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Sesenta veranos en Raxó

Parte de la familia Chozas Bermúdez en su residencia de verano. CEDIDA
Parte de la familia Chozas Bermúdez en su residencia de verano. CEDIDA

Como cada año, la Asociación de Veciños de A Laxe homenajea a dos familias que eligen la parroquia poiense como destino vacacional. Se trata de veraneantes que son vecinos de Madrid y que llevan más de medio siglo disfrutando de su descanso en la villa

CUATRO GENERACIONES diferentes de las familias de Antonio Chozas Bermúdez y Jose Luis de Miguel Villanueva disfrutaron de los veranos en las playas de Raxó. Ambas familias, procedentes de Madrid, recibirán el próximo 19 de agosto, a las 12.00 horas, un pequeño homenaje en el salón de actos del Centro Culural Xaime Illa, de la mano de la Asociación de Veciños de A Laxe.

La familia de José Luis lleva veraneando en Raxó 60 años. Lourdes, su hija, recuerda que fueron sus abuelos los que comenzaron la tradición de veranear en la parroquia del municipio poiense. "Los niños que comenzaron a veranear aquí ya son abuelos. Han pasado varias generaciones y nos pasamos el testigo de unas a otras. Aquí nos reencontramos año tras año, y aunque ahora haya ausencias si que podríamos decir que Raxó es sinonimo de reunión familiar", reconoce Lourdes.

Mercedes Pedrero López, de la otra familia homenajeada, también junta a una gran cantidad de familiares en Raxó. "Seremos como 16 o 17 personas, pero no siempre coincidimos. Yo veraneaba siempre en la sierra de Madrid, pero un año a mi marido le dieron una beca para estudiar en Estados Unidos, entonces decidí ir a la playa. Una sobrina me recomendó Raxó, me dijo que era precioso y desde ese verano, mis hijos, mis nietos, mi bisnieto, y la familia de mi hermana venimos a pasar aquí los meses de julio y agosto" comenta Mercedes.

"Seguimos viniendo porque siempre lo asociamos a desconexión, a naturaleza y a días de playa. Relajarse aquí es muy fácil"

Mercedes y Lourdes coinciden en que actualmente Raxó es muy diferente a lo que recuerdan de cuando eran más jovenes. "Raxó ya no es el pueblito marinero que era antes, está más masificado, pero seguimos viniendo porque siempre lo asociamos a desconexión, a naturaleza y a días de playa. Relajarse aquí es muy fácil, la rápidez de Madrid aquí no existe, tenemos la sensación de que aquí el tiempo pasa más lento" cuenta la hija de Jose Luis. Por su parte, Merdeces, dice que: "Todo Raxó ya no es lo que era, aunque sigue siendo pintoresco hay mucha gente. Está condenado. Pero nosotros seguimos viniendo porque tenemos muchos amigos aquí que también veranean en esta zona. Además de por la comida y porque Pontevedra es preciosa".

Lourdes recuerda con cariño las tardes que pasaba con sus familiares en Raxó cuando era pequeña "Cuando acababa el colegio y veíamos que mis padres bajaban el baúl donde guardabamos los bañadores nos emocionábamos mucho porque sabíamos que volvíamos a Raxó. Lo mejor era la chocolatada familiar, merendar pan con chorizo en la playa, ir al pinar, etc. Y después, en septiembre era quitarse el badañor y ponerse el uniforme escolar. Volvíamos justo para el inicio del curso escolar" rememora para concluir Lourdes.

Sesenta veranos en Raxó
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