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Radiografía de un repunte: de Pontevedra a Vilagarcía y de Poio a Cambados

Un parque precintado en Pontevedra para evitar los botellones. J.L.OUBIÑA
La quinta ola compromete fiestas como la del Albariño, que será bajo mínimos, y deja en el aire otras como la del Agua

Pontevedra: un viaje a Mallorca lo cambió todo en la capital 

La quinta ola del coronavirus en Pontevedra tiene su origen en un viaje de fin de curso en Mallorca. Su impacto se hizo patente en la fiesta de graduación que el alumnado del instituto Sánchez Cantón celebró el pasado 18 de junio en Pontevedra. A la cena acudieron 300 personas, entre ellas, bachilleres que habían regresado de la isla balear.

El brote trascendió cinco días después de aquella celebración. En San Xoán, Sanidade relacionó el aumento de contagios con la excursión del Sánchez Cantón y confirmó que algunos de los infectados habían contraído la variante delta, más contagiosa y similar a un fuerte resfriado.

Hasta entonces, los casos identificados en Galicia con esta mutación del virus eran aislados. El propio conselleiro de Sanidade, Julio Comesaña, reconoció que la comunidad no había visto a un macrobrote en toda la pandemia.

El viaje a Mallorca provocó un efecto dominó en la incidencia del coronavirus en Pontevedra, que se encontraba en plena desescalada y con el nivel más bajo de las restricciones de la Xunta. De los 31 casos activos del 21 de junio se pasó a los 182 del pasado viernes (y notificados ayer por el Sergas), un 83% más. Es la cifra más alta desde finales de febrero, en plena tercera ola.

El número de contagios se disparó durante la semana de San Xoán, lo que obligó a Sanidade a elevar la alerta sanitaria desde el 3 de julio. Las restricciones en la capital provincial subieron un peldaño, hasta el nivel medio, el tercero de los cuatro con los que la Xunta gestiona la pandemia en Galicia según la incidencia de la covid.

Esta situación provocó nuevas limitaciones para bares y restaurantes y un mazazo para el ocio nocturno, al que desde ayer se le exige que solo deje entrar a sus locales a personas inmunizadas o con test covid negativo. La hostelería, que afronta su sexto cambio en Pontevedra desde el fin del estado de alarma el pasado 9 de mayo, sigue contra las cuerdas. Las medidas contra el botellón, prohibido desde el verano pasado en toda Galicia, se incrementan en la capital para evitar la concentración de jóvenes, a los que más está afectando la covid al no estar vacunados.

A Illa / Vilanova: la gastronomía y el turismo, las bazas perdedoras 

La gastronomía (con los productos del mar como referencia) y el turismo son ahora mismo las dos bazas perdedoras en la partida contra la covid- 19 en los municipios de Vilanova y A Illa de Arousa.

Como sucede con la práctica totalidad en Galicia, sus gobiernos locales advierten de que carecen de medios para disponer de un sistema de vigilancia que disuada a quienes quieran saltarse la normativa y montar un botellón en cualquier rincón.

Tampoco parece que sea el problema, atendiendo a las declaraciones de sus alcaldes (Gonzalo Durán, Vilanova; Carlos Iglesias, A Illa de Arousa), que consideran puntual y anecdótica esta cuestión. Por otra parte, el ocio nocturno no ofrece alternativas, o son tan mínimas que es un apartado que, entienden, es de menor consideración.

El motivo que genera la preocupación de ambos es el impacto que pueda tener el cierre del sector de la hostelería y la propagación del virus en dos municipios en cuyas economías tienen un peso determinante el sector de la hostelería y las variadas fiestas gastronómicas de las que son protagonistas los productos del mar y se extienden durante este mes y el próximo.

Además de promocionar sus productos, su relevancia es especial por otro motivo: tanto en Vilanova como en A Illa son la fuente de financiación de colectivos deportivos, culturales y sociales, y llueve sobre mojado porque en el año 2020 sucedió lo mismo.

Durán e Iglesias subrayan que escaso el margen de maniobra de que disponen porque en materia sanitaria no cuentan con competencias, y el alcalde de Vilanova anunció su determinación de negarse a cobrar las multas por el incumplimiento de la legislación en este apartado.

