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ALEJANDRO BLANCO, PRESIDENTE DEL COE

"El aplazamiento de los Juegos es bueno para el movimiento olímpico"

Alejandro Blanco atiende al teléfono en su despacho. COE (ADP)
Alejandro Blanco atiende al teléfono en su despacho. COE (ADP)
Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 serán en 2021. 40 horas después de darse un plazo de cuatro semanas para tomar una decisión el COI acabó con la incertidumbre. Poco después la máxima autoridad del movimiento olímpico español atendió a Diario de Pontevedra para analizar días que considera claves para el deporte mundial

Los actuales son días muy intensos para el gallego Alejandro Blanco, que fue una de las primeras voces en pedir que los Juegos no podrían celebrarse en las fechas inicialmente previstas. Recalca que el Comité Olímpico Español siempre será leal con el COI, pero eso no le impide poner el foco en que los deportistas deben preparar la cita olímpica en las mismas condiciones. Aplaude la decisión de Thomas Bach y elogia la actitud de los deportistas españoles.

Tres horas después de saber oficialmente la decisión del COI reconoce que está más tranquilo y se muestra convencido de que con el aplazamiento el movimiento olímpico sale fortalecido.

40 horas después del anuncio de que se daba un plazo de cuatro semanas para decidir sobre Tokio 2020, el COI comunicó que los Juegos Olímpicos serán en 2021.
En el comunicado del pasado domingo prácticamente ya lo indicaba, no era explícito pero claramente lo dejaba entrever. Las cosas se han acelerado en estas últimas 48 horas porque el coronavirus se está expandiendo cada vez más rápido y con más virulencia. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y con los informes de los médicos y de los científicos se ha tomado la decisión más justa y necesaria. Se ha hecho algo que era de justicia. Esta pandemia está afectando a todo el mundo, también a los deportistas, y a nosotros nos ha afectado hace mucho tiempo. En esas condiciones, nuestros deportistas no podían competir en igualdad de condiciones con los de otros países que no la estaban sufriendo.

"El COI siempre ha sido consciente de la situación, pero suspender unos Juegos no es lo mismo que un campeonato"

Una decisión que pone fin a una gran incertidumbre.
Hoy el deportista español está más tranquilo. La decisión del COI ha traído tranquilidad a todo el mundo, y la seguridad de que, para el movimiento olímpico, la principal prioridad es la salud de los deportistas. Ahora sabemos cuál es el objetivo, que es llegar lo mejor posible a 2021. Son días muy complicados, donde está en entredicho la vida de las personas y así no se podía pensar en algo tan grande como unos Juegos Olímpicos. Lo prioritario es pasar esta etapa tan dura por la que estamos atravesando y, a partir de ahí, empezar una nueva vida pensando en el objetivo de seguir sacando buenos resultados. Gracias a Dios ya pueden (los deportistas) estar tranquilos porque ahora van a poder hacer lo que hacen los de otros países, que es recuperarse del estado que estamos viviendo todos los españoles y, a partir de ahí, tendrán todo el tiempo y los medios para preparar bien los Juegos. Para ellos es un día de tranquilidad porque se acaba la inquietud. Primero, pasar este tiempo duro y luego, empezar a hacer lo que mejor hacen: entrenar, competir y, sin ninguna duda, ganar.

Uno de los primeros comités olímpicos nacionales en defender el cambio de fechas fue el español. Esta decisión le da la razón, pero inicialmente daba la sensación de que el COI era muy remiso a cualquier cambio.
Nosotros, defendiendo a los deportistas españoles, fuimos los primeros que hicimos una llamada de atención porque la prioridad es la salud y que todos los deportistas puedan prepararse en las mismas condiciones. El COI siempre ha sido consciente de la situación, pero suspender unos Juegos no es lo mismo que un campeonato internacional, por muy importante que sea. Es una decisión muy complicada porque afecta a muchos agentes y hay que tener muchos informes encima de la mesa. La ha tomado cuando tenía que tomarla y nosotros, como no podía ser de otra forma, hemos estado al lado del Comité Olímpico Internacional siempre con lealtad y respeto. Con la pandemia que está sufriendo el mundo, los Juegos sería el mayor foco de infección que podría crear. Primero prima la salud, segundo la salud y una vez que tenemos resuelto este tema se pueden hacer el mayor evento que son los Juegos.

