Clínica Murillo importa con éxito la rinoplastia ultrasónica

Salud ► La intervención, que sustituye a la rinoplastia clásica, acorta los tiempos de recuperación y suaviza enormemente el postoperatorio con respecto a su predecesora
El equipo de Clínica Murillo, concentrado en la intervención. CLÍNICA MURILLO
photo_camera El equipo de Clínica Murillo, concentrado en la intervención. CLÍNICA MURILLO

La rinoplastia es, desde hace algún tiempo, una de las cirugías más demandadas entre la ciudadanía. Su intervención clásica, de una duración estimada de tres horas, sometía al paciente a un complejo postoperatorio en el que abundaban los hematomas, un importante sangrado y dos días de ingreso hospitalario antes de poder recibir el alta. Además, los orificios nasales debían ser taponados de forma contundente durante los siguientes días, provocando un malestar generalizado en las personas que se habían sometido a la operación.

Sin embargo, en el último año y medio, Clínica Murillo ha comenzado a ofrecer a sus pacientes la técnica ultrasónica. Este proceso, para el que cuentan no solo con un equipo humano a la altura de la empresa, sino con tecnología avalada por los mejores cirujanos en esta técnica, asegura al paciente un tratamiento mucho menos traumático respecto a la intervención más clásica. Si hasta hoy, el empleo de martillo y cincel para la fractura del hueso nasal implicaba consecuencias tan negativas como las anteriormente descritas, la rinoplastia ultrasónica se vale de un aparato llamado piezo electrónico para que, a través de ultrasonido, el corte del hueso resulte mucho más amable en la ejecución y en sus consecuencias. Un instrumento, el piezo, que además cuenta con una gran fiabilidad en su utilización: en caso de poder entrar en contacto con una zona blanda, este se detiene inmediatamente. Solo corta hueso.

Otra de las grandes novedades de la rinoplastia ultrasónica en comparación a su predecesora se encuentra en lo referente al taponamiento de los orificios nasales: al tratarse de una operación que conlleva una menor presencia de hematomas, sangrado y traumatismo, el taponamiento se realiza mediante splint –tubos de silicona– y permite al paciente respirar con normalidad desde el mismo momento en el que se despierta de la anestesia.

La intervención permite al paciente respirar con normalidad por los orificios nasales tras la operación

Las ventajas, no obstante, continúan también cuando hablamos del tiempo que necesita el paciente para recibir el alta médica y poder proseguir con la recuperación en su domicilio particular. Comenzando por la propia operación, cuyo tiempo estimado se reduce en una hora, pasando de las tres a las tan solo dos horas de duración. Tras esta, de realizarse de mañana, el paciente podría recibir el alta ese mismo día, a lo largo de la tarde. Y, si se realiza en una horario más avanzado de la jornada, tan solo tendría que esperar una noche para poder abandonar el centro en la mañana siguiente. Una mejora notable con respecto a la intervención clásica, que incluía entre sus contras una estancia netamente superior en el hospital.

El antes y el después de la rinoplastia ultrasónica. CLÍNICA MURILLO
El antes y el después de la rinoplastia ultrasónica. CLÍNICA MURILLO

Además de todas estas cuestiones, es importante matizar si la operación se encuadra en las intervenciones funcionales, en las estéticas o en una conjunción de ambas. En el caso de las primeras, Clínica Murillo cuenta en su plantilla con una otorrino encargada de revisar los cornetes, los cuales son manipulados a través de ultrasonidos y radiofrecuencia, a diferencia del proceso antiguo en el que su corte, o su rotura, aseguraban un postoperatorio más dificultoso para el paciente.

Para la realización de la operación, Clínica Murillo se ha hecho con la tecnología más destacada del sector

La rinoplastia ultrasónica representa, por tanto, un enorme avance con respecto a la rinoplastia clásica. Una forma de intervenir que ya se había popularizado en otros países, como por ejemplo Turquía, pero que gracias a Clínicas Murillo permite al paciente evitarse una larga travesía internacional que puede resultar contraproducente en cuestiones temporales y de salud. Con la importación de esta técnica, Clínica Murillo asegura, tanto en sus dependencias en Pontevedra como en Vigo, un seguimiento pormenorizado y personalizado del paciente durante un año: no un viaje relámpago que pueda condicionar el pre y el postoperatorio, sino una secuencia en la que la clínica se haga cargo de principio a fin de todo el proceso al que ha de ceñirse la persona que va a someterse a la operación.

El doctor Diego Murillo, director de la clínica. CLÍNICA MURILLO
El doctor Diego Murillo, director de la clínica. CLÍNICA MURILLO

Su propio director, el doctor Diego Murillo, se ha formado con los mejores cirujanos en materia de rinoplastia ultrasónica para que el procedimiento alcance las cuotas de satisfacción que este puede conllevar cuando se equipara en una balanza con la rinoplastia clásica. No solo eso: como se ha relatado anteriormente, Clínica Murillo también se ha colocado a la vanguardia en lo que a material tecnológico se refiere, haciéndose con las herramientas más destacadas del sector para la realización de estas operaciones. Un salto de calidad que merecía poder disfrutarse en la provincia de Pontevedra y que Clínica Murillo ha hecho posible.