La situación en O Grove es distinta. Con diez casos, contiene la avalancha, pero su alcalde, José Antonio Cacabelos duda de si podrá celebrarse en octubre la Festa do Marisco.

Poio reactiva la ayuda a domicilio y Marín se blinda 

Después de tres meses, el Concello de Poio reactiva la recogida de basura a domicilio, un servicio que había habilitado en el pico más alto de la pandemia para ayudar al vecindario confinado, y que no había sido necesario recuperar hasta ahora. Un claro indicativo de la situación en el concello, que no ha hecho más que empeorar en las últimas semanas, con subidas diarias de hasta ocho casos. Los contagios, que en un principio parecían estar focalizados en Combarro, Chancelas o el instituto, ya se han extendido por el municipio, al que repercutió el brote de Mallorca, por lo que el alcalde, Luciano Sobral, ya ha descartado que se trate de "un brote controlado". A las medidas del nivel medio, con la consiguiente afección a la hostelería, (30% interior, 50% exterior), y el aforo al 30% en instalaciones deportivas, bibliotecas y centros culturales, la concelleira de Seguridade Cidadá, Marga Caldas, suma el refuerzo de la vigilancia policial y valora "novas medidas, de seguir empeorando a situación", a pesar de no haber registrado "incidencias na hostalería" y tras superar San Xoán.

Por su parte, en Marín, la nueva ola de contagios y los numerosos brotes irrumpen en plena celebración de las Fiesta del Carmen, lo que ha llevado al Gobierno local a intensificar el control en diferentes zonas de la localidad para evitar aglomeraciones de gente, especialmente de lo jóvenes.

Siguiendo la normativa, el Concello de Marín clausurará por las noches (de 00.00 a 06.00) algunos puntos del municipio como las playas, la Finca de Briz, el Parque Azul, el Paseo Alcalde Blanco y las Huertas Urbanas del Sequelo. Estas medidas complementarán a las vigentes en la localidad por el nivel medio.

En esta línea, la alcaldesa de Marín, María Ramallo, insiste en la importancia del uso de la mascarilla "estricto para todo el mundo" y en guardar la distancia de seguridad, dos premisas "con las que podremos avanzar".

Cambados y Vilagarcía: un Albariño bajo mínimos y sin Festa da Auga

Cuando daba la impresión de que el desolador panorama provocado por la irrupción del coronavirus empezaba a clarificarse y los gobiernos locales de los concellos de Cambados y Vilagarcía albergaban la esperanza de que sus eventos festivos con más concurridos pudieran celebrarse sino como era habitual antes de la pandemia, al menos con un cierto margen de confianza, todo se vino abajo con estrépito en cuestión de una semana.

El día 28 de junio eran 24 los casos positivos registrados en Vilagarcía, y ayer el número se había disparado hasta alcanzar los 140, el peor de los registros marcados hasta la fecha. Ante este panorama, que llegue a celebrarse la multitudinaria Festa da Auga, en la que el contacto entre los participantes está en su esencia, resultaría descabellado. El Concello aún no se pronunció al respecto, pero no existe la más mínima opción de que pueda llevarse a cabo.

Otra cosa será el espectáculo pirotécnico, que también figura en el programa de las fiestas de verano, porque aunque son varios miles los espectadores, pero el perfil de quienes lo contemplan es muy diferente, no hay alcohol por medio y su escenario es la playa, lo que facilita que pueda mantenerse la distancia de 150 centímetros.

En Cambados, el Goberno local elaboró una programación musical variada con motivo de la sexagésima novena edición de la Festa do Albariño, pero eran ayer 61 los casos de covid- 19 en este municipio, cuando el día 1 era una veintena.

La consecuencia es que el Concello anuló la decisión de poner a disposición del público las entradas a través de su página web, además de reducir el aforo previsto, de un millar de espectadores, a la mitad. Perro podría ser peor, porque en al Administración local temen que si la evolución sigue siendo negativa podrían verse obligados a suspender todo el programa.

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