Entrevista... Yslem Hijo del Desierto

"Hay un muro de 2.720 kilómetros del que nadie sabe nada"

Saharaui, pero también de O Porriño. Yslem llegó muy joven, a través del proyecto 'Vacaciones en paz', a una Galicia que ya considera su segunda casa. Este domingo, en la última fecha del festival Guerrilla, participará en la gala que el evento organiza por el Sáhara
Yslem Hijo del Desierto en uno de sus conciertos. DP
photo_camera Yslem Hijo del Desierto en uno de sus conciertos. DP

Hoy es el primer día de la nueva edición del festival Guerrilla. Un evento que busca transformar a la cultura en un pilar sobre el que construir una sociedad más justa. Entre sus distintas iniciativas, este domingo tendrá lugar (19.30h, Teatro Principal) la Gala polo Sáhara de Pallasos en Rebeldía. En ella, entre otras personalidades, participará Yslem Hijo del Desierto, un rapero de origen saharaui que llegó a O Porriño a muy tierna edad a través del proyecto Vacaciones en paz.

¿Qué puede esperar la gente de la gala de este domingo?
Lo que puede esperar la gente es una llamada de atención de que el pueblo saharaui necesita más que nunca el apoyo del pueblo español en general, pero del gallego en particular. Porque Galicia siempre ha estado con el pueblo saharaui al 100%. Yo me he criado en O Porriño y en Mos y siempre ha habido muchísima gente del pueblo gallego que ha apoyado al pueblo saharaui. Ahora mismo estamos atravesando momentos muy difíciles: una guerra en marcha, el gobierno actual español empeñado en apoyar la monarquía marroquí y desde Galicia esperamos el apoyo del pueblo gallego. 

Natural de Techla, usted descubre el rap al llegar a O Porriño.
Techla es un campamento. Mi campamento. Soy saharaui, pero nací en Argelia. En los campamentos de refugiados de saharauis. Nunca he visto el Sáhara en mi vida excepto una vez: la parte liberada, hace cinco años. De pequeño me gustaba la poesía. Mi familia viene de poetas, pero desconocía totalmente el rap. Lo conocí literalmente en O Porriño: cuando llegué se estaba construyendo la cultura hip hop en general, en toda la península. Creo que O Porriño, en especial, fue promotor de esa cultura en aquella época, a principios del 2000. El rap estaba en auge, pero aún no del todo aceptado. Igual que la cultura hip hop en general.

"Los saharauis, en general, tenemos algo en común con los occidentales: el rechazo y el miedo a lo nuevo"

En sus canciones mezcla tanto la lengua árabe como la castellana.
Fue algo que surgió desde un principio. Empecé a hacer poesía en hassanía, que es el dialecto que hablamos en el Sáhara o en Mauritania. Lo mezclaba con alguna frase en árabe, pero yo andaba entre raperos que rapeaban entre gallego y castellano. Tuve que adaptarme al idioma castellano para estar entre mis colegas, para estar en los conciertos. No solo estar haciendo rap en el idioma materno, sino también en los idiomas castellano y gallego.

¿Cómo es el proceso de composición? 
Es complicado, pero también es práctica. Al final me acostumbré a ello. Al vivir la diáspora, al vivir en una zona como esta, pues te fuerza, te obliga a adaptarte. Entonces acabó siendo práctica. Antes sí que representaba un gran esfuerzo intentar hacer algo en castellano y luego hacerlo en árabe. Para hacer una letra intentó también que tanto lo que digo en árabe como en castellano sea lo mismo. Y con el tiempo empecé a coger un poco de práctica, a incluso hacer una misma frase con los dos idiomas. 

Usted es, en el sentido estricto de la palabra, el primer rapero saharaui. ¿Ha crecido el movimiento desde entonces o sigue siendo una excepción?
Sigue siendo un estigma, incluso un tabú. No se acepta. Los saharauis, en general, tenemos algo en común con los occidentales: el rechazo y el miedo a lo nuevo. En algunos aspectos de la diáspora sí que pude practicar más el rap para poder apoyar la causa saharaui, pero dentro de mi propia sociedad, o quizás dentro también de nuestra propia política cultural, aún es muy difícil encajar el rap. Pero sé que con el tiempo se acabará encajando, porque nosotros venimos de una cultura oral. Y de la poesía. Nosotros antes de la música somos poetas. Y cuando coges cualquier letra de un poeta saharaui, incluso de antes de la ocupación marroquí, solo hace falta ponerle una instrumental de rap y ves que es rap puro y duro. 

En sus canciones, así como en los actos en los que participa, denuncia habitualmente la falta de información en España. 
Es algo a lo que eventos como el Festival Guerrilla pueden dar un empuje, pero debe combatirse sobre todo desde el esfuerzo individual. Ya no hablamos solo de un problema que sufre el pueblo saharaui, sino a nivel global. Nosotros en el Sáhara tenemos un muro que es el muro más grande del mundo. Que lo construyó Marruecos en los ochenta, con la ayuda de Arabia Saudita, Israel y financiación estadounidense. Ese muro mide exactamente 2.720 kilómetros, es el muro más minado del mundo y divide toda nuestra tierra. Y nadie sabe de él. Hablo con españoles, hablo con marroquíes de diferentes generaciones, y no tienen ni idea de eso. Por lo tanto creo que a nivel global tenemos que esforzarnos individualmente por romper el muro de la indiferencia. Y el muro de la indiferencia es quien bloquea ese muro: bloquea que de la causa saharaui no se sepa nada y bloquea que de cualquier problema en el mundo no se sepa nada. Tenemos que interesarnos individualmente, empezar a poner de nuestra parte.

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