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La fiesta granate se traslada a cada uno de los rincones de Pontevedra

Tras lograr el sábado el ascenso a Segunda B y celebrarlo hasta bien entrado el domingo, este lunes es día de recepciones oficiales al equipo granate. Luisito, los jugadores y la directiva que preside Lupe Murillo comenzaron la jornada en Pasarón con una foto para la historia. Después tuvo lugar el primer acto en la Diputación, al que siguió una comida de confraternidad en el centro comercial A Barca y la recepción en la casa consistorial por la tarde

Parodiando a Ernest Hemingway se podría decir que "Pontevedra es una fiesta". Una fiesta que se prolonga desde la noche del sábado, cuando el equipo granate consumó el ansiado ascenso a Segunda División B al remontar el 1-0 de Haro con dos goles de Jorge Rodríguez -uno de ellos de penalti- y otro de Kevin Presa.

A las celebraciones del fin de semana se suman este lunes los actos oficiales, que comenzaron con una foto de la plantilla, cuerpo técnico y directiva en Pasarón, escenario del éxito del sábado. En un ambiente distendido, en el que no faltaron las bromas, los jugadores se trasladaron hasta la sede de la Diputación Provincial, donde Rafael Louzán, presidente en funciones, los felicitó por el éxito alcanzado y animó al consejo de administración a seguir la senda marcada para cosechar futuros éxitos. Lupe Murillo, la feliz presidenta granate, quiso resaltar que sin el apoyo de esta institución sería imposible hablar y celebrar ahora este sensacional remate de temporada.

Louzán, en uno de sus últimos actos como titular de la Diputación, se mostró convencido de que el PCF llegará a cotas más altas en el fútbol español, del que él es ahora el directivo más cualificado en la comunidad como presidente de la Federación Galega.

También cogieron el micrófono el capitán Adrián y Luisito, que agradeció el apoyo de la afición y prometió trabajo, aunque, ya en declaraciones a los medios, pidió controlar la euforia e ir "paso a paso". "De momento para o ano que vén non toca ascender, senón manter a categoría. E despois xa se irá vendo", manifestó el de Teo.

FIN DE FIESTA EN EL AYUNTAMIENTO. Tras la comida celebrada en el centro comercial A Barca, los actos se cerraron a las ocho de la tarde en la casa consistorial. Allí, en el pazo de Magurtegui, el Pontevedra CF celebró con su afición el éxito alcanzado. Tanto el edificio como la Praza da Pedreira fueron los lugares elegidos para recibir al equipo y reunirse con la afición granate de nuevo tras un día de descanso y reflexión después de lograr el ascenso.

Con la plaza repleta de gente, se empezó a escuchar el ya mítico 'Dale Ponte'. Por una de las puertas a la plaza entraba un grupo vestido de granate, saltanto y gritando. Se trataba de los jugadores del Pontevedra CF, seguidos por el cuerpo técnico y algunos de los consejeros de la entidad.

Nada más llegar, la afició acudió a abrazarse a ellos. De nuevo, hubo fotos. Muchas fotos. También hubo autógrafos, besos y abrazos. Era el día grande y el día de la despedida de un año épico. Tardaron mucho en entrar en el Pazo de Mugartegui, quizá los más rezagados y reclamados por los seguidores eran los dos porteros, Edu Sousa y Lloves, que disfrutaban como auténticos niños.

El alcalde, Miguel Anxo Lores, quiso recordar porque "é convinte ter memoria para non repetir os erros, o mal que o pasamos tódolos afeccionados nos últimos catro anos, sobre todo no Nadal de 2011. Uns momentos moi difíciles nos que o club estivo a punto de desaparecer". El regidor también dijo que "o club non está aínda saneado, pero si que está no bo camiño" y que "é unha alegría chegar a conseguir isto".

La fiesta granate se traslada a cada uno de los rincones de Pontevedra
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