Morir en gallego

Los gallegos tienen en sus manos llevar la defensa y conservación de su idioma propio más allá de la muerte, o al menos así lo considera y procura la Asociación de Funcionarios para a Normalización Lingüística.

Esta plataforma lleva más de 15 años trabajando en un proyecto: promover el uso de la lengua de Rosalía en lápidas y esquelas, así como en las declaraciones de herederos o "mandas testamentarias".

El último municipio en sumarse a esta propuesta ha sido el de Celanova (Ourense). El alcalde, José Luis Ferro (PP) ha explicado a EFE que aceptaron la encomienda para seguir así con su política de "dignificar y promover el uso del gallego", motivo por el cual "ya en 1999 el Ayuntamiento recibió un premio".

'En galego, agora e sempre' ('En gallego, ahora y siempre') es el nombre bajo el que la Asociación de Funcionarios promueve el uso del gallego en todo lo que rodea a un deceso, para así "hacer gala" de un idioma para la eternidad.

Resulta cuando menos curioso que "tan solo una de cada mil lápidas esté en gallego", ha señalado a EFE el secretario de esta entidad, Xosé González.

Pero más "contrasentido" tiene, e incluso es "esperpéntico", matiza, que esto suceda si se tiene en cuenta la proporción de personas que hablan gallego, "estadística que no se plasma para nada en los cementerios".

Toma como ejemplo el propio municipio de Celanova donde "aproximadamente el 85% de la población utiliza el gallego habitualmente, pero de las más de 660 lápidas tan solo una está en gallego" y "no podía ser otra que la de Celso Emilio" Ferreiro, dice del ilustre escritor e intelectual autor del premiado 'Onde o mundo se chama Celanova'.

"Es inexplicable -añade González- que cuando alguien muere se entierre en castellano si es gallego hablante", sentencia.

Hace extensible esta misma situación a las esquelas en medios de comunicación. "Hace cuatro años había un 3% de esquelas en gallego, ahora estamos en el 2%, cuando en el día a día un vecino pasa por la tienda y le dice a otro 'oíches, morreu o Manolo e entérrano hoxe', es paradójico".

González trata de ilustrar con este supuesto el hecho de que la inclusión del gallego en estos ámbitos de la vida supondría simplemente "naturalizar" un comportamiento social.

Entiende, tal y como ha indicado en su conversación con EFE, que la reducida presencia del gallego en el final de una vida muestra una sociedad "desvertebrada culturalmente" y en la que es necesario "un trabajo pedagógico".

Por eso, desde su organización apuestan, igualmente, por incluir "mandas testamentarias" sobre el gallego. Estas "mandas" tradicionalmente recogían deseos del difunto sobre consideraciones espirituales, como designar una cantidad para el pago de misas o la construcción de 'cruceiros'.

La propuesta de la agrupación es que "se indique" a los herederos que "reciben" la cultura y la lengua de sus padres, y que "deben defenderla y transmitirla a sus hijos" ya que "si el gallego pierde hablantes es, en parte, por falta de pedagogía de padres y abuelos hacia hijos y nietos".

Así, en el caso de Celanova, en el acto que han programado para la segunda quincena de octubre, recogerán ante notario a efectos de que se visualice y se traslade a la práctica "la firma de estas voluntades" en las que, además, quedará contemplado que en todo lo relativo al funeral y al entierro "se proceda en gallego".

Esta iniciativa pretende completarse con la publicación de un libro que recoja las mandas de "50 ó 60 personalidades" de la zona de Celanova, aparte de poner en el camposanto una placa que rece 'Na memoria de todos os que xacen aquí porque grazas a eles Galicia segue a ter una cultura e lingua de seu' ('En memoria de todos los que yacen aquí porque gracias a ellos Galicia sigue teniendo una cultura y una lengua propia').

Asimismo, quieren promover la realización de "las declaraciones de herederos en gallego" para expresar un "sentimiento tan íntimo" referente "al legado de toda una vida" en el idioma propio.

En este "cambio de chip", como lo define el propio González, han de involucrarse familias, ayuntamientos e instituciones culturales -en Celanova han contado con el apoyo y respaldo de 'Arraianos'-.

Desde algunos partidos políticos con representación parlamentaria promueven desde hace años la difusión del gallego en estas circunstancias.

El secretario de Organización del BNG, Bieito Lobeira, ha declarado a EFE que esta carencia evidencia "la existencia de un conflicto lingüístico" y "una inercia histórica" de uso del castellano "con independencia de la lengua hablada por el difunto".

Hace ya aproximadamente ocho años que su grupo comenzó a proponer estas cuestiones "que en un primer momento fueron caricaturizadas", recuerda.

Ahora agradece la adhesión de distintos ayuntamientos a estos proyectos. "Aunque no vaya a solucionar el problema lingüístico es un ámbito más" en el que el gallego se abre camino, apostilla este político.

Con todo, echa de menos que no se vaya "más allá de lo simbólico" porque convendría que esto se materialice a través del "incentivo" a funerarias, floristerías, tanatorios, medios de comunicación y órdenes religiosas con el fin de defender "no solo el derecho de vivir en gallego, sino de morir en gallego".

Según Xosé González, la demanda del organismo al que pertenece ya ha llegado, entre otros lugares, a Castrelo de Miño, Redondela o Santiago de Compostela y pretende llevarse en breve a Outes y A Pobra de Trives; con la meta, en definitiva, de "extenderla" por las cuatro provincias.

Nacer en gallego, vivir en gallego y morir en gallego, además de dejar en herencia ese patrimonio cultural, es cada día más posible para todos aquellos, concluye, que han recibido como regalo nacer en esta tierra.

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