Max García Conover: "En Galicia he encontrado lo que buscaba y mucho más"

El cantautor norteamericano, que ha grabado su nuevo disco en Bandeira de la mano de Son Canciones, actúa en Pontevedra dentro de una gira que termina en Compostela ▶ El músico busca en la provincia sus orígenes familiares
 
El cantautor norteamericano Max García Conover, este sábado, en Pontevedra. DAVID FREIRE
photo_camera El cantautor norteamericano Max García Conover, este sábado, en Pontevedra. DAVID FREIRE

¿Qué es lo que hace un cantautor neoyorquino grabando un disco en Bandeira? "No sé", se ríe Max García Conover. El norteamericano, afincado en Portland (Maine, Estados Unidos), estuvo este sábado en Pontevedra ofreciendo un concierto en O Panderetas dentro de una minigira gallega que ya le ha llevado también por Vigo y Ourense. Esta noche (14 de abril) cierra la serie de conciertos en el pub Modus Vivendi de Santiago de Compostela.

Esta es la primera visita del artista a Galicia, un territorio al que está ligado por varios motivos. Por un lado, una de las fundadoras de su sello discográfico, Son Canciones, es la pontevedresa Mabel Alonso. "Para mí, esta gente es familia". Por otro, el bisabuelo de Max García Conover, "mi bisabuelo por parte de madre", era de la provincia, "aunque mi familia nunca ha regresado y no sabemos nada de su vida aquí, ni siquiera si todavía tenemos parientes". Dice que este viaje le ha servido precisamente para investigar sobre sus orígenes familiares y que le gustaría volver para traer a su hijo, que lleva el nombre del bisabuelo gallego. 

Esta grabación ha sido una de las mejores experiencias musicales de mi vida: todo funcionó perfectamente, todo fue fácil, todo ha salido del corazón

"Dalgunha maneira pechamos así un círculo", cuenta Mabel Alonso, que también explica que Son Canciones lleva diez años trabajando con este músico. "Coñecemos a súa música por internet. Aproveitamos que estaba de xira por Irlanda para pedirlle que viñese a tocar onde temos a base do selo, en Barcelona. Xa estabamos namorados da súa música antes, pero cando o vimos tocar foi un frechazo profundo, amor para sempre". Después de aquel concierto, "sen papel ningún de por medio", cuenta Alonso que se selló el acuerdo entre el artista y Son Canciones para trabajar juntos. "Dende entón, tratamos de traelo sempre que podemos e facer cousas con el. Así foi que gravamos hai uns anos un EP con el e con outra música de Portland [Haley Heynderickx], Among Horses, que funcionou moi ben. Daquela levámolos a unha granxa catalá, cando aínda non se coñecían de nada e fixeron moi boas migas". Para su nuevo trabajo quisieron hacer algo parecido: separar al cantautor de su rutina y obligaciones familiares (tiene dos hijos) "e levalo a un sitio onde non tivese que preocuparse por nada máis que por facer e tocar música".

Pazo da Viña 

O Pazo da Viña, en Bandeira (Silleda), pertenece a la familia de una persona de la órbita de Son Canciones. "Así que aproveitamos que estaba vacío nesta época para montar alí un pequeno estudio desmontable de grabación. Parecíanos o sitio ideal para levar a Max e conseguir o que creo que conseguimos: unha grabación súper especial".

El músico reconoce que trabajar en ese espacio, de más de 400 años de antigüedad, ha sido una experiencia muy interesante. "Y esta sería en realidad la respuesta a tu primera pregunta, a la de por qué estoy aquí: por la conexión gallega y por la grabación en esa casa", dice. Encontró en Galicia lo que buscaba. "Sí, lo que buscaba y más, mucho más. Ha sido una de las mejores experiencias musicales que he tenido a lo largo de mi vida. Todo funcionó perfectamente. Todo era fácil. Todo ha salido del corazón".

Me muevo muy en los márgenes, pero me interesa el éxito. Lo que no me interesa tanto son los números de Spotify

Sobre todo, las letras. García Conover le da mucha importancia a las historias en sus canciones. En sus directos, de hecho, suele combinar la interpretación de los temas con pequeñas explicaciones sobre ellos. Canta y cuenta. "Me gusta escribir, es cierto. La música, al final, es algo que me ayuda a escribir las letras".

Temas como Francis superan los cinco millones de reproducciones en el servicio de escucha de música digital Spotify. Varias de sus últimas canciones superan los dos millones. Pero él sigue moviéndose en los márgenes. "Muy en los márgenes". ¿No le interesa el éxito? "Me interesa, sí que me interesa. Lo que no me interesa tanto son los números, la cantidad, las cifras de Spotify. Pero siempre he querido reunir a una comunidad de gente alrededor de mi música, interesada en lo que hago. Eso es a lo que aspiro".