"La decisión del COI ha traído tranquilidad a todo el mundo, y la seguridad de que la prioridad es la salud"

Precisamente usted siempre recalcó que el COE sería leal con el COI independientemente de la decisión.
Tiene que ser así porque sino las organizaciones no serían viables. Cuando se toman decisiones, sean buenas o malas, tienes que respetarlas. Eso no quita que a la vez le digas cuál es el problema que hay en España y el que tienen nuestros deportistas, que no pueden entrenar. Y sino entrenan, jamás podrán competir en las mismas condiciones que sus rivales. Nosotros somos un país referente en el mundo por los resultados de nuestros deportistas y por su calidad humana y se nos ha tenido en cuenta. Siempre hemos sido leales, pero a la vez muy claros. En este momento eso ya ha pasado, los Juegos serán el año que viene y los podremos preparar perfectamente cuando todo esto pase.

Usted mantiene una gran relación con el presidente del COI, Thomas Bach, ¿qué le ha dicho estos días?
Ha tenido una enorme presión encima. Le he transmitido la situación que estamos viviendo y también todo nuestro apoyo. Nunca es fácil ser presidente del COI y menos en unos días así. Desde el principio ha tratado de consensuar la decisión sobre Tokio 2020 y estudiar todas las alternativas. El aplazamiento es bueno para el movimiento olímpico y sobre todo para dar una imagen de que nos preocupamos por las personas.

¿En el aspecto meramente deportivo el aplazamiento perjudica o beneficia a España?
A día de hoy no lo sabemos. Es un cambio para todos los deportistas. En un principio nos beneficia al cien por cien porque si se mantuviera la fecha del 24 de julio nuestros deportistas no estarían preparados. Lo segundo, es que iremos en igualdad de condiciones con los demás y eso es lo importante. A partir de ahí, la competición colocará a cada uno en su sitio.

"Las becas no corren ningún peligro, nuestros deportistas pueden estar totalmente tranquilos"

Cuando comenzó a hablarse del aplazamiento se barajaron tres alternativas: hacerlos en octubre de 2020, pasarlos al verano de 2021 o en 2022. ¿Cuál era la opción que más le gustaba?
Todo lo que fuese que no se inaugurasen el 24 de julio de 2020 era beneficioso para nosotros. Todas las alternativas tenían ventajas e inconvenientes y eso ya se ha resuelto. Sabemos que serán en 2021 antes del verano y ahora hay que concretar la fecha. Las tres posibilidades que habían eran las mejores para nosotros. Si todo fuese normal celebrarlos en octubre no sería malo, pero hacerlos en 2021 es mejor. La opción que no me gustaba era la de 2022 porque en el 24 hay Juegos Olímpicos. La decisión que se ha tomado es la mejor, la más justa y la más equilibrada.

¿Dentro de 2021 cuál es la fecha que prefiere?
Nadie puede saberlo ahora. El siguiente paso será reunir a las federaciones internacionales y ver los calendarios, en función de ellos se tomará una decisión. Tampoco creo que será muy complicado encontrar una fecha adecuada.

Estamos en una situación sanitaria dramática, pero se atisba que la situación económica también lo será, ¿las becas de los deportistas están en peligro?
No (con rotundidad). Puedo asegurar que no corren ningún peligro e incluso ayer lo hablé con la secretaria de Estado (para el Deporte, Irene Lozano) y nuestros deportistas pueden estar tranquilos. Ahora es un momento de difcultad y la salud es lo más importante. A partir de que se resuelva ese tema podremos sentarnos con todos nuestros deportistas y explicarles cuál será el proyecto de futuro. Nuestros deportistas podrán entrenar y competir en las mismas condiciones que antes, eso seguro (repite la frase tres veces).

"Los deportistas nunca han querido saltarse ninguna norma. Nuestros deportistas han dando una lección de solidaridad"

Desde el primer día de su mandato siempre se mostró muy cercano a los deportistas, pero estos días todavía más. ¿Hoy qué le diría a los deportistas españoles?
Sería un mensaje en tres partes: la primera para expresarles el apoyo que estamos recibiendo por parte de Sus Majestades los Reyes y del presidente Gobierno; la segunda, felicitarles por la gran imagen de solidaridad que han dado a la sociedad. Hemos tenido reuniones en las que nos manifestaron sus deseos de entrenar, pero nunca saltándose ninguna norma y eso para mí es muy importante. La tercera parte del mensaje es que estén tranquilos, ahora hay que pasar este periodo y después pondremos a su disposición todo lo necesario para que puedan preparar los Juegos. Ellos saben que tienen todo mi cariño, mi respeto y mi admiración. Juntos saldremos de esta situación. Seguro que en Tokio volveremos a lograr otro gran resultado.

En algunos sectores se ha criticado a los deportistas por querer entrenar. Los deportistas nunca han querido saltarse ninguna norma.
Le hicimos una petición al ministro (de Sanidad, Salvador Illa) que, al igual que en otros países, pudieran entrenar en unas condiciones concretas, pero poníamos una premisa fundamental: siempre y cuando los informes del Ministerio lo permitieran. Ellos nos contestaron que no era posible y los deportistas lo asumieron al cien por cien. Sabemos que algunos de ellos podrían ejercitarse solos en sitios que nos lo veían nadie y no quisieron. Nuestros deportistas son un ejemplo. Es lógico que quieran entrenar, al igual que un periodista quiere ejercer su trabajo, pero siempre sin saltarse las normas que se han establecido para todos los españoles. Para mí es una de las muestras de solidaridad más grande que he visto en los últimos tiempos.

"Juntos saldremos de esta situación. Seguro que en Tokio volveremos a lograr otro gran resultado"

Ya sé que a usted no le gusta hablar de medallas, pero dígame una cosa, ¿cuáles eran las perspectivas que tenía el Comité Olímpico Español de cara a Tokio 2020?
Usted ya sabe que yo no hablo de resultados. En estos momentos ni quiero pensar en ello. Lo que es cierto es que cada fin de semana nuestros deportistas siguen obteniendo grandes resultados y somos muy optimistas con respecto a la celebración de unos Juegos en 2021. Falta un año largo y en lo que tenemos que pensar es en salir de esto con unidad, recuperarnos y a preparar los Juegos. Estar en casa las 24 horas del día nunca es fácil, pero tenemos que hacerlo. El Gobierno ha adoptado unas medidas que tenemos que apoyarlas porque son las mejores para preservar la salud de los españoles y los temas personales quedan al margen. Lo importante es ponernos al servicio de la sociedad para que, entre todos, esto acabe lo antes posible y podamos respirar, salir al parque a correr o realizar nuestra actividad diaria como hacíamos antes.

Permítame hablarle de algo alegre. ¿En los Juegos del año que viene ve a Saúl Craviotto y a Mireia Belmonte como abanderados del equipo español?
Vamos a esperar a la decisión de la junta de federaciones olímpicas y ellos decidirán. A mí me gusta mucho el acuerdo del COI de dos abanderados. Es de justicia y más en España donde hay un altísimo nivel tanto en hombres como mujeres. Sin ninguna duda si ellos fuesen los abanderados serían los mejores abanderados que tendría España.

La historia. Cinco cancelaciones
La guerra era, hasta ayer, el único motivo por el que se habían aplazado o cancelado los Juegos Olímpicos, en cinco ocasiones entre las ediciones de verano y las de invierno.

Pero la pandemia de COVID-19 que recorre el planeta aconsejó este martes aplazar hasta 2021 los Juegos de Tokio 2020, que mantendrán esta denominación pese al cambio de fecha. Los epidemiólogos hablan de la lucha contra el coronavirus como una guerra. En términos de historia olímpica, esa metáfora se ha hecho ayer realidad.

La primera de las cinco ediciones de los Juegos de la era moderna cancelada por motivos bélicos fue la de 1916. El COI había concedido los Juegos en 1912 a Berlín, en detrimento de Estocolmo, pero el estallido en 1914 de la I Guerra Mundial encendió las alarmas de los dirigentes.

El estadio preparado en Berlín para los Juegos de 1916 fue empleado desde 1915 como hospital de campaña y Alemania tuvo otras prioridades que dejaron en segundo plano sus compromisos olímpicos.

Segunda Guerra
Los siguientes Juegos cancelados fueron los dos previstos para 1940 en Japón, los de verano en Tokio y los de invierno en Sapporo.

Japón renunció a ambos en 1938, en plena segunda guerra chino-japonesa, conflicto que luego quedó enmarcado en la II Guerra Mundial.

El COI concedió entonces los Juegos de verano a Helsinki, que había sido finalista ante Tokio, y los de invierno primero a St Moritz y luego, por un conflicto con Suiza, a Garmisch (Alemania).

Elección
En noviembre de 1939 se cancelaron estos, dos meses después de que los nazis invadiesen Polonia, y en mayo de 1940 se anularon los de Finlandia, país que padecía los ataques anexionistas de la Unión Soviética.

Pese al desarrollo imparable de la guerra, el COI mantuvo en la medida de lo posible sus actividades y en su Sesión de 1939 concedió las sedes de los Juegos de 1944 a Cortina (Italia) y Londres.

"El aplazamiento de los Juegos es bueno para el movimiento olímpico"
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