Juan Eslava: ''Un buen novelista debe distanciarse de los hechos''

(Foto: Otto. AGN)
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Juan Eslava Galán (Jaén, 1948), contraataca después de Una historia de la guerra civil que no va a gustar a nadie con una historia de la posguerra y de la dictadura que nace con la intención de gustarle a algunos más. De momento, el escritor deja aparcado a su alter ego Nicholas Wilcox, famoso por sus best-sellers, para centrarse en la época más oscura y reciente de la historia de sus vecinos.

Pregunta:
Anteriormente escribió Una historia de la guerra civil que no va a gustar a nadie, ¿esta sí va a gustar?

Respuesta:
El otro era más controvertido, al ser sobre los años de la guerra. En éste espero que todo el mundo esté de acuerdo en que fueron años de penuria, de hambre y de miedo para mucha población española. Y también están de acuerdo los lectores en que es un libro divertido, a pesar de que trata una España negra, porque los españoles somos muy buenos haciendo humor negro.

P: Usted nació ya en los años posteriores a la guerra, ¿cuándo se dio cuenta por primera vez de que no vivía en el mejor de los mundos posibles?

R: Yo nací en el año 48 y este libro llega al año 52, por tanto no tengo recuerdos precisos de la época que narra este libro, pero me acuerdo que fue con cuatro o cinco años cuando me di cuenta de eso. Yo era de una familia acomodada, pero amigos míos tenían que preguntarle a la madre qué cantidad de pan podían comer. Ésa es una imagen que nunca se me ha olvidado. Y eso que era ya fuera de los años del hambre, porque en el año 52 quitaron las cartillas de racionamiento.

P: ¿Cree que podemos volver a caer en la misma situación?

R: Creo que es impensable y tenemos que ser optimistas. La historia no siempre da pasos hacia delante, pero lo que provocó la guerra en aquel momento fue que en España no había una clase media. Había gente acomodada que vivía muy bien y gente que vivía muy mal. Esa polaridad que tenía entonces España no la tenemos ahora afortunadamente. Ahora tenemos una amplia capa de clases más o menos acomodadas, homologables en Europa. Ahora estamos a la altura de Europa para lo malo y para lo bueno. Tendremos otros problemas, pero aquéllos ya no.

(Vídeo: David Cabezón. AGN)

Las dos Españas
P: ¿Pero siguen existiendo dos Españas irreconciliables?

R: Yo no diría que sean irreconciliables, pero políticos de muy baja talla como los que tenemos actualmente pueden aprovecharse de la imagen de esas dos Españas e incluso fomentarla, como lo están haciendo, es poco inteligente. Pero afortunadamente el pueblo es más inteligente que los políticos y creo que ya no existen las dos Españas salvo en personas añorantes del pasado. Ya lo hemos superado.

P: ¿Cómo cree que se está llevando el proceso de la recuperación de la memoria histórica en España?

R:
Creo que se está llevando muy mal. Es perfectamente legítimo que una persona que sabe que a su padre o a su abuelo lo mataron como a un pero y lo enterraron en una carretera quiera encontrar los huesos y llevarlos a un sitio adonde se pueda llevar flores. Pero no me parece legítimo que un partido político aproveche aquellos actos luctuosos más próximos al siglo XIX que al XXI para arrojarle cadáveres al partido contrario, sin tener en cuenta que éstos son hijos o nietos de aquéllos, pero que no son los mismos. Lo que me parece positivo es que no perdamos de vista lo que ocurrió porque un pueblo nunca debe olvidar su historia.

P: Están en auge las novelas históricas, pero quizá no tanto las de nuestra historia más próxima...

R: Hemos accedido a un estadio superior de cultura y a la gente le interesa la historia, pero lamentablemente todavía en España lo que más promete es la historia de los grandes hechos, las batallas... Pero a mí me interesa más la vida cotidiana. No me interesa la historia de los que la hacen, sino la de los que la sufren, que es el pueblo. Por eso intento encuadrar lo que le sucede a la gente normal en cada momento, qué le sucede a la señora que va al mercado, en la peluquería, a los que tienen que recoger colillas para ganarse la vida...

Novela histórica
P: ¿Se puede decir que existe un nuevo género de "novela de memoria histórica"?

R: Sí, yo mismo me incorporo a ese género hace tres o cuatro años con La Mula, de la que ahora se está haciendo una película. Una guerra civil siemper es una situación dramática de gente que se conoce entre sí, y todo lo que sea dramático es novelable. Es muy positivo desde el punto de vista literario, pero sigo objetando en la utilización política actual de esas novelas, ensayos o hechos. Al novelista que incurre en eso, le saldrá un panfleto y no una buena novela. Uno se tiene que distanciar de los hechos y que éstos no le salpiquen.

P: ¿Y en España existen más buenas novelas o más panfletos?

R: Tiene que haber de todo. Lo importante es que se lea. Cuando miramos a los años 20, 30 ó 40, se ven libros buenos porque los otros se han olvidado. Creo que se está escribiendo muy buena novela en España, y tengo gran confianza depositada en escritores jóvenes.

P: El Franquismo, ¿le dará para un segundo tomo?

R: Quiero prolongarlo, porque éste llega sólo al año 52, y el resto del Franquismo se merece otro libro, y tengo toda la documentación para hacerlo, así que me voy a animar, sobre todo en vista de la buena acogida que está teniendo éste.

P: ¿Cuándo volverá Nicholas Wilcox?

R: Lo tengo bastante abandonado, pero dejó una novela a medias hace cinco años, y probablemente dentro de un año, cuando acabe con esta serie, vuelva para completarla.

El efecto 'Cuéntame'
P: ¿Qué respuesta está recibiendo del público con este libro?

R: Muchos de los lectores que vivieron estos hechos quieren aumentar mi acervo de historias, porque las que yo les he contado le han traído recuerdos de aquella época. Desde la distancia, cuando ya no pasas hambre, aquello te parece incluso divertido. Pero los lectores jóvenes coinciden en que es increíble, y tienen que preguntar a sus abuelos si es posible que sea cierto. Y lamentablemente todo lo que se cuenta en este libro es verdad. Lo que desmuestra que en 60 años hemos recorrido más camino que en los 2.000 años anteriores.

P: ¿Hay un tirón Cuéntame?

R: Parte del éxito de esa serie es que la gente quiere recordar, hablar, ver cómo era la España de entonces, dede los coches, la cabina, el buzón de correos, la mentalidad de la clase media... por eso el libro tiene tantas fotos.

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