La provincia de Pontevedra ganó 7.005 habitantes por el buen saldo de la emigración

El balance duplica al de 2021 por el intercambio de gente con el extranjero, que copa el 99,4% del total. Así, la ciudad del Lérez queda en positivo por este aporte exterior
Gente paseando por Pontevedra. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
photo_camera Gente paseando por Pontevedra. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

El último año en el que la comunidad gallega arrojó un saldo vegetativo positivo fue 1987. Desde entonces, invariablemente, el número de fallecimientos siempre ha superado al de nacimientos, contribuyendo a una paulatina pérdida de población que se manifiesta en que la cifra de 2.776.829 habitantes que anotaba Galicia al terminar ese curso se ha reducido hasta los 2.699.424 que recoge el censo anual a 1 de enero de 2023. Con todo, esta línea descendente muestra algunos dientes de sierra que hay que identificar con el saldo migratorio. El año pasado, llegaron a vivir a Galicia 27.251 personas más de las que se marcharon, la mayor cifra en los últimos quince años. El recuento queda en positivo en las cuatro provincias y dejó en Pontevedra una inyección de 7.005 vecinos.

El Instituto Nacional de Estadística (Ine) reparte este saldo de 27.251 personas entre las 12.537 que ganó la provincia de A Coruña, las 7.005 de Pontevedra, las 4.067 de Ourense y las 3.642 de Lugo. Pese a estas diferencias, los datos tienden a igualarse si se comparan con la población censada, puesto que estos aportes equivalen al 1,33% del total de ciudadanos de Ourense, el 1,12% de los de Lugo, el 1,11% de los de A Coruña y el 0,74% de los de Pontevedra.

Además, en Pontevedra este saldo es más del doble que el de 2021, que aún marcado por la inestabilidad de la pandemia arrojó un balance positivo de 3.398 personas.

Más llegadas del exterior

 El Ine disgrega además la estadística en dos componentes: el saldo migratorio que tiene Galicia con el extranjero y el que tiene con el resto de autonomías. En ambos casos, fueron más los que vinieron que los que hicieron las maletas, pero la diferencia es amplia entre ambos grupos. El primero, con 25.867 personas, copa prácticamente el 85% del total, después de un espectacular crecimiento frente a 2021, cuando fueron 9.700.

Entre las razones que lo explican hay una evidente: la guerra de Ucrania. Consecuencia de ella es que, de un año a otro, se ha pasado de recibir a 95 inmigrantes de este país a acoger a 2.361. En paralelo, también están cerca de doblarse los que proceden de Suramérica: los 10.816 registrados hace dos años se elevaron a 21.064 en 2022. Aquí sobresalen los incrementos en las llegadas desde Perú —que se triplican al subir de 946 a 2.854—; Colombia —que se engrosan un 147%, con 5.711 recepciones—; Paraguay —donde se duplican al subir de 216 a 440 personas— o Venezuela —que aportó el año pasado 6.712 vecinos a Galicia, un 81% más que en 2021—.

En la provincia, el saldo crece de 2.425 a 6.966 personas y los mayores contingentes provienen de Venezuela (1.952 personas), Colombia (1.541), Perú (886), Brasil (853) y Ucrania (842). De hecho, si el saldo migratorio es positivo en Pontevedra capital es por este saldo exterior: 371 personas que compensan las 99 que perdió en el intercambio con otros municipios.

Comentarios