El proyecto más emblemático de la SGAE, parado por una disputa con el arquitecto

Las obras de finalización del Auditorio Arteria Al-Andalus, en la isla de la Cartuja de Sevilla, se han parado debido a una controversia entre su arquitecto, Santiago Fajardo, y la Sociedad General de Autores (SGAE) por la gestión del proyecto.

Ambas partes han anunciado que emprenderán "acciones judiciales" por las negligencias de que se acusan mutuamente en la ejecución del proyecto "más emblemático de la SGAE", en palabras de Fajardo.

El estudio de Santiago Fajardo, ESF, informó hoy a Efe de que el arquitecto presentó su dimisión el pasado 11 de mayo al presidente del Consejo de Dirección de la SGAE, Eduardo Bautista, y su renuncia a finalizar las obras del Auditorio Arteria Al-Andalus de Sevilla, que comenzaron en 2007.

Las causas de esa medida se deben, según el estudio, a la irregular situación del estado económico-administrativo de la obra, el bloqueo de la SGAE para que pueda acceder el arquitecto a datos económicos de la obra y al impago de honorarios.

Por su parte, la SGAE ha asegurado que envió una carta de "resolución del contrato" al arquitecto el día 11 de mayo debido al "incumplimiento y clara negligencia en la gestión de la obra".

Las fuentes de la SGAE han precisado que la recepción del burofax de Fajardo, en el que supuestamente presentaba su dimisión y renuncia a continuar con las obras, llegó a su servicio jurídico el día 12 y no el 11 como el arquitecto asegura.

La SGAE acusa a Fajardo, autor y director del proyecto de Sevilla, de negligencias cometidas "tanto en el diseño como en la dirección de la obra".

Y recuerda que el arquitecto ha trabajado en cuatro obras anteriores de la institución -como el Palacio Longoria (Madrid) y la rehabilitación y remodelación del antiguo edificio de la SGAE en Valencia- y "conoce el rigor presupuestario que lleva a cabo esta entidad".

Por su parte, el estudio de Fajardo asegura que ha abandonado el proyecto tras "el fracaso de sus negociaciones para conseguir con esa entidad (la SGAE) el acuerdo necesario para desbloquear y clarificar la irregular situación que la obra viene arrastrando desde hace meses en relación a su estado económico-administrativo".

"La SGAE continúa vetando el acceso del arquitecto a los datos económicos y otros documentos de la misma, imposibilitando así mantener su responsabilidad al frente de la obra", según el ESF.

Además el arquitecto señaló que su estudio ha padecido "el reiterado incumplimiento de todos sus contratos con la SGAE por los gestores de la citada entidad, tanto en éste como en otros proyectos", así como "el impago de sus honorarios".

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