tacto en el trato por parte de las autoridades. Eso sí, el juez se mostró muy comprensivo.

¿Les mantienen informados sobre la investigación realizada para aclarar las causas del suceso?

Tres o cuatro semanas después del naufragio vinieron a nuestra casa a decirnos que estuviésemos tranquilos. Desde entonces, ninguna novedad. Pero seguiremos luchando para salir adelante.

Se habla de implantar un proyecto para iluminar los polígonos de bateas que hay en las rías. ¿Qué le parece esa medida?

Creo que es algo positivo. Seguramente ayude, especialmente a las embarcaciones más pequeñas.

A nivel vecinal, ¿cómo ha sido la respuesta de Campelo ante lo sucedido?

Puedo decir que nos hemos sentido muy arropados en todo momento. Este accidente fue una auténtica tragedia para todos. Evidentemente, el mayor palo nos lo hemos llevado las familias, pero sé que para los vecinos también fue un trago muy difícil, porque aquí nunca había sucedido una catástrofe de esta magnitud. Nadie olvidará esto jamás.

"Mientras nadaba vi a mi padre flotando y me quedé con él, aunque...
Comentarios