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Un aumento de capturas del 12,5% presagia un año mejor para la flota del pulpo

Subasta de pulpo en la Lonja de Bueu. ADP
Subasta de pulpo en la Lonja de Bueu. ADP
Tras un 2020 terrible en el que la Lonja de Bueu vendió un 78% menos de cefalópodo que el promedio del siglo 

El año ha empezado con buen pie para la flota del pulpo en la ría de Pontevedra. En el primer trimestre, las lonjas en las que esta especie tiene mayor presencia (sobre todo Bueu y en mucha menor medida Marín y Portonovo) lograron sumar 33.842 kilos de esta especie, un 12,5% más que en los mismos meses del año pasado. Lo cierto es que no resulta difícil mejorar las cifras de 2020, un año que el propio sector calificó como catastrófico. Y no es para menos, teniendo en cuenta que la rula buenense subastó ese ejercicio un 78% menos que el promedio de los 20 años anteriores. Y no solo allí. El conjunto de las lonjas gallegas vendió un 58% menos que la media anual de este siglo y si la facturación solo cayó un 42% y no más fue porque la escasez hizo aumentar los precios un 39%.

Durante todo el año pasado, la lonja de Bueu despachó únicamente 56,2 toneladas del preciado cefalópodo a un precio medio de 8,49 euros el kilo (el máximo se alcanzó en agosto, cuando la media mensual se había situado en 10,8 euros). Solo en los primeros tres meses del año actual, ya van comercializadas 31,6 toneladas, es decir, más de la mitad que la suma de todo el 2020, y la cotización media llegó a 8,2 euros por kilo.

La misma tendencia se da en Marín, donde durante el primer trimestre de este ejercicio se subastaron 1.672 kilos de pulpo, mientras que en el mismo período del año pasado no se habían alcanzado ni los 240 y la suma de todo el año no llegó a los 2.600. Allí, no solo ha mejorado la cantidad, sino el precio. La media entre enero y el pasado marzo fue de 8,7 euros por kilo; en 2020 había sido de 7,2.

Con estas cifras en la mano, el sector mira con optimismo lo que queda de ejercicio, aunque con cautela por cómo pueda evolucionar la situación. Tal y como explicó José Manuel Rosas, patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Bueu y presidente de la Federación Provincial de Cofradías de Pontevedra, "non se poden facer pronósticos porque o ano pasado tamén chegamos a xuño dentro dunha certa normalidade nas capturas e á volta da veda atopámonos con que a cantidade de polbo no mar baixara un 90%".

Con todo, hay algunos indicadores que pueden hacer presagiar una recuperación. Así se apuntó en el seminario A situación do polbo en Galicia: problemas e oportunidades de futuro, celebrado el mes pasado dentro del proyecto Cephs and Chefs, financiado por el Interreg de la Unión Europea y promovido por entidades de España, Portugal, Francia, Irlanda y Reino Unido en busca de nuevos productos a base de cefalópodos para mejorar la rentabilidad de la flota y de las empresas del sector. En este foro se señaló que los marineros están detectando mucho desove de pulpo en el litotal gallego.

"Aínda queda moito ano por diante e é aventurado dicir como vai ser a cousa, pero algo máis de polbo si que se está collendo. Tamén, se non se recupera tras a veda eterna que nos impuxo a nai natureza, mal imos. O ano pasado houbo barcos polbeiros que quedaron amarrados, que non saían por falta de rendibilidade, e outros traballaban só algúns días", apuntó Rosas.

"Fai falta un estudo con base científica para saber o porqué de tanta escaseza en 2020" 

Las causas de la histórica escasez de pulpo que se vivió el año pasado en la ría de Pontevedra y en el resto del litoral gallego son desconocidas para los marineros que se dedican a la pesca de esta especie. Tampoco hay un análisis técnico que permita conocer el por qué de tanta carestía y eso es, precisamente, lo que reclama el sector. Tal y como señaló el patrón de Bueu y presidente de la Federación Provincial de Cofradías, "é algo que vimos solicitando tras a situación que se viviu no ano 2020. Desde a experiencia que nos dan os anos adicados a isto, as xentes do mar podemos facer suposicións e pensar que fallou en desove polo que fora, poden darse mil causas, pero non temos coñecementos en bioloxía. Falta un estudo técnico detallado, con base científica, para saber en que se fallou". 

En palabras de José Manuel Rosas, es importante contar con ese conocimiento para saber a qué atenerse y cómo poder actuar en el futuro, ya que la escasez de una especie un año puede tener consecuencias a más largo plazo.

"Cando non hai polbo no mar, como ocorreu en 2020, non só baixa a cantidade de individuos que se capturan para vender; tamén baixa a cantidade de femias reproductoras que teñen que desovar para que a captura siga. É un problema grave e é necesario coñecer as causas e ver en que fallamos para non repetilas", apuntó el patrón mayor de la cofradía con la mayor flota de pulpo en la ría de Pontevedra.

Factores clave en la escasez o abundancia de la especie pueden ser el cambio climático, que repercute en la temperatura, la salinidad o la acidez de las aguas y por lo tanto en el desarrollo del afloramiento (el proceso natural que entre primavera y verano llena de vida y de alimento las costas gallegas) y también la intensidad de la pesca. Así se apuntó en el seminario A situación do polbo en Galicia: problemas e oportunidades de futuro, si bien el sector reclama profundizar más en el estudio de todos los factores.

Un aumento de capturas del 12,5% presagia un año mejor para la...
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