Camino Francés del Camino de Santiago: principales consejos

Camino de Santiago

Hacer el Camino de Santiago es una de las mejores experiencias que se pueden realizar a pie o en bicicleta. Cada año miles de peregrinos siguen alguna de las rutas hasta llegar a la Catedral de Santiago de Compostela, donde descansan los restos del santo que da nombre a la ciudad. De entre la gran variedad de caminos y rutas existentes, el Camino Francés es quizás la mejor opción para cualquier peregrino.

Puedes realizar el Camino Francés por ti mismo o realizar el Camino Francés con Pilgrim, una agencia que se encarga de organizar todo el trayecto para que el peregrino solo tenga que preocuparse de hacer el Camino. Agencias como esta ofrecen la mejor información, etapas y mapas para que incluso el más inexperto pueda realizar el camino con todo perfectamente organizado.

Consejos para realizar el Camino Francés

El Camino Francés es considerado por muchos el mejor Camino de Santiago. En el año 2004 recibió el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia al considerarse como un claro exponente de lo que supone la convivencia entre personas y su influencia en el desarrollo de las raíces cristianas que tenemos en Europa. Además, es el Camino de Santiago con mejor señalización, ideal para los despistados.

Entre los consejos a tener en cuenta destacan los siguientes:

Alojamientos

El Camino Francés es la ruta que ofrece al peregrino un mayor número de albergues públicos y de servicios de alojamiento. Esto hace que muchos peregrinos se confíen y no hagan reservas con antelación y luego encuentran dificultades. Y es que, aunque es el camino con mayor oferta de alojamiento, es también el más masificado, sobre todo en los meses de verano. Llévalo todo preparado para evitar caminatas de pueblo en pueblo buscando un albergue con plazas libres donde pasar la noche.

Camino completo o incompleto

Lo ideal si se dispone del tiempo suficiente es realizar el Camino Francés completo, ya que ofrece una amplia variedad de paisajes y lugares que merece la pena visitar. Pero en caso contrario todavía puedes conseguir la Compostela aunque solo hagas el camino de forma parcial. Si lo haces a pie, debes recorrer al menos los 100 últimos kilómetros del camino, partiendo desde la localidad de Sarria. Si optas por hacer el camino en bici, la distancia mínima que debes recorrer para conseguir la Compostela son 200 kilómetros, con el punto de partida en la ciudad leonesa de Ponferrada.

Etapas del camino

Un consejo fundamental para realizar el camino Francés de manera organizada y sin inconvenientes es seguir las etapas establecidas. El Camino Francés tiene un total de 33 etapas con una distancia total de 764 km comenzando en el pueblo francés de Saint Jean Pied de Port y terminando en Santiago de Compostela. En el caso de realizar el camino Francés en bici, el número de etapas a recorrer es de 14, debido a la mayor longitud diaria que se recorre en bici frente a hacer el camino a pie.

Puntos de interés en el camino

Un consejo esencial para disfrutar al máximo del Camino Francés es aprovechar cada etapa para descubrir los encantos que los pueblos y ciudades que se atraviesan ofrecen al visitante. También para conocer los impresionantes paisajes naturales de esta zona norte del país, donde bosques y montañas se mezclan con preciosos valles. En la ruta francesa atravesarás por multitud de pueblos y ciudades que merece la pena visitar, como son Burgos, Portomarín, Ponferrada y O Cebreiro, entre otros.

También hay muchos paisajes y monumentos que hacen las delicias de los amantes de la fotografía y que no debes perderte durante el trayecto de 764 km del Camino Francés. Hablamos de lugares como son la Meseta, antes de llegar a Burgos, la Catedral de Burgos, la Catedral de León o el precioso puente Románico de Puente Reina, además de pintorescos pueblos y áreas naturales donde habitan multitud de especies animales y de plantas.

Como se puede apreciar son muchas las ventajas de realizar el Camino Francés. Es uno de los preferidos por los expertos y prueba de ello son los miles de personas que recorren sus etapas cada año hasta llegar a Santiago. Una experiencia enriquecedora y gratificante que permite a los amantes de la naturaleza y la arquitectura, y también a los más devotos, vivir unas semanas únicas que recordarán durante toda la vida.