Julia Varela: "Eurovisión es un festival que va mucho más allá de cualquier controversia"

La participación de Israel. La expulsión del representante de los Países Bajos. Las declaraciones de Yolanda Díaz. Julia Varela reconoce que no ha sido fácil realizar la retransmisión de Eurovisión este año. "Pero creo sinceramente que hicimos nuestro trabajo como lo teníamos que hacer".
Julia Varela en la cabina de retransmisión de RTVE en Malmö. CEDIDA
photo_camera Julia Varela en la cabina de retransmisión de RTVE en Malmö. CEDIDA

Empezó en 2015, al lado de José María Íñigo. Ahora le acompaña Tony Aguilar. La voz de Julia Varela (Pontevedra, 1981) es la voz de la retransmisión del Festival de Eurovisión en España desde hace 10 años. La pontevedresa, gran conocedora de este certamen, reconoce que este año las distintas controversias no se lo han puesto nada fácil. 

¿Ha sido este Festival de Eurovisión el más controvertido de los últimos años? 
Yo creo que sí. Esta ha sido la retransmisión más convulsa desde que empecé a comentar el festival en 2015. Pero, bueno, era algo que ya se preveía desde que se confirmó la participación de Israel. Fue complejo estar ahí. Nuestro trabajo, que es comentar el festival, fue difícil este año. Pero lo hicimos. Y creo sinceramente que lo hicimos como lo teníamos que hacer. Si había abucheos, había que decirlo. Lo que no podemos es obviar la realidad. Igual que no podemos obviar que la participación de Israel era muy controvertida. Y así lo contamos cuando llegó el momento de esa actuación.

Midieron mucho las palabras en el turno de la representante de Israel, cuando habitualmente hacen introducciones llenas de curiosidades y datos de los artistas. 
Por supuesto. Estamos hablando de un país que está en guerra, protagonizando un conflicto internacional muy grave, y que la organización del festival ha permitido actuar con todo lo que eso supone. Nosotros estamos ahí para comentar lo que pasa en el festival y, en ese caso, era lo que tocaba. 

Es verdad que el festival no puede considerarse un evento político como tal, pero la política también está ahí

La organización del festival insiste en que quiere dejar la política al margen, pero siempre se ha hablado de política en Eurovisión. Este año más que nunca.
Es verdad que el festival no puede considerarse un evento político como tal, pero la política también está ahí. Porque, al final, la política está en todo.

"Vamos a estudiar las medidas necesarias para que RTVE no vuelva a apoyar Eurovisión en estas condiciones", dijo Yolanda Díaz aludiendo a la participación de Israel. ¿Qué le parece esta afirmación de la vicepresidenta del Gobierno?
A mí lo que me sorprendió de estas declaraciones es que fuesen tan a última hora. Las hizo el día de la gran final, cuando desde hace meses se sabía que Israel iba a participar en Eurovisión. Hubo tiempo más que de sobra para manifestarse al respecto y para considerar que, si RTVE no debía participar por las razones que fuese, se tomasen medidas. 

Se ha hablado mucho sobre un supuesto comportamiento inadecuado de la delegación de Israel haciendo referencia a un acoso a los concursantes y periodistas que se habían manifestado contra la guerra. ¿Le consta?
La verdad es que yo personalmente con la delegación de Israel no he tenido ningún contacto. Pero sí que sabemos que una de las personas que concursaba, Bambie Thug, de Irlanda, se quejó de que en la retransmisión de la televisión pública israelí se habían referido a ella de una forma irrespetuosa. Vi su comunicado, pero no vimos la retransmisión para poder confirmarlo. 

Aunque este año ha sido central en el festival a causa de la guerra, la participación de Israel lleva siendo polémica hace tiempo. Los islandeses Hatari, en 2019, la denunciaron colando y mostrando una bandera de Palestina. 
Sí, hace tiempo que es un tema que está ahí porque es un conflicto enquistado. Hatari hizo aquel gesto en 2019, en el año en el que el festival se celebró en Tel Aviv. Hay que recordar que reglas del festival prohiben cualquier tipo de bandera más allá de las de los países participantes. Igual que se prohiben proclamas políticas en las canciones. Ya que hablamos de la edición de Tel Aviv te diré que, si bien aquel año la seguridad había sido una cuestión clave, esta vez ha sido tremenda. Ha sido el año que más se ha notado, sin duda. 

Quizás la organización debería tomar medidas para que no vuelva a empañarse el espírito de paz y libertad del certamen

Ha sido esta también la edición de la expulsión de Países Bajos. ¿Había algún precedente en este sentido?
Ninguno. Y menos en el tramo  final. Al principio se emborronó mucho el incidente que derivó en la expulsión. Se llegó a relacionar con el tema de la participación de Israel. Finalmente parece que fue un incidente con una mujer cámara que pertenecía a la organización de Eurovisión. Todo acabó en una denuncia por agresión y en la expulsión del concursante lógicamente.

El televoto también ha dado mucho que hablar este año. ¿Se esperaba ese apoyo popular a Israel?
La verdad es que no me lo esperaba. En medio de toda esta coyuntura no vimos venir que el máximo televoto de España o de Portugal fuese para Israel. Pero ahí está. Así es Eurovisión. Al respecto de este resultado se ha hablado de muchas cosas: la importancia de la diáspora judía, la promoción del tema que ha hecho Israel...

También fue sorprendente que el calado de Zorra a nivel popular no recibiese más apoyo en el televoto.
Pero no solo ha pasado con Nebulossa. Fíjate: Reino Unido llevó al festival a Olly Alexander, una estrella que llena estadios en todo el mundo. El televoto le dio cero puntos. ¡Esto es Eurovisión! Pero sí que es verdad que, si bien se esperaba que el voto de los jurados profesionales, que tienen muy en cuenta la ejecución vocal, no nos iba a favorecer, el éxito viral del tema acompañaría el televoto. Finalmente no fue así. Influyen muchas variables.

¿Ha sido Nemo un justo ganador?
Sí, era uno de los favoritos. ¡Yo iba con Suiza! Y me gustaban mucho Francia e Italia también.

Que se proclamase ganador reconcilió de alguna manera a cierto sector del público con el festival tras tanta controversia. 
Totalmente. Había algo muy bonito en el mensaje que lanzaba. Es una persona que se considera no binaria y la canción hablaba de encontrarse y de aceptarse. 

¿Cree que el festival corre peligro de ser devorado por tanta polémica?
No, no lo creo. Creo que el festival va mucho más allá de cualquier controversia. Pero sí que también creo que se le acumulan los incidentes y que quizás la organización debería sentarse a reflexionar sobre ellos y tomar medidas. Sobre todo para que ese espíritu de Eurovisión, donde deberían primar la paz, la libertad y la música, no vuelva a empañarse como ha sucedido este año.

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