El futuro les pertenece

Ainhoa López, un talento natural para el patinaje artístico

Dio sus primeros pasos en el patinaje artístico con cinco años. Ahora trabaja para ser la mejor versión de sí misma y con la ilusión de debutar en competición el próximo año
Ainhoa, con sus patines en la Plaza de Barcelos. JOSÉ LUIZ OUBIÑA
photo_camera Ainhoa, con sus patines en la Plaza de Barcelos. JOSÉ LUIZ OUBIÑA

La nota de pasión se percibe en su voz cuando habla del patinaje artístico, una disciplina a la que se dedica desde los cinco años y de la que es una verdadera promesa de futuro. Y es que Ainhoa López descubrió su talento en unas clases extraescolares, que pronto se convirtieron en un sueño por cumplir. "Me gustaba mucho patinar y todos me decían que cuando fuera mayor, iba a competir", cuenta, "así que me anoté al Club Rodeiras".

La pontevedresa había probado antes otras disciplinas como el baile o la gimnasia rítmica, pero nunca sintió lo mismo que "cuando me pongo los patines, porque sé que voy a disfrutarlo". Su carácter arriesgado, su valentía sobre los patines y su constancia son los valores que hacen de López una patinadora especial.

"Siempre me arriesgo y cuando no me sale algo, lo sigo intentando", confiesa, "es una voz en mí que siempre me dice que tengo que intentarlo una vez más". Una constancia que va más allá de los entrenamientos en el Club Rodeiras.

"Creo que en la competición hay que dar la mejor de una misma y al parecer, eso es lo que mejor se me da"

Y es que López ha hecho de esta disciplina su pasión y una forma de vida. "Me hicieron una pista en casa para patinar porque me gusta muchísimo", cuenta. "Entreno con el club dos días a la semana, pero el resto intento practicar por mi cuenta". La patinadora pontevedresa tiene claro que esta es su mejor virtud: "Si algo no me sale en el entrenamiento, lo repito en casa hasta que me salga".

Una pasión y una entrega que hacen de ella una de las jóvenes más prometedoras del club pontevedrés, que la próxima temporada quiere dar sus primeros pasos en competