"El verdadero medio caliente es la radio"

Desde el 29 de agosto, el pontevedrés Rafa Latorre dirigirá uno de los espacios nocturnos más importantes de la radio española: 'La brújula'. "No hay tarea más sana para un periodista que hacer lo contrario de lo que se espera de él", suelta casi a modo de declaración de intenciones
El periodista pontevedrés Rafa Latorre. JUAN MARÍN
photo_camera El periodista pontevedrés Rafa Latorre. JUAN MARÍN

Tenía 27 años cuando Luis del Olmo le nombró subdirector de un programa histórico de la radio española, Protagonistas. A finales de agosto, Rafa Latorre (Pontevedra, 1981) se convertirá en director de otro, La brújula. Columnista del periódico El Mundo y colaborador en el programa de Carlos Alsina, Más de uno, el periodista, que comenzó su carrera en Diario de Pontevedra, es autor del libro Habrá que jurar que todo esto ha ocurrido (Esfera de libros, 2018), un ensayo sobre lo que se conoció como el procés catalán. El año pasado, su trabajo fue reconocido con el premio de periodismo europeo Salvador de Madariaga, por un jurado en el que estaban, entre otros, Íñigo Alfonso (RNE), Monserrat Domínguez (El País) y Carlos Franganillo (TVE).

¿Se ha quedado sin vacaciones?
Afortunadamente no me he quedado sin ellas. Tengo la suerte de que voy con tiempo suficiente para, al menos, tomarme unos días libres. Y es importante. Porque el proyecto me va a consumir tanta energía que sería algo temerario no descansar un poco antes.

¿Va a compaginar la dirección y presentación de ‘La brújula’ con su participación en el programa de Carlos Alsina? ¿Madrugará y trasnochará?
Hay una trampa. Con Alsina voy a seguir colaborando, en la medida en la que él me deje, pero de otra manera. No tendré que levantarme a las cinco de la mañana, porque eso sí que sería un acto suicida. Pero la colaboración en ‘Más de uno’ es algo que tiene mucha repercusión y a mí no es solo que me convenga, es que la disfruto muchísimo. Eso continuará.

Concibo la radio como un medio muy vibrante. Me gustaría que la gente viese que hay pulso informativo. Quiero que sea un programa espontáneo, libre y con mucho ritmo.

Va a sustituír al frente de La brújula a un nombre importante de la comunicación en España, Juan Ramón Lucas. ¿Cómo lo enfrenta?
No solo Juan Ramón Lucas. La nómina de presentadores y directores de ‘La brújula’ es tan impresionante que a mí casi me da vértigo mirarla. Ahí están desde Victoria Prego a Concha García Campoy pasando por el añorado Juan Pablo Colmenarejo y, por supuesto, Juan Ramón Lucas, que ha hecho un programa excepcional. No lo tengo nada fácil, para que te voy a engañar. Deja un programa en crecimiento y que, además, ha adquirido una enorme personalidad. Todos los que he mencionado son nombres muy importantes de la profesión y, sobre todo, es gente a la que respeto y admiro. No hay mayor presión que esa para un periodista: suceder a quien respeta y admira.

¿Qué quiere que defina su etapa en La brújula? ¿Con qué ideas va en la cabeza?
Yo concibo la radio como un medio muy vibrante. Me gustaría que la gente viese que hay pulso informativo, que manda la antena, como decimos en el medio. Quiero que sea un programa espontáneo, libre y con mucho ritmo.

Va a competir con un amigo personal, también pontevedrés: Manuel Jabois, que colabora en Hora 25, de la Cadena Ser. 
Ya me gustaría que estuviera conmigo, pero las cosas son así. Hace poco hablé con él y nos estuvimos felicitando mutuamente y consolando mutuamente por esta situación. Ojalá volviera a su casa, que fue Onda Cero, pero me temo que está muy bien instalado ahí donde está. Coincidiremos en el diálogo, que es otro placer. Porque te diré que yo concibo de una manera muy sana esto de la competencia. Me encanta el programa de Aimar Bretos en la Ser y también me gusta mucho el que hace Ángel Expósito en La Cope. Creo de verdad que la cosa no está tanto en competir entre nosotros como en arrastrar la mayor cantidad posible de gente a la radio. Creo que hay hueco para todos. Lo creo de verdad.

