lunes. 21.10.2019 |
El tiempo
lunes. 21.10.2019
El tiempo

Una rapa multitudinaria

Un momento de la Rapa das Bestas de Poio, celebrada en el curro de A Escusa. JOSÉ LUIZ OUBIÑA
Un momento de la Rapa das Bestas de Poio, celebrada en el curro de A Escusa. JOSÉ LUIZ OUBIÑA

El evento se celebró en el Monte Castrove con un número de caballos superior al de anteriores ediciones y ante centenares de asistentes

 

Un año más volvió la Rapa das Bestas a Poio. Este domingo tuvo lugar este tradicional evento en el curro de A Escusa, al que acudieron varios centenares de curiosos para admirar como un grupo de jóvenes aloitadores se batían cuerpo a cuerpo con unos 80 caballos salvajes. Además, cabe destacar que el número de cabezas ha sido superior al del año pasado, que no superaron los 70 ejemplares.

Rapa das Bestas de Poio, en el curro de A Escusa. JOSÉ LUIZ OUBIÑA (1)La celebración comenzó bastante antes de la rapa, a las 11.30 horas, cuando los aloitadores y voluntarios se encargaron de bajar al curro a las decenas de caballos salvajes. Después, sobre las 12.00 horas, se retiraron a los potros de la manada para, finalmente, dar comienzo, a las 16.00 horas, a la parte importante de la esperada cita: la rapa en sí.

Enfrentados sin valerse de más que su propio cuerpo y fuerza, caballos y personas saldaron la jornada sin ningún tipo de incidente, tal y como reflejó Protección Civil a través de sus redes sociales.

Los aloitadores, en minoría ante los animales, trataron de tumbar a estos con su propia fuerza, organizándose para tratar de conseguir el fin último de este enfrentamiento: las crines de los caballos. Ante los ojos atentos de cientos de espectadores, muchos de ellos de otras regiones y comunidades, pues esta rapa ya está más que consolidada como atractivo turístico, los jóvenes saltaban sobre los caballos salvajes, intentando tirarlos, mientras los animales trataban de zafarse, asustados.Rapa das Bestas de Poio, en el curro de A Escusa. JOSÉ LUIZ OUBIÑA (3)

Ya durante la noche, sobre las 21.00 horas, se puso fin a un intenso fin de semana con la liberación de los caballos en el monte, no sin antes celebrar un sorteo y una venta de potros entre los que quisieran participar.

Ahora toca mentalizarse para afrontar la espera hasta la próxima Rapa das Bestas, que tratarán de materializar con gran esfuerzo los miembros de la organización y aloitadores en el próximo verano. Hasta entonces, siempre quedará el recuerdo de una jornada memorable, con gran ambiente y sin incidencias.

Una rapa multitudinaria
Comentarios