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Pontevedra se resiste a sumarse a la España vaciada

Vista de la aldea de Cuñas, en Ponte Caldelas. DAVID FREIRE
Vista de la aldea de Cuñas, en Ponte Caldelas. DAVID FREIRE
La provincia no tiene ningún concello en riesgo de despoblación, según un informe del Banco de España que detecta 41 en Galicia

La España vaciada es una realidad cada vez más palpable. El Banco de España, en su estudio "La distribución espacial de la población en España y sus implicaciones económicas", le ha puesto cifras: 3.403 municipios españoles, el 42% del total (8.131), están en riesgo de despoblación. Se trata de territorios en los que reside el 2,3% de la población estatal, es decir, aproximadamente un millón de habitantes. Galicia no se libra de la sangría poblacional y suma 41 ayuntamientos que podrían desaparecer. Pontevedra es la única provincia gallega que se resiste a vaciarse, ya que ninguno de sus concellos está en esa situación.

La distribución de los ayuntamientos gallegos afectados remarca la brecha entre el eje atlántico y la Galicia interior. Así, mientras que en A Coruña el informe de la institución monetaria tan solo identifica un municipio en peligro -Monfero-, Lugo y Ourense se reparten los otros 40. Ourense es la más castigada con 23 concellos en riesgo de despoblación -Baltar, O Bolo, Calvos de Randín, Carballeda de Valdeorras, Castrelo do Val, Chandrexa de Queixa, A Gudiña, O Irixo, Laza, Lobeira, Lobios, Manzaneda, A Mezquita, Montederramo, Parada de Sil, San Xoán de Río, A Teixeira, A Veiga, Verea, Viana do Bolo, Vilar de Barrio, Vilardevós y Vilariño de Conso-. Por su parte, Lugo acumula 17 -Abadín, Baleira, Cervantes, Folgoso do Courel, A Fonsagrada, O Incio, Muras, Navia de Suarna, Negueira de Muñiz, As Nogais, Ourol, Pedrafita do Cebreiro, A Pobra do Brollón, Quiroga, Ribeira de Piquín, Samos y Xermade-.

En su estudio, publicado dentro del Informe Anual 2020, el Banco de España advierte de que la incidencia de municipios en riesgo de despoblación en España se sitúa muy por encima del conjunto de la eurozona, con un porcentaje de municipios en vías de extinción del 10% en su conjunto . Además, el 42% de los municipios en peligro en España contrasta con el porcentaje de otros países del entorno como Alemania, Francia e Italia, donde los municipios en vías de extinción suponen tan solo el 1%, el 7% y el 4%, respectivamente. Para encontrar estados más afectados que España hay que mirar hacia el norte, donde países como Estonia, Finlandia y Letonia superan el umbral del 50%.

El Banco de España alerta de que la concentración de la población en España es muy elevada en perspectiva europea y precisa que si se divide el territorio en celdas de un kilómetro cuadrado, tan solo el 13% están pobladas, una anomalía que no se debe a factores geoclimáticos como ocurre en otras partes de Europa.

El Banco de España considera municipios con riesgo de despoblación aquellos con crecimiento negativo de la población entre 2001 y 2018, con saldo vegetativo negativo en cada uno de esos años y densidad inferior a 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado.

ACCESO A SERVICIOS. Se trata, según la autoridad monetaria, de municipios que presentan "idiosincrasias en aspectos socioeconómicos y orográficos", pero también una menor dotación o acceso a servicios básicos.

El acceso a servicios públicos de calidad es precisamente una de las grandes reivindicaciones de las zonas despobladas en los últimos años. En este sentido, los datos del Banco de España reflejan que mientras que un ciudadano de un municipio rural tiene que recorrer 22,59 kilómetros para acceder a los servicios locales más cercanos, en una ciudad la media no supera los 2,15 kilómetros.

Las dificultades también se presentan para acceder a una oficina bancaria, lo que ha abierto una brecha entre los pueblos y las ciudades en un momento marcado por el cierre de oficinas de los grandes bancos. Así, el 59% de las localidades de la España vaciada no disponían de su propia sucursal en 2020.

Otra de las diferencias más evidentes se encuentra en el acceso a los servicios digitales. Solo el 20% de los hogares rurales dispone de una banda ancha de internet de 100 megabytes, frente al 83% de los domicilios ubicados en grandes urbes. Esta conexión es mínima para realizar una videoconferencia o para poder teletrabajar desde tu lugar de residencia.

Según el informe, las provincias con mayor incidencia de municipios en riesgo de despoblación son aquellas en las que la capital de provincia tiene un menor tamaño, mientras que los municipios rurales cercanos a núcleos urbanos más grandes muestran una mayor dinamismo.

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