Va a ser el tercer gran nombre de Onda Cero tras los de Carlos Alsina y Julia Otero. ¿Cómo lo vive?
Eso de ser el tercer gran nombre habrá que ganárselo porque por ahora, al lado de esos dos que citas, soy un pigmeo. Con su ayuda y su contribución esperamos crecer pronto. Pero sí, sí que impone. He de decir que, además, Carlos Alsina ha tenido mucha influencia en esta decisión que he tomado. Es muy difícil en esta profesión trabajar en un lugar del que te sientas plenamente orgulloso. Eso a mí me ha pasado con Alsina. He crecido a su lado y, de hecho, hoy probablemente no estaría haciendo radio si no fuese porque él un día decidió que yo volviera a la radio. Mentiría si no dijera que Alsina es un espejo en el que mirarme.

El mundo no es eso que dibujan las redes sociales, algo absolutamente limitado, sesgado y corrompido. Hay que empeñarse en escuchar los mensajes que son realmente importantes y aislarlos del ruido.

¿Es usted a día de hoy un periodista de radio más que cualquier otra cosa?
He trabajado en la prensa, en la televisión y en la radio, y lo que menos concibo como un trabajo es la radio. Eso seguro que quiere decir algo. Y mira que he tenido horarios atroces, pero nunca me ha pesado el trabajo en la radio. Mi educación sentimental está ahí. Es el trabajo del que más he disfrutado y al que más tiempo he dedicado. Así que sí: fundamentalmente me considero un hombre de radio. Esto no creas que no es incluso un handicap dentro de la profesión porque los periódicos están muy ennoblecidos y la televisión es la que te da la fama. Pero para mí la radio te da una conexión con el oyente que no tiene ningún otro medio. La complicidad que se forja entre el oyente y el periodista radiofónico es inaudita en cualquier otro lado. Esto lo sabe cualquiera que haya trabajado en radio. El verdadero medio caliente es la radio. Tiene algo especial.

"La radio afecta a la gente de una forma muy íntima, de tú a tú", decía el filósofo y estudioso de la comunicación Marshall McLuhan. ¿Es ese el secreto del medio?
Te voy a contar una anécdota. Yo era muy oyente de Carlos Llamas en ‘Hora 25’. Cuando murió, recuerdo que lo sentí como si lo hubiese conocido personalmente. Y no era así. Esa intimidad es real. Yo la viví como oyente. Si tienes la capacidad para que el oyente crea que le estás hablando a él y solo a él, harás buena radio. Ahora, hay que conseguir eso. 

Dos grandes retos que enfrenta hoy el periodismo son sobreponerse al ruido informativo que generan las redes sociales y la polarización política. ¿Cómo encara estas dos cuestiones?
Las dos son fundamentales y ambos fenómenos están muy relacionados entre sí. Hay que tener una gran capacidad de abstracción respecto al ruido. Tenemos que saber cribar muy bien el feedback, saber leerlo y entender que el mundo no es eso que dibujan las redes sociales, algo absolutamente limitado, sesgado y corrompido. Hay que empeñarse en escuchar los mensajes que son realmente importantes y aislarlos del ruido. Con la polarización, que no es otra cosa que un atajo dictado por la pereza intelectual, pasa exactamente lo mismo. Buscar ese aplauso fácil es lo peor que le puede pasar al periodismo y es cierto que muchas veces tiende a ello. Hay que huir de los mensajes acomodaticios. Nada más fácil que tratar de reconfortar a tu parroquia con mensajes facilones. Por el contrario, lo que debemos hacer es tratar a los oyentes como adultos y eso, a veces, obliga a desafiar sus propios prejuicios y a enfrentarte a lo que ellos esperan de ti. No hay tarea más sana por parte de un periodista que hacer lo contrario de lo que se espera de él.

EL PROGRAMA
La brújula es uno de los programas insignia de la cadena radiofónica Onda Cero. Se emite de lunes a viernes, entre las 20.00 y las 23.30 horas, y está dedicado a analizar la actualidad, a través de tertulias, entrevistas y comentaristas, centrándose fundamentalmente en tres áreas temáticas: deporte, economía y política. Comenzó a emitirse en 1992. El espacio ha estado dirigido, entre otros, por Ernesto Sáenz de Buruaga, Concha García Campoy, Victoria Prego y, en su etapa más reciente, desde 2018, por Juan Ramón Lucas. Desde el 29 de agosto estará al frente Rafa Latorre.