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TRIBUNA ABIERTA

LaLiga: ¿Quién me compra un lío?

Un jugador del CF Fuenlabrada infectado de Covid-19 llega en ambulancia al hospital. CABALAR (EFE)
Un jugador del CF Fuenlabrada infectado de Covid-19 llega en ambulancia al hospital. CABALAR (EFE)
A la hora de la verdad Javier Tebas erró el gol que lo convertiría en 'balón de oro de la gestión-19'

QUÉ DIFÍCIL es esto de la gestión en el fútbol! Algún iluminado llegó a decir que era mucho más difícil la dirección de una empresa normal que la de un club. La mínima presión social le hizo dimitir.

Que le pregunten a Javier Tebas que, después de driblar múltiples situaciones muy complicadas que se le habían presentado para conseguir que LaLiga derrotase a la pandemia, en el encuentro postrero, que decidía el futuro financiero del fútbol, iba a surgir el problema cuando todas las casas de apuestas coincidían en la aplastante victoria de LaLiga, lo que encantaba a uno y encelaba a otros.

Todo iba por el libro, al pie de la letra del protocolo pactado en Viana por Liga-RFEF-CSD, pero en el momento de la verdad Javier Tebas erró el gol que lo convertiría, sin duda, en balón de oro de la gestión-19. En la última jugada –me vino a la memoria el penalty que costó la liga al Deportivo en 1994– falló y el fútbol-sentimiento... y la política, dictaron sentencia. ¡Tebas, culpable! En ese momento todos se olvidaron del factor económico que el presidente tenía que salvar –y salvó– porque instituciones y afición lo habían condenado.

Las responsabilidades, en parte compartidas, parecen evidentes. El fútbol es de listos, pero de gente sencilla, que desea que se les ofrezca una visión clara del problema, para poder evaluar los datos y evitar que el árbol les impida ver el bosque. Por ello, yo sintetizaría en solo dos puntos los gravísimos errores cometidos con ocasión del partido Deportivo-Fuenlabrada:

  1. Es incuestionable que LaLiga y la Federación han vulnerado la norma impuesta por ellos mismos de jugar todos los encuentros de la jornada a la misma hora.
  2. Es público y notorio que han sido conculcadas todas y las disposiciones de salud pública que obligan a comunicar a las autoridades sanitarias los casos de positivos Covid-19 al conocerse y a confinar de inmediato en su domicilio a los afectados.

Demostrado, pues, que Liga-FEF-CSD, al decidir, de común acuerdo, la disputa de todos los encuentros de la jornada, salvo el Depor-Fuenla, infringieron disposiciones deportivas que ellos mismos habían dictado... y que LaLiga y el Fuenlabrada, por los datos que se van conociendo, incumplieron de forma grave la normativa sanitaria que nos obliga a todos lo que hace difícil discutir el evidente derecho que les asiste a Deportivo y Numancia. Los demás detalles, aunque nada desdeñables alguno de ellos, entiendo que no deben desviar la atención de los que violaron los derechos elementales de los clubs. Mezclar cuestiones como si se han desplazado sin médico; o si en zonas deportivas o comunes del hotel coincidieron con otros huéspedes; o si mascarillas... creo que es embarrar el terreno y facilitar las triquiñuelas de defensas veteranos.

La instantánea apunta a que el CSD ha encontrado culpable. Quizás le puedan estar pagando a Tebas con la misma moneda con la que él ha pagado a muchas personas que le han ayudado y que, cuando ya no las necesitaba o entendía que le creaban el mínimo problema, los había abandonado. Ni es edificante que él lo haya hecho, ni lo sería que se lo hiciesen a él. Otra cosa sería, como parece, que le hubiese hurtado información trascendente al CSD.

Se abren interrogantes tan interesantes como esclarecer ¿por qué se decidió que se disputase toda la jornada salvo el Deportivo-Fuenlabrada? Intento ponerme en la cabeza de Tebas y pienso que pretendía alcanzar dos preciosos objetivos: resolver el futuro financiero de los clubs y de LaLiga y celebrar, uno también es humano, su indiscutible éxito de gestión con motivo del problema generado por la pandemia.

Lo perdió, sin duda, el aspecto económico, al que siempre le ha dado prioridad ante cualquier choque de intereses, pero está vez fue demasiado lejos y lo antepuso al Covid y al aspecto deportivo de la competición. Pensar demasiado en la economía es el gran pecado original de Tebas, sin darse cuenta que es muy importante, pero no es lo único muy importante.

La razón para pensar así radica en que conoce, como muy pocos, el negocio del fútbol... pero no le gusta el fútbol. Eso le impide tener la sensibilidad suficiente para entender ese sentimiento de millones y millones de personas que ven en su club a su ciudad, a su autonomía, a su patria compitiendo... y eso no tiene precio. No se puede comprar aunque tengas, como él tiene, esa tarjeta que lo puede casi todo. Esa es la gran desgracia de Tebas, que cree que el fútbol es un negocio, una industria, sin darse cuenta que para los seguidores es un tipo de industria que nada tiene que ver con la suya. La de los aficionados es una inmensa industria de sentimientos.

Por eso el lío continúa, aunque después de la oferta de LaLiga –según Tebas con la anuencia del Fuenlabrada y la oposición de su plantilla– parece resuelto el play off, por lo que solo quedan pendientes las demandas de Deportivo y Numancia que reclaman o una Liga de 24 equipos en la 2020-21 o la disputa de nuevo de toda la última jornada de Segunda. Ante esa situación las instituciones deportivas y los clubs deberán elegir entre dos alternativas: pactar una Liga de 24 equipos o someterse a la siempre peligrosa decisión de la justicia ordinaria.

Por seguridad jurídica, inmediata y mediata, parece que pactar una liga de 24 es con diferencia la mejor solución, pero creo que las razones de peso en las que me apoyo y los riesgos que observo tiene acudir a los tribunales, debo dejarlos para otro día, al objeto de no hacer este artículo demasiado extenso.

Y mientras aficiones y clubs afectados demandan pactar, el escenario institucional del fútbol es para echarse a temblar: la Federación, en periodo preelectoral, calla; el CSD amenaza con actuar... y todos a la espera de la reacción de Javier Tebas. Él, de verbo fácil y de disparo rápido, no hablaba. Ayer le hizo un guiño al Fuenla, pero ha venido guardando un silencio que recuerda al que antecede a los bombardeos de las ciudades en guerra. Se ha auto inculpado como el único responsable del viaje del Fuenlabrada a A Coruña y ha abierto tímidamente el fuego. El bombardeo se puede iniciar en cualquier momento. Pienso que esta guerra será de las de verdad. Nada que ver con las escaramuzas entre Tebas y Rubiales. Una guerra que amenaza con no dejar títere con cabeza... ¿ni la del propio Tebas? No creo, pero van a por él.

LaLiga: ¿Quién me compra un lío?
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