2-1. El Poio Pescamar pica piedra para ganar al Leganés y dormir colíder

El conjunto rojillo, espeso en su juego, no fue efectivo y acabó pidiendo la hora para mantener su gran dinámica
Marta Peñalver y el resto del equipo celebran el empate ante el Leganés. RAFA FARIÑA
photo_camera Marta Peñalver y el resto del equipo celebran el empate ante el Leganés. RAFA FARIÑA

No fue el partido más estético del Poio Pescamar esta temporada. Pero ganó. En un día raro, en el que el conjunto rojillo fue bien neutralizado por un combativo Leganés y por su falta de acierto de cara a puerta, el Poio logró su séptima victoria consecutiva a golpe de remontada. Un triunfo que tuvo que agarrar remontando a base de picar piedra primero y aplicarse en defensa después. Una victoria que no pasará a la historia, pero que le permite demostrarse que también sabe ganar cuando no brilla. Y que, además, le hace dormir en lo alto de la tabla.

Nadie dijo que mantener la racha en A Seca iba a ser tarea fácil. Y el Leganés demostró desde el inicio que no estaba dispuesto a ser un mero convidado de piedra a un nuevo festín del Poio en casa. El conjunto pepinero saltó a la pista sin complejos. Jugando sin pívot, trataba de juntarse mucho para luego poder correr a espaldas. No le salió del todo su plan en ataque, aunque su acierto en el balón parado le dio un premio con el que pudo manejarse con más tranquilidad. Porque a los cuatro minutos, Patri conectó un zurdazo poderosísimo tras un saque de banda. Elena, medio tapada por sus compañeras, solo pudo quedarse con el molde. 

El tanto era un castigo excesivo para el Poio, pero venía a incidir en la sensación que planeaba en el ambiente: la escuadra rojilla no estaba cómoda, no fluía. Y lo cierto es que le costó adquirir ese ritmo de juego habitual. Empezó a acercarse a partir de ajustar su agresiva presión. Una presión que, unida a los riesgos de un Leganés que prefería encadenar pases antes que correr directamente, le empezó a acercar al gol. Raquel Gadea le negó a Dani el 1-1 tras una gran bicicleta para deshacerse de la última protectora de la portera. Y el larguero evitó un tanto mayúsculo de vaselina a Luci.

Pese a las dos ocasiones claras, López-Tulla no lo veía del todo claro. Y antes del ecuador del primer acto, paró el partido con un tiempo muerto. El parón sentó bien al Pescamar, que inmediatamente añadió al marcador el empate y a su cabeza una dosis de tranquilidad. En un nuevo pressing exitoso, Rocío tapó un pase local desde el área. El balón quedó muerto y Marta Peñalver no perdonó. La murciana trasladó al disparo la garra que estaba empleando durante todo el partido e igualó el choque con un zurdazo: 1-1.

El gol rebajó el ritmo del choque hasta que el Poio, ya en el último tramo del primer acto, volvió a subir dos marchas. Encontró el cuadro conservero velocidad y acierto en la circulación. Y eso, sumado a su buen trabajo defensivo, volcó definitivamente el choque hacia la portería de Gadea, que frenó de nuevo a Dani. Peñalver y Uña tampoco afinaron la mirilla y al descanso, el Leganés lograba lo que nadie hasta ahora: igualarle al Poio en casa.

Y así fue durante unos minutos más. Porque el Leganés dejó de asumir tantos riesgos y se dedicó a protegerse muy atrás. Sin espacios y con el pase a pívot totalmente inutilizado, el Poio Pescamar entró en un estado de imprecisión máxima. El conjunto rojillo no controlaba el choque, que se volvió efervescente, pero carente oportunidades. Eliminó la figura de pívot López-Tulla y luego llegó incluso a mezclar a Sousa y Uña, pero muy abiertas para tratar de resquebrajar la muralla pepinera. Pero las ocasiones no terminaban de llegar. Hasta que un chut de Martita se topó con una defensa cuando Miriam estaba fuera de la portería. Luego, un disparo de Uña pasó rozando la cruceta. Poco a poco el conjunto rojillo volvía a llamar a la puerta. Y ante la falta de claridad, apeló al balón parado. Luci botó una banda al segundo palo y allí apareció la cabeza de Dani para culminar la remontada.

Quedaban nueve minutos y el Poio estaba por primera vez por delante. Pero ni con esas terminó de domesticar el partido. Impreciso en la circulación, el Leganés encontró un par de contras bien solventadas por Elena. Perdonó el empate el conjunto madrileño, pero esas situaciones terminaron por hacerle ver que aún tenía mucha vida. Y en los últimos tres minutos, apostó por portera-jugadora. Debía aplicarse el equipo local para mantener el valioso triunfo. Y así lo hizo. Sufriendo, la escuadra conservera arañó tres puntos valiosísimos. Porque en un partido poco brillante y carente de efectividad, sacó el máximo botín. Ese que le permite alcanzar las nueve victorias en 10 partidos, mantener el pleno en A Seca y dormir colíder, a la espera del duelo directo de mañana entre Futsi y Burela. 

FICHA TÉCNICA
Poio Pescamar: Elena; Julia Dupuy, Rocío Gómez, Marta Peñalver y Laura Uña -cinco inicial-. También jugaron: Irene García, Luci, Elena Aragón, Dani Sousa y Martita.

Leganés: Raquel Gadea; Guti, Puche, Orive y Patri. También jugaron: Patry, Chuli, María Barcelona, Noe, Molano y Miriam (p.s.),

Goles: 0-1, min. 4: Patri. 1-1, min. 9: Marta Peñalver. 2-1, min. 31: Dani Sousa.

Árbitras: Crespo Carpo y De Luis Iglesia. Amonestaron a Marta Peñalver, por el Poio Pescamar, y a Guti, por el Leganés.
Incidencias: Partido correspondiente a la décima jornada de la Primera Federación femenina de fútbol sala. A Seca, unos 200 espectadores.

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