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Un modificado del proyecto evitará el desvío de aguas de la A-57 a las casas en Vilaboa

La canalización conflictiva en la zona de Río de Bois. DP
La canalización conflictiva en la zona de Río de Bois. DP
"Os cauces de auga que hai na zona non teñen profundidade nin capacidade para absorber todo o que pode xenerar ese tramo", insistió César Poza

La primera solución para los problemas derivados de la obra de la A-57 en Vilaboa, más concretamente en Bértola, pasa por un modificado del proyecto.

Así lo confirmó el alcalde, César Poza, después de que el miércoles una delegación entre la que estaban representantes de la dirección de obra y de Augas de Galicia completase un recorrido por el tramo vilaboés de las obras, en el que las primeras lluvias del otoño pusieron de relieve varios problemas como el arrastre de tierra o la incapacidad de la red fluvial local para asumir las nuevas aportaciones de agua pluvial llegadas desde esta zona.

Precisamente en el área de Rio de Bois, en donde una gran canalización de más de un metro de diámetro derivará las lluvias a las proximidades de una vivienda, el regidor indicó que será necesario redactar un nuevo modificado que cambie, al menos, el punto de destino del 'tobogán de agua' que se ha construido en el lateral de la autovía. Se trata de una propuesta que partirá de la empresa ejecutora y que tiene que contar con el visto bueno de Augas de Galicia y del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, del que depende esta futura dotación. 

"Os cauces de auga que hai na zona non teñen profundidade nin capacidade para absorber todo o que pode xenerar ese tramo", insistió el alcalde, que manifestó que el Concello queda "vixiante" ante dos frentes: el primero, que el moficado no encuentre obstáculos en las administraciones competentes y se pueda incorporar a la obra antes de su finalización, y, el segundo, que los otros problemas derivados de las lluvias en esta fase de obras, se prevengan con limpiezas y actuaciones encaminadas a evitar desprendimientos y nuevos arrastres de tierra. 

Se trata de que no se repitan casos como el de la zona de Rego de Barcos, un punto en que confluyeron ingentes cantidades de tierra traídas por la "escorrentía" en la última jornada conflictiva. Por lo demás, las obras seguirán su curso, con un plazo de finalización situado en el verano próximo, y varias peticiones aún pendientes como el paso elevado en el cruce con la N-550 y N-554.

Un modificado del proyecto evitará el desvío de aguas de la A-57 a...
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