Paco Buyo: "Era muy atrevido, en México me llamaban el portero del siglo XXI"

El de Betanzos recuerda a Miguel Ángel, de quien tomó el testigo en la portería del Real Madrid y con el que construyó una relación muy especial. Recuerda sus anécdotas, la violencia en el fútbol de antes y la evolución que han experimentado los porteros en las últimas décadas
Paco Buyo, en una imagen reciente. VICTORIA RODRÍGUEZ
photo_camera Paco Buyo, en una imagen reciente. VICTORIA RODRÍGUEZ

Hace días fallece el mítico Miguel Ángel, al que sustituyó usted en la portería del Real Madrid poco después...
Miguel Ángel se retira justo antes de llegar yo al Madrid, estaba con él Agustín, otro portero mítico gallego y Ochotorena. Y año siguiente llego yo. Coincidimos en el club, fue mi entrenador de porteros y luego pasó a ser delegado del primer equipo. Fue jugador durante 18 temporadas del primer equipo, entrenador de porteros y delegado del primer equipo casi una década. También fue director de la antigua ciudad deportiva, lo fue casi todo en el club.

¿Qué recuerdos le dejó su relación con él?
Su trayectoria como portero ahí está, estar 18 años como portero en el Madrid te dije lo que era como guardameta. Como entrenador de porteros era un hombre exigente, de él aprendí muchas cosas. Trabajamos muchísimo, fueron momentos muy agradables porque cuando te esfuerzas y te salen las cosas en el campo, era una satisfacción tanto para él como para mí. 

La relación era más especial si cabe porque los dos eran paisanos gallegos.
Siempre hay una mayor complicidad, con un paisano te entiendes mejor. Me conocía a la perfección, sabía cómo era y los consejos eran constantes. Hablábamos mucho, informes de equipos, de penaltis, de jugadores, intercambiábamos mucha información. Era una unión de la que sacamos mucho provecho.

Fue uno de sus referentes, imagino.
Sí, tengo una anécdota que se la conté muchas veces a Miguel Ángel y me decía que cómo me podía acordar de esas. Cuando era crío, con 12 años, fui a un Betanzos-Ourense de Tercera División y el portero del Ourense era Miguel Ángel, y recuerdo perfectamente que vestía un jersey verde. Un día se lo dije y no se podía creer que me acordara de ese detalle. Siempre fue un referente, como portero ha sido uno de los más grandes de este país, estaba también García Remón, que coincidió con él y se alternaban en la portería. Si se lesionaba uno perdía el puesto porque era difícil sacar del campo al otro.

Ha pasado mucho portero gallego por el Real Madrid. Algo hay en Galicia.
El portero gallego ha rendido muy bien en el Real Madrid, es un portero trabajador, constante, disciplinado, ilusión, trabajo y lo que es más importante, una gran técnica y mucha calidad.

Paco Buyo celebra un título de Liga con Amavisca. ARCHIVO
Paco Buyo celebra un título de Liga con Amavisca. ARCHIVO

Estos días ha contado alguna que otra anécdota de Miguel Ángel en la televisión.
Sí, guardaba todos los objetos que nos lanzaban en los campos. Antes era terrible, todo era más violento, los ultras usaban esa agresividad para amedrentarnos, sobre todo al Real Madrid por aquello que decían del centralismo, que era absurdo. Y todo con la complicidad de la Federación, el Gobierno, que no desarrollaron leyes del deporte duras. No metían mano a los equipos que hacían esas barbaridades. Miguel Ángel recogía bolas de acero, varillas con plomo... era un peligro para todos, para nosotros y para sus propios jugadores. Nos lanzaban de todo, rompían las lozas del baño y te las lanzaban. Era tremendo. Miguel Ángel lo guardaba todo y tenía una colección de todo tipo de objetos, como trofeos de guerra.

La figura del portero ha cambiado mucho en las últimas décadas. Principalmente en la estatura.
En España somos más altos que hace unos años, las razas van creciendo. No eran porteros de dos metros como hay tantos ahora, pero siempre digo lo mismo, la estatura puede ayudar en algunos momentos pero también perjudicar en otros. El portero tiene que ser muy bueno, si mides 1,80 y eres muy bueno, eres más rápido que uno de dos metros, posiblemente saltes más... pero el fútbol moderno requiere muchas cosas, no solo ser bueno bajo palos, tienes que organizar la defensa, ser bueno con los pies, tener personalidad, salir sin miedo de la línea de gol y hay una frase que me gusta, y cuando he entrenado a porteros siempre la digo: los defensas ven más por lo que oyen que por lo que ven. Me refiero a que si doy indicaciones como portero, consejos rápidos y certeros, los defensas son mejores porque les ayudas y les orientas. Eso es una cualidad que necesita un portero también.

¿Se buscan porteros altos ahora?
Hay de todo, hay entrenadores que prefieren porteros altos y otros que no. Mira Ancelotti, Kepa no mide dos metros pero si no respondes no te esperan. El fútbol y el Real Madrid no te espera. Hay ciertas dudas en la portería blanca, parece ser que Lunin va a ser el titular. Pero creo que el portero tiene que ser bueno, y para jugar en el Real Madrid tienes que tener una mentalidad a prueba de bombas, psicológicamente tienes que ser muy fuerte. Compites contra tus propios compañeros que quieren jugar, luego contra los rivales con la presión del propio club y con la presión de la grada, de la prensa, etc. Psicológicamente necesitas ser muy fuerte.

Es verdad que ahora también tienen que jugar con los pies, ser casi un jugador de campo más.
Tengo dos anécdotas sobre esto. Yo era muy atrevido, cuando llegué al Madrid desde el Sevilla muchos decían que estaba loco porque salía fuera del área, cortaba balones e intentaba jugarlos. Cuando llego al Madrid teníamos de entrenador a Leo Beenhakker y le gustaba ser muy ofensivo. Entonces yo pensaba que si era el clásico portero que no sale de la portería no iba ayudar al equipo. Yo era muy rápido, empecé de delantero en el fútbol y entonces aprovechaba eso para cortar muchos balones en defensa, salía mucho del área e intentaba jugarlos. Creo que ahí empezó un poco la evolución del portero. En México me llamaban el guardameta del siglo XXI. Es curioso. Beenhakker siempre decía "tenemos la suerte de tener a Paco porque en esto es el número uno, sale fuera del área y estamos tranquilos". A mí me decía que no me preocupara por si me metían algún gol por salir del área, decía que por cada dos goles que encajaba por eso, salvaba 15. Casi nunca me metieron así. Era muy rápido para correr hacia atrás y no era fácil meterme goles así. Además tenía otra virtud, tenía muy buen golpeo de balón y con jugadores como Míchel, Hugo Sánchez o Gordillo que salían muy rápido hacíamos muchos goles al contragolpe.

¿Y la segunda anécdota?
Fuimos a jugar un torneo de verano al sur de Italia con la Sampdoria y otros equipos. Jugamos la final contra la Sampdoria, creo que ganamos 3-0, estuve bastante bien y corté muchos balones fuera del área. Por la noche regresábamos todos en el mismo avión a Roma y en el aeropuerto Vujadin Boskov (entrenador serbio de la Sampdoria) me pidió que me sentará con él en el avión porque quería hablar conmigo. Nos subimos al avión y me dice: "no te voy a proponer que vengas a la Sampdoria porque estás en el mejor equipo en el mundo, pero quiero darte las gracias porque ayer me di cuenta de cómo tiene que ser un portero en el fútbol moderno: juegas con los pies, eres rápido, eres inteligente, juegas casi como líbero. No lo había visto nunca". Fue un viaje muy agradable porque me contó muchas de sus anécdotas en el Madrid.

¿Qué sería Paco Buyo en la actualidad?
Jugaría en el Real Madrid. Titular. Bueno, no sé si con Courtois, que es extraordinario, pero le daría guerra. Tenía algo innato para el fútbol, era muy intuitivo, inteligente, muy ágil y muy rápido. Creo que estaría en la élite segurísimo.

Paco Buyo, durante su época como técnico del Castilla. ARCHIVO
Paco Buyo, durante su época como técnico del Castilla. ARCHIVO

Sigue viniendo a Lugo para ver a su hijo en el Vilalbés.
Sí, hacemos escapadas mi mujer y yo, nos gusta verlo y al Rácing Vilalbés, que es un equipo al que le tenemos mucho cariño. Un club humilde que logró grandes cosas, una gran familia. Van a luchar para salvar la categoría, que sería magnífico.

Con 31 años que tiene David Buyo, pocos consejos le dará ya.
Es un futbolista con unas cualidades muy buenas, es muy rápido, técnicamente bueno, tácticamente interesante, no es porque sea mi hijo pero entiende mucho de fútbol. En su puesto es uno de los mejores de la categoría, algún que otro equipo de superior categoría ha querido llevárselo.

¿Le ha pesado el apellido?
Sí, le ha pesado en algún momento porque ha jugado con la quinta de Carvajal, Morata, etc. Al final por H o por B no llegó a la élite de la Primera División, que tenía condiciones para llegar, pero la vida es así. A veces unos cogen el tren en el momento justo y otros no tienen esa suerte.

¿Sigue al CD Lugo?
Tengo muchos amigos que van al campo, que son socios. Creo que no hay paciencia en la directiva. En Tino Saqués y compañía. Los entrenadores necesitan tiempo y tranquilidad. Ya estuvo en el alambre en Segunda durante tres años con hazañas tremendas para salvarse, pero si cuando desciendes no mantienes el grupo y haces un equipo nuevo, necesitas mucha paciencia con el entrenador. Y esa confianza y tranquilidad no existe en el Lugo.

El fútbol gallego está en buena forma.
Nos falla el Dépor, que tenía que estar en Primera por afición y por historia. El Celta en Primera, el Lugo debería estar en Segunda también. El ejemplo de la paciencia y de confiar en la gente es el Rácing de Ferrol, tiene un cuerpo técnico extraordinario, con Parralo, Manjarín, Mouriz... ahí están en play off y ojo que no nos den una gran alegría esta temporada, que creo que hay muchas posibilidades. Hacen las cosas muy bien, dejan trabajar, ayudan y da gusto verles jugar.

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