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La provincia de Pontevedra suma nueve aldeas fantasma más en solo un año

Aldea de Fuentegrande, en Forcarei, donde actualmente viven solo dos personas. PATRI FIGUEIRAS
Aldea de Fuentegrande, en Forcarei, donde actualmente viven solo dos personas. PATRI FIGUEIRAS
Los últimos datos del IGE registran 173 núcleos deshabitados, nueve más que en 2018, lo que supone el 9,5% de las 1.813 de toda Galicia
Carreteras secundarias rodeadas de densos arbustos verdes, viviendas antiguas construidas de piedra del país muy distantes entre sí y un horizonte montañoso en el que rara vez se atisba algún tímido edificio de más de dos plantas es la descripción que mejor defina quizá esos núcleos de población que en su día albergaron vida pero que a día de hoy se han convertido en aldeas fantasma o pobladas por un número mínimo de personas que no se resignan a disfrutar de una naturaleza casi virgen, pese a los inconvenientes de falta de suministros y largas distancias hacia los principales núcleos de población de los concellos que ello conlleva. Incluso hay quién, a pesar de su corta edad, decide contravenir las tendencias de los jóvenes de establecerse en los grandes pueblos costeros y las ciudades gallegas y opta por mantener vivos los oficios que son la esencia del pueblo gallego. Pero estos casos siguen siendo aislados.

Según los últimos datos del Instituto Galego de Estadística (año 2019), en Pontevedra hay un total de 173 núcleos de población o entidades singulares (tal y como los cataloga el IGE) deshabitados, o comúnmente conocidos también como aldeas fantasma o abandonadas, nueve más con respecto al año anterior.

Y es que la tendencia en los últimos años, y cada vez más, es que los movimiento de población se dirijan hacia las ciudades o pueblos de costa, que en época vacacional llegan, en algunos casos, a triplicar su población.

Si bien es cierto que los datos que maneja el Instituto en este caso son más orientativos que exactos, dado que el listado de las entidades de población singulares suele experimentar variaciones. Además, algunos de los lugares que el IGE cita como deshabitados se corresponden a aldeas en las que hace muchos años que no reside nadie o que nunca hubo propiamente una casa particular como tal, por ejemplo, como es el caso de Preguecido, en el Concello de A Estrada, donde actualmente solo hay un pazo que lleva el mismo nombre.

Pontevedra, junto a A Coruña, concentra la mayor parte de los concellos de Galicia en expansión, con 23

A nivel comunitario, sin embargo, las aldeas fantasmas de Pontevedra solo representan el 9,5 % de las 1.813 entidades singulares deshabitadas que se registran en Galicia. En el top del ránking de las cuatro provincias se sitúa Lugo, que contabiliza 819.

Este modelo disperso de población de Galicia se trata de un fenómeno característico gallego. Lo corrobora el hecho de que las cuatro provincias concentran a cerca de la mitad de las unidades singulares de España, ya que las 1.813 aldeas fantasma suponen el 51,2% de las 3.538 que el Instituto Nacional de Estadística (INE) registra en el conjunto del estado español.

Todo apunta a que la tendencia continuará en la misma dirección y que cada vez serán más las aldeas abandonadas que dibujen el mapa de Galicia. De hecho, hay ya núcleos de población en los que residen únicamente una persona, una pareja o una familia. En el primer caso, en la provincia de Pontevedra se contabilizan 66 en 2019, lo que supone el 6,3% de las 1.047 viviendas con un solo morador en toda Galicia.

Cabe tener en cuenta que la crisis del coronavirus ha revalorizado el rural gallego y ha despertado el interés de miles de personas por vivir al pie de la naturaleza. Y esto quizá suponga un giro inesperado a esta tendencia a la despoblación de determinadas zonas del interior y un filo de esperanza para aquellos que defienden la vida en el rural y que luchan por su supervivencia en el tiempo.

Frente a esta sangría demográfica predominante en los municipios del interior, Pontevedra, junto a A Coruña, concentra la mayor parte de los concellos en expansión, 23, que cerraron 2019 con saldo positivo: Campo Lameiro, Cangas, A Cañiza, Gondomar, Lalín, A Lama, Meis, Mondariz-Balneario, Oia, Pazos de Borbén, Poio, Ponteareas, Ponte Caldelas, Pontecesures, Pontevedra, O Porriño, Redondela, Salceda de Caselas, Salvaterra de Miño, Sanxenxo, Soutomaior, Tomiño y Vigo.

La provincia de Pontevedra suma nueve aldeas fantasma más en solo...
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