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Abriendo el camino

Márcos Pérez arbitrando el partido del pasado sábado. CEDIDA
Márcos Pérez arbitrando el partido del pasado sábado. CEDIDA
Marcos Pérez arbitró el sábado el primer partido con silbato electrónico en España

Pioneros y con intención de seguir aportando. La nueva normalidad va llegando al deporte de manera progresiva. Esta vez ha sido el turno del balonmano, que se ha iniciado en el arbitraje mediante silbato electrónico en un partido oficial. Fue en Carballo y dejó paso al futuro inminente. Marcos Pérez y su compañero Pablo Torreiro han sido la primera pareja arbitral en España en dirigir un partido mediante esta nueva iniciativa. Un modelo que, para el propio Marcos, es el inicio de un largo proceso que va tomando forma.

Fue más fácil de lo que esperaba. Quizá porque él, licenciado en Educación Física y monitor en un centro deportivo, acostumbraba a trabajar con mascarilla. "En cuanto a respiración y demás fue fácil", recuerda. Aunque reconoce que su primera reacción al conocer el nuevo silbato fue de incredulidad. "Lo veíamos y decíamos: un silbato electrónico, ¿para qué?". Ahora ya lo sabe.

Marcos reconoce que el nuevo instrumento cumple con las mismas funciones que el de uso tradicional, y además, gana en ventajas. "Es un botón, y tiene tres posiciones, con diferentes tipos de tono. Con un silbato normal modulas con la intensidad de soplido, en cuanto al botón es exactamente igual, es gradual, cuanto más fuerte pulses, es más prolongado", pero añade que "así como antes tenías ese tiempo de reacción de llevar el silbato a la boca, ahora al tener un sistema diferente lo que haces es tener un par de segundos más para decidir". Todo ventajas, según apunta el árbitro.

Ahora le falta pulir detalles. Y es que la inmediatez con la que se ha instaurado esta nueva manera de arbitrar ha pillado por sorpresa a Marcos, quien asegura que "visionando el vídeo, ves ciertas cosas que puedes mejorar, que son cosas que te da la experiencia; cómo enfocar, si tú pitas hacia abajo se oye peor, si enfocas hacia arriba se oye mejor, cierto tipo de gestos que son más complicados de realizar porque no estás acostumbrado... en dos partidos te adaptas, si quieres".

Y en eso de adaptarse, Marcos va por el buen camino. De hecho asegura que, puestos a reinventarse, se muestra encantado con las nuevas formas. "El tema es que no sé si es por ser el primer partido y que no estamos acostumbrados o porque realmente es incluso más cómodo", apunta.

Respecto a la mascarilla, el árbitro se muestra optimista pese a las innumerables oposiciones que han surgido tras asociarla al deporte. "Hay dos tipos de personas, las que se quejan de lo que está pasando y la gente que quiere cambiarlo, y nosotros queremos cambiarlo".

El material del que están hechas sus mascarillas deportivas facilitan la labor, lo que supone un plus a la hora de conseguir concienciar a los atletas. "Yo la he probado el otro día a niveles intensos. En cuanto a la fatiga, se rebaja un poco el nivel. De hecho estuvimos comprobando y tanto mi compañero como yo hemos dado más de 150 pulsaciones por minuto, que es lo normal", relata Marcos, lo que resume que las diferencias son mínimas en deportistas de elite.

Respecto a detalles más minuciosos en lo que se refiere al estudio del uso de la mascarilla recuerda que "no hay nada que verifique que sea ni perjudicial ni beneficioso", apunta, añadiendo que "sí que hay menor consumo de oxígeno y mayor consumo de CO2, pero cuando tú trabajas con hipoxia, con mascarillas que ya te regulaban en altura, es lo que se hacía".

Marcos y Pablo han marcado un punto de partida para continuar progresando en este nuevo deporte que ha llegado por sorpresa. El pasado sábado pusieron las bases en el balonmano de lo que podría ser el deporte a partir de ahora. El arbitraje también forma parte del deporte y, como tal, también tendrá modificaciones. Marcos Pérez es uno de los muchos deportistas que, pese a los constantes impedimentos, quiere volver.

Prosperando. A favor de los nuevos métodos
Ante las numerosas oposiciones que han nacido tras conocer el uso de la mascarilla en el deporte, Marcos Pérez es partidario de dejar los prejuicios e intentarlo todo. "Llevamos siete meses sin competición y yo prefiero que el balonmano sea lo mas parecido a lo que había antes, que no tenerlo", resume.

Asegura que estamos en un proceso de cambios constantes y que lo más cómodo será adaptarse. "En la Federación Gallega se esta trabajando para que cada 15 minutos haya un parón automáticamente, yo lo prefiero", afirma.

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