El oleaje afecta a la flota en todas las rías y el viento derriba un gran árbol en Rañadoiro

Las olas alcanzaron por momentos los seis metros de altura
Dos personas paseando ante el oleaje en A Lanzada. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
photo_camera Dos personas paseando ante el oleaje en A Lanzada. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

El fuerte oleaje combinado con rachas de viento a causa del temporal volvió a impedir este sábado el trabajo normal de la flota en todas las Rías Baixas, algo que se extiende desde el pasado viernes con la llegada de la última perturbación procedente del Atlántico cuyos efectos aún se dejaron sentir a lo largo de todo el sábado. Ello hizo que algunas personas decidiesen acercarse a puntos como la playa de A Lanzada para presenciar el batir de las olas, que alcanzaron por momentos los seis metros de altura, siempre respetando las distancias de seguridad.

Mientras, en tierra, las incidencias no fueron muy significativas. Las cantidades de agua recogidas tampoco lo fueron, si bien volvieron a registrarse precipitaciones que por momentos fueron moderadas y rachas de viento que, en un caso, obligaron a intervenir a los Bomberos de Pontevedra.

Ocurrió en la parroquia de Ponte Sampaio y, en concreto, en Rañadoiro, donde un árbol de grandes dimensiones se vino abajo sobre parte del tendido eléctrico. Ello hizo que dos dotaciones del Parque Municipal tuviesen que desplazarse hasta ese punto y, en vista del porte de la especie caída, un eucalipto de decenas de metros de altura, optaron por cortarlo con su vehículo articulado.

Por otra parte, casi al mismo tiempo que la salida a Ponte Sampaio, los Bomberos recibieron la autorización para acudir a la extinción de un incendio en el municipio vecino de Cerdedo-Cotobade, circunstancia lógica pero poco habitual.

Esto fue así porque la situación de emergencia se declaró en Tenorio, cerca del límite con Pontevedra, y la llegada de los efectivos de la capital fue rápida, algo que no ocurriría si se desplegasen efectivos del Consorcio Provincial desde Ribadumia.