jueves. 02.12.2021 |
El tiempo
jueves. 02.12.2021
El tiempo

Peinados de cine

A la peinadora Inés Rodríguez la fama la cogió por sorpresa cuando hace unos días resultó nominada para los Premios Goya en el apartado de mejor peluquería y maquillaje por la película 'Celda 211', nominación que comparte con la maquilladora de A Coruña Raquel Fidalgo.

“El momento de exaltación inicial ya pasó, pero fue una sorpresísima, porque no lo esperaba después de tanto tiempo”, explica esta profesional natural de Vila de Cruces que desde los 14 años vive en Santiago. Trabajadora de la Televisión de Galicia durante 13 años, dejó el ente público para “cambiar de aires”. Abrió un centro de imagen en Lalín e hizo publicidad, trabajando en anuncios tan conocidos como el primero de Somos Galegos, de Gadis, o el de Marqués de Vizhoja, en el que Paula Vázquez puso su rubia melena en sus manos.

La 'madre' de Malamadre
El mundo del cine tampoco le es ajeno a Inés, ya que antes de trabajar a las órdenes de Daniel Monzón su nombre ya salió en los títulos de crédito de varios filmes, “aunque ninguno de este nivel”, afirma quien puede considerarse una de las madres de Malamadre, el papel que borda Luis Tosar.

Fue ella la encargada de raparle la cabeza, así como de cuidar esa perilla “que le da un punto varonil y de tipo duro”. Inés recuerda que "el director tenía súper claro lo que quería”, tras lo que explica que la caracterización de Tosar no hace sino responder al look de presidiario, ya que “por higiene, en la cárcel los rapados son lo mejor". Y en el caso de Tosar “aprovechamos lo que nos ofrecía estéticamente el actor, que es mucho, ya que tampoco lo veo yo con peluca y bigote”, dice divertida.

Peinar un rapado
Al comentario irónico de que al protagonista no le dio mucho trabajo peinarlo, Inés responde airosa. “En tres meses de rodaje hay que mantener esa imagen cada día, ya que el rapado y la perilla necesitaban mantenimiento, además de que había más actores”.

De ellos, Inés no tiene más que buenas palabras, al definirlos cómo “grandes profesionales”. “Hay mucha cordialidad, pero cuando están en maquillaje tú respetas sus silencios porque sabes que están memorizando los guiones”, lo que no quita que haya momentos de bromas y risas. A la espera de ver si se hace con el deseado busto, que las gallegas disputarán con los estilistas de 'El cónsul de Sodoma' y 'Los abrazos rotos', la peluquera tiene claro su próximo proyecto: “Coger unos días de vacaciones tras dos años sin descanso”. Y si a la vuelta cae el Goya, bienvenido sea.

Peinados de cine
Comentarios
ç