"Siento que al haber elegido la literatura he ido al corazón de la humanidad"

La Casa do Pobo de Borela acogió un reencuentro con la multipremiada escritora brasileña con raíces en Cotobade 
Nélida Piñón, en la Casa do Pobo que lleva su nombre. DAVID FREIRE
photo_camera Nélida Piñón, en la Casa do Pobo que lleva su nombre. DAVID FREIRE

La Casa do Pobo de Borela, también llamada Casa do Pobo Nélida Piñón, recibió este lunes la visita de su más ilustre usuaria, la escritora universal que le da nombre y que acudió, pasada la tormenta de la pandemia, para presentar la nueva edición del Certame de Relato que ella misma amadrina en este municipio.

En un encuentro en el que también participaron el alcalde en funciones, Fernando Vázquez, y el secretario xeral de Políticas Culturais da Xunta, Anxo Lourenzo, Nélida Piñón volvió a dirigirse, principalmente, a las personas de su universo cotobadés, ese entorno en el que hunde sus raíces personales y literarias y que aparece en toda su obra.

A pesar de que la multipremiada creadora está ya en el ecuador de su octava década de vida, su nivel de actividad no ha decaído, y menos aún su creatividad y sus ganas de exprimir experiencias por todo el planeta.

"Sigo produciendo y viajando mucho. En la pandemia, un poco menos, pero ya vuelvo a viajar más. El año pasado estuve en Madrid, Barcelona y me quedé cuatro meses en Lisboa. En el 2018 estuve también un año entero en Lisboa realizando investigaciones para mi novela, que se publicó posteriormente y que se llama Un día llegaré a Sagres", indica, añadiendo que "tras la edición portuguesa y la española, ahora saldrá en francés. Ayer mismo, mi editor me llamó para elegir la portada de una novela mía que salió hace cuarenta años, todo lo mío vuelve a ser publicado", indica.

Pero en pandemia y postpandemia también ha habido tiempo para nuevas producciones. "Nuevo tengo un libro que terminé ahora. Se llama Las huellas de Nélida. Son huellas de la vida, de las memorias, porque las memorias son importantes. Me gusta el arte de pensar y de dar sangre al pensamiento", relata.

Instantes antes de la llegada de las autoridades, ante un salón de actos aún vacío y un micrófono apagado, la autora analiza el impacto de cambios como la pandemia, las elecciones en Brasil o la guerra de Ucrania. "La sociedad humana siempre vivió en medio de la tragedia. Primero es la tragedia, después resurge, crea nuevas veredas de salvación, después hay de nuevo hecatombes. Pero yo creo en la capacidad de sobrevivir de la humanidad", indica, para hilar "la cuestión es que cada vez que hay grandes sobresaltos históricos hay que repensar lo que estamos viviendo. La guerra es continua. Pero se creía que no habría más guerras en Europa", añade.

"Hace unos años el presidente Clinton dijo: "No hay más circunstancias que permitan más guerras". Y enseguida vino Kosovo, una guerra bárbara. Y hay otras guerras y conflictos que permanecen pero que no conocemos, porque son sociedades, grupos pequeños... Es decir, estamos inmersos en la violencia. Somos bárbaros, pero no en el concepto de los griegos, que dicen que bárbaro es el extranjero. Claro que somos extranjeros para nosotros mismos, pero tampoco aceptamos al otro porque es desconocido, no lo entendemos. Pero, de todas maneras, hay que tener esperanza. Siempre", concluyó.

La autora de A República dos Soños no pierde el sueño por la política de su país, ni por las elecciones, o, si lo pierde, no cree que eso deba trascender a su discurso actual. "Quiero lo mejor para mi pueblo, pero sé también que no tenemos el control sobre la política, los políticos y el mundo", concluye, antes de centrarse en su regreso a Cotobade.

EL ORIGEN. Aunque el acto público en Borela sirvió para presentar una nueva edición del Certame de Relato Curto Nélida Piñón, la multipremiada escritora apela, sobre todo, a su emocionario personal y a su catálogo de vivencias para alentar cada movimiento en Galicia. "Siempre vengo a renovar mis buenas memorias. Cada vez que vuelvo a Galicia regreso a mi presepio, a mi pesebre, como el lugar donde nació Cristo. Este es un poco mi presepio. Me alimenta mucho. Galicia me nutre, me hace bien. Voy a hablar mañana (por hoy) en Filgueira de Foz, he venido a presentar este premio, pero todo esto forma parte de un proyecto de revivir mi vida. Me convertí en una mujer más pródiga que aún sabe que la memoria es el sustento de un alma", relata.

Y estas memorias, estos recuerdos, son para ella, "un proyecto invasivo, una capacidad que una tiene de revivir, reclamar cuando lo necesita, aunque la memoria no siempre es fiel, no siempre corresponde cuando la llamas. Lo que da fidelidad, de alguna manera, frente a esto, es la invención. A mi juicio, inventar es más maravilloso, porque trabaja con todo el material que has acumulado en tu vida. De este modo, no hace falta vivir pendiente de la memoria, sino que surge en cada momento", completa.

Antes de dirigirse a su público, abrazar a los viejos conocidos y, sobre todo, animar a los autores y autoras a participar en el Certame de Relato Corto que promueve la Xunta, el Concello y la Deputación, Nélida Piñón todavía guarda un consejo más para quienes quieran optar a este premio, o, en sí mismo, al que ella llama "el premio de ser escritora". "Para mí este es un arte extraordinario. No es fácil ser un escritor, e intentar ser escritora lo es menos, pero siento que al haber elegido la literatura he ido al corazón de la humanidad".

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