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Poio despide al padre Jerónimo, custodio de la biblioteca del monasterio

Los pasillos del interior del monasterio de Poio, por los discurrió el cortejo fúnebre este martes por la tarde. RAFA FARIÑÁ
Los pasillos del interior del monasterio de Poio, por los discurrió el cortejo fúnebre este martes por la tarde. RAFA FARIÑÁ

Los ocho frailes de la comunidad mercedaria deberán decidir quién se ocupará del cuidado de los 150.000 volúmenes que hay repartidos en 16 salas del convento

Varias decenas de feligreses, representantes de la sociedad local y un reducido grupo de religiosos despidieron este martes en un acto austero, pero emocionado, al padre Jerónimo López, el último custodio de la Biblioteca del Mosteiro de San Xoán, que falleció el pasado lunes a los 92 años de edad por un fallo cardíaco.

En un oficio que iba a ser dirigido por Justo Linaje, superior provincial de la orden de los Mercedarios, a la que pertenece el monasterio, dos hileras de religiosos acompañaron a los restos del padre Jerónimo a la salida de la capilla ardiente, también situada en el monasterio y abierta a la vecindad en su trayecto hasta la iglesia, llena de vecinos, principalmente de las parroquias de San Salvador y San Xoán, que quisieron dar un último adiós al fraile. Un escudo de la Tercera Orden Mercedaria portado por varias feligresas encabezó la comitiva hacia la iglesia como muestra del aprecio que se le tenía en Poio, sobre todo, por su carácter afable, poco amigo de conflictos y por la sencillez y buena disposición con la que hizo accesible la biblioteca del convento a todo el que la necesitó, fuese o no religioso, profesional, o un ciudadano de a pie que necesitase hacer una consulta.

El fallecimiento del padre Jerónimo López significa una doble pérdida para la comunidad religiosa, puesto que, por un lado quedan solo ocho mercedarios habitando el recinto religioso y, por otro, su muerte pone fin a casi 30 años de custodia de la biblioteca, el gran tesoro del monasterio y una de las colecciones privadas más importantes de toda la comunidad autónoma, dotada con más de 150.000 volúmenes de incalculable valor histórico, patrimonial, e incluso económico.

La labor de fray Jerónimo era también un trabajo de valor incalculable, pues conocía todos y cada uno de los ejemplares que este centro alberga en sus 16 salas y sabía de memoria no solo el lugar físico que ocupaba, sino los principales detalles sobre su origen, procedencia, e incluso necesidades de conservación. Autodidacta, traductor de varios textos y conocedor de varios idiomas, incluido el latín y el hebreo, el padre Jerónimo era el engranaje con el que todo ha funcionado durante casi tres décadas en esta biblioteca, que, además de ser una joya documental, es una de las más accesibles, ya que con solo presentar el DNI, es posible solicitar la consulta de sus volúmenes en una sala habilitada para ello. ¿Quién asumirá la labor del padre Jerónimo? El padre superior del convento, Arsenio Rodríguez, no descarta que esta tarea pueda recaer sobre sus hombros, aunque, como él mismo afirma con humildad, "no le llego ni a la suela de los zapatos", a su antecesor.

Reto de futuro: Un centro con menos del 10% de sus volúmenes informatizado

A mano. Así se han realizado las tareas de conservación y custodia de la Biblioteca del Mosteiro de San Xoán de Poio durante años. Solo en la última etapa se han iniciado los trabajos para que todos sus volúmenes figuren en un catálogo digital y esta tarea ingente –que permitió documentar 11.000 obras, es decir, menos del 10% del total de volúmenes– fue parte de la labor asumida por el padre Jerónimo. Tal vez, en comparación con la importancia de sus otros cometidos, la elaboración de 11.000 referencias documentales pase desapercibida, pero el trabajo, del que él mismo habló con Diario de Pontevedra en una entrevista realizada en 2013 por Carlos Fernández, es ingente. Sobre todo, teniendo en cuenta que esta tarea de "meter en el ordenador" los títulos no contó con ayudas públicas o colaboración en la última década

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