Javi Díaz supera la cifra de 600 partidos en la Liga Asobal

A sus 46 años de edad el guardameta superó el pasado fin de semana la cifra de los 600 partidos disputados en la Liga Asobal tras casi tres décadas de trayectoria profesional ► Una vida dedicada a su "pasión" que le llevó a pasar por equipos como el Teucro, el Octavio o el Villa de Aranda y que continúa en Cangas a donde llegó para retirarse hace tres años
Javi Díaz posa en O Gatañal con las camisetas de su trayectoria profesional. DAVID FREIRE
photo_camera Javi Díaz posa en O Gatañal con las camisetas de su trayectoria profesional. DAVID FREIRE

Tenía tan solo 17 años, una pasión indescriptible por el balonmano y el Octavio le abrió las puertas del cielo. Ahora, 28 años después Javi Díaz (O Rosal, 1975) suma 601 partidos en la Liga Asobal, entrando en un grupo selecto de jugadores que han alcanzado esa cifra, después de un amplia trayectoria en la cual ha vestido, entre otras, las camisetas del Cangas, Teucro o BM Cantabria.

A los hombre récord del balonmano nacional: Hombrados (767 partidos), Juanín García (628), Fernando Hernández (617), Gurutz Aguinagalde (616) y José Ángel Delgado (606) se suma ahora el guardameta del Cangas que el pasado miércoles ante el Puente Genil cumplió 600 encuentros en la Liga Asobal, sumando su duelo número 601 el pasado sábado ante el Barça.

Una trayectoria extensa e intensa de la que recuerda cada momento en el que fue feliz sobre el 40x20 e incluso otros en los que no lo fue tanto.

"A día de hoy veo que aporto y que ayudo, si viese que no aporto sería el primero en decir adiós y me marcharía"

Lleva las últimas cuatro temporadas "amenazando" con la retirada e incluso hace algo más de una década tomó la firme decisión de dejarlo definitivamente, pero es que el balonmano siempre encontró la manera de regresar a su vida, de cruzarse en su camino y de alargar un romance que se inició profesionalmente hace casi 30 años.

El secreto para él está claro y no es otro que "la ilusión". Eso es lo que le sigue despertando cada partido, cada entrenamiento, cada temporada. "El balonmano es mi hobby y aún encima me pagan por ello. Siempre digo, y no me cansaré de repetirlo, que soy un privilegiado, hago lo que me gusta, me pagan por ello y además disfruto haciéndolo" destaca Javi Díaz, que tiene claro que el hecho de ser importante para el equipo también influye en que continúe jugando a alto nivel con 46 años.

Él mismo relata "a día de hoy veo que aporto al equipo, que continúo ayudando sobre la pista. Si viese que no aporto sería el primero que diría adiós, que me marcharía. Pero tengo claro que yo quiero dejar esto bien, no quiero arrastrarme, molestar o estar sin sumar porque para eso me voy a mi casa".

Evolución. Consciente de ser un privilegiado ya no solo por el hecho de disfrutar de lo que le hace feliz sino también por seguir haciéndolo después de tantos años, el guardameta natural de O Rosal tiene claro que "logré alcanzar la cifra de 600 partidos porque llevo muchos años en esto, sino sería imposible". Además asegura que la evolución del balonmano durante su trayectoria también influye en que continúe en activo.

"El balonmano evoluciona y la realidad es que cada vez hay menos dinero. Cuando los jóvenes me dicen que es increíble que siga jugando a esta edad y a buen nivel, yo siempre les digo que si en la actualidad hubiese el dinero que había antiguamente, sería imposible que un tío de 46 años siguiese jugando ya que continuaría siendo la mejor liga del mundo como era antes y se podría fichar a quien se quisiese, pero como no hay tanto dinero los de 46 seguimos jugando todavía", destaca Díaz que, además, no se esconde al asegurar que el tiempo pesa: "me siento bien, pero esto realmente pesa. Tengo una posición menos lesiva que un jugador de campo, pero ya no recupero como antes, no es lo mismo, los cuerpos evolucionan y los achaques también".

"Desde que salí del Octavio he vivido diez años espectaculares en Aranda, Valladolid y Cangas"

Una larga trayectoria en la cual pasó por diferentes etapas, clubes y momentos y pese a que guarda recuerdos especiales de cada uno de los equipos en los que jugó, Javi Díaz asegura que los últimos diez años de su carrera están siendo "una gozada".

El portero del Cangas tiene claro que "desde que salí del Octavio he vivido diez años espectaculares ya solo por el hecho de jugar en pabellones llenos de gente, ya sea en casa o fuera, sentir que las gradas aprietan es algo impresionante, en Aranda llegaba a haber 2.000 o 3.000 personas en los partidos".

Aranda, Valladolid y Cangas son los tres lugares en los que ha vivido en esta última década y él mismo destaca que todos "son lugares de mucha pasión por el balonmano" y es por ello que en estos diez años le han hecho disfrutar como aquel joven de 17 años que "llegaba de O Rosal" y que inició su carrera junto a "esos hombres a los que antes iba a ver jugar".

Retirada. Y es que pese al gran nivel deportivo que está mostrando en las últimas temporadas, sobre todo en la presente donde está siendo el guardameta más regular de la Liga Asobal, es lógico pensar que después de casi tres décadas de carrera y con 46 años Javi Díaz piense ya en la retirada.

Sin embargo y como él mismo reconoce las 'amenazas' de dejarlo en los últimos años le han enseñado a no decir que esta será su última temporada como deportista profesional.

"No voy a decir que esta va a ser la última temporada", dice entre risas y asegurando que "desde que vine de Valladolid a Cangas llevo diciendo todos los años que a final de temporada lo dejo y no lo hago, así que este año prometí que no iba a decir nada".

Pese a eso Díaz reconoce que "hay posibilidades de que llegue mayo y lo deje, o igual no" y es por ello que no quiere decir que esta será su última temporada ya que "después todo el mundo me vacila y me dice que me paso el año llorando de que va a ser el último y llega mayo y me convencen para seguir jugando".

"Si hubiese el dinero que había antes, sería imposible que un tío de 48 años siguiese jugando al balonmano"

Él mismo destaca que "todavía estamos en noviembre, hasta mayo todavía queda muchísimo. Solamente llevamos dos meses de competición, muy intensos, pero no dejan de ser dos meses".

Con una temporada que comenzó de una manera impecable para el Cangas e inmerso en un proyecto liderado por Nacho Moyano que ilusiona a los jugadores de la plantilla, a la directiva y a los aficionados, Javi Díaz quiere centrarse ahora en disfrutar de sus 600 partidos, en continuar disfrutando del balonmano, de su pasión, y en seguir sumando minutos y momentos de la mano del Cangas, donde está plasmando un año espectacular.

Sin embargo el guardameta es claro al asegurar que su buen momento de forma "se debe al buen momento que está viviendo todo el equipo". "Estamos jugando bien, es una continuación de los dos últimos meses de la temporada pasada en los que logramos la permanencia y en los que el equipo ya jugó muy bien y a buen nivel", explica Díaz que "los pocos cambios que hubo en verano no dañaron el núcleo de la plantilla".

Pero no quiere confianzas y es que "estamos como los surferos, encima de la ola y aprovechando la dinámica con la que empezamos, pero las dos derrotas (Puente Genial y Barça) ya te meten en el meollo".

Una liga muy igualada que define como "bonita", pero "también muy apretada" y que le hace echar la vista atrás y recordar como hace años era imposible pensar en una competición con tanta igualdad.

"En mi época, recuerdo por poner un ejemplo mis años en el Teucro, salías a jugar a cualquier lado y sabías que no ganabas, que era imposible", destaca Javi Díaz que añade que "había ocho, nueve o diez equipos que eran intratables para el resto de la liga y éramos conscientes de que en casa podíamos rascar algún punto alguna vez, pero que fuera era una misión imposible y que al final te ibas a jugar la liga con los cinco o seis equipos que estaban abajo contigo, el resto era inalcanzable".

"Jamás me imaginé que esto podría ser posible. Cuando empecé vivía en una nube, con 17 años y una cabeza loca"

Una evolución que Javi Díaz ha vivido desde dentro, inmerso en una dilatada e intensa carrera que le han llevado a ser un hombre de récord, un hombre que ya supera los 600 partidos en la Liga Asobal y que va a por más.

Si todo sale bien y ningún inconveniente se cruza en su camino durante la presente temporada Javi Díaz se posicionará en el tercer puesto (con 620) del ranking de jugadores con más partidos en la máxima categoría, un hecho que para él es casi una anécdota pese a que es consciente de que la cifra que ha alcanzado es de vértigo.

Y es que en su cabeza no entraba jugar tantos años a tan buen nivel, pero como él mismo asegura "nadie cuando comienza en esto piensa en cuando se va a retirar. Y lo que está claro es que si en mis inicios alguna vez lo pensé, no lo recuerdo".

Pero hay algo que sí recuerda de sus primeras veces en este deporte y es que "jamás me imaginé que esto podría ser posible alguna vez", un hecho basado en lo joven que era cuando comenzó, un chico que "vivía en una nube, con 17 años y una cabeza loca".

Muchos años han pasado desde aquel año en el que "solamente pensaba en jugar" y que se encontró de frente con "otra vida totalmente diferente. Llegué al Octavio, en el segundo año ya estaba jugando en Asobal, era todo muy bueno y todo fue demasiado rápido", destaca.

Casi una década después Javi Díaz es parte de la historia nacional con sus 600 duelos de pasión.

Así ve sus 29 años en la élite: de hacerse un hombre hasta el 'sin querer' que dio la vida

No olvida ninguno de los destinos en los que jugó, de todos guarda recuerdos y hacia todos ellos tiene un sentimiento especial. Apenas necesita tomarse tiempo para recordar que es lo que le hace sentir cada uno de los clubes en los que jugó.

Octavio [92 a 95 y 07- 11]


El club que le dio su primera gran oportunidad, el equipo que le abrió las puertas y a donde llegó "siendo un niño que venía de jugar en juveniles en O Rosal y convivía con los hombres a los que veía jugar".

De sus tres primeros años en el Octavio recuerda un momento exacto el del "debut en Valladolid", un recuerdo que no se borra de su mente y que inició el camino que continúa vivo en la actualidad.

Chapela [1995- 1997]


Uno de los equipos que más le han marcado y Javi Díaz lo reconoce. Fueron "tres años que me marcaron para siempre". De sus tres temporadas en el Chapela guarda el recuerdo del "proceso de llegar de Primera Nacional a la Liga Asobal".

Y tiene claro que todos los ascensos son especiales para él, pero recuerda que "el año que subimos a Asobal fue impresionante". Chapela le dio a sus mejores amigos y una sensación de hogar que le llevó a mudarse allí, lugar en el que todavía reside.

Teucro [1995- 2005]


"Allí me hice un hombre, o un nombre, dentro del balonmano", son las primeras palabras que le vienen a la mente al hablar del Teucro, equipo en el que estuvo ocho años consecutivos.

Javi Díaz no tiene reparos en admitir que se hizo portero en el conjunto pontevedrés y asegura sin tapujos que "si yo soy algo ahora mismo es por los años que viví allí".

Un recuerdo especial guarda para Modesto Augusto quien "siempre me dio una confianza terrible", pero tampoco se olvida de "la gente que había en la directiva, con la que sigo guardando una fuerte relación". El Teucro marcó un antes y un después en la vida de Javi Díaz como guardameta.

BM Cantabria [2005-2006]


Tenía 29 años cuando decidió salir de casa por primera vez y fichar por el Cantabria, una oportunidad de oro que asegura que no aprovechó al 100%.

"No puedo negar que fue un año en el que me lo pasé bien ya que era una plantilla para luchar por cosas bonitas", destaca el portero que, pese a eso, añade que "como buen gallego tenía morriña".

"No lo disfruté como lo tenía que haber disfrutado, lo disfruté pero no lo aproveché", explica ya que "era un equipo grande y estaba más pensando en casa y en mi familia". No consiguió adaptarse y tiene claro que "no supe aprovechar donde estaba porque tenía la cabeza más en casa que en el balonmano".

Villa de Aranda [2011- 2015]


Su primer ‘sin querer’. Así comenzó la historia de Javi Díaz en Villa de Aranda. "Me voy a Burgos porque a mi mujer la destinan allí y me voy por ella, prácticamente con la idea de dejar el balonmano", explica el guardameta que se marchó con las manos vacías, dispuesto a encontrar un trabajo y dejar atrás la carrera deportiva.

Sin embargo "la desaparición de Portland dio una oportunidad a Villa de Aranda de coger la plaza y eso me dio la vida", el balonmano se quedó en su vida y "si sigo jugando fue por mis años allí sino estaría retiradísimo".

Valladolid [2015- 2018]


Un nuevo destino en la vida laboral de su mujer hizo que Javi Díaz "me fuese detrás de ella". Del Atlético Valladolid recuerda que "era un proyecto nuevo en Plata, pero conseguimos el ascenso y vivimos dos buenas temporadas en Asobal".

Casualmente fue allí donde el portero de O Rosal tomó la decisión de su retirada y recuerda como "en una entrevista tras el último partido, un derbi ante el Ademar, anuncio que lo dejo", pero el destino le tenía otros planes en el camino.

BM Cangas [2018 a...]


Su última etapa, la que está viviendo, la resumen en una palabra: "Camiña". El ex presidente del Cangas le llamó tras la entrevista y le ofreció continuar jugando, Javi Díaz explica que "le dije que lo dejaba", pero al volverse a Galicia quedó con él y "en esa quedada me convenció".

Iba a ser un año pero el guardameta está en un momento increíble y "ese curso se convirtió en cuatro, cuatro que llevo diciendo que lo dejo, claro".

En una carrera tan larga cabe pensar que Javi Díaz vivió un sinfín de momentos, de encuentros o de situaciones diferentes y que es complicado destacar algunos, pero como él mismo reconoce, siempre hay "partidos o momentos que recuerdas siempre" y que a veces no sabes muy bien la razón.
El debut Tenía 18 años, corría el año 1993 y en el Pabellón Huerta del Rey de Valladolid, Javi Díaz debutó en la Liga Asobal con el Academia Octavio, ese día es uno de los más destacados de su carrera.
Fichaje en el Teucro
Su llegada al conjunto pontevedrés inició el camino de un guardameta que se hizo un "nombre" en el balonmano nacional gracias a sus ocho temporadas en Pontevedra, un hecho que él mismo reconoce y que se inició con su fichaje en el Teucro tras dos años en el Chapela y sus primeros pasos en el Academia Octavio.
Play-out con el Teucro
Otro de los momentos que tiene grabados a fuego en su cabeza es el play-out de descenso de la temporada 1999-2000. Javi Díaz recuerda aquella eliminatoria al mejor de tres que se saldó con un golpe franco con el tiempo cumplido que supuso el descenso del Teucro a la División de Plata.

Semifinales Copa del Rey

No guarda un mal recuerdo, pero sí un recuerdo de "una semifinal de Copa del Rey con el Teucro que disputamos ante el Barcelona en Pamplona»", ese es para Javi Díaz uno de esos momento que no sabe muy bien pero recuerda con fuerzas.

La élite en el Teka

La salida del Teucro con dirección a Cantabria es uno de esos recuerdos que permanece, el mismo asegura que "el hecho de jugar en el Teucro me abrió las puertas del Teka Cantabria" en un año que finalmente fue muy complicado para él en lo personal.

Valladolid-Ademar, año 2018

Último partido de la 2017-2018, un duelo que nunca olvidará por ser ‘el último de su carrera’ y el mismo día en el Camiña levantó el teléfono para traerlo al Cangas. Ese día forma parte de ‘sus momentos’ porque en él se inició una última etapa que no esperaba pero de la que no se arrepiente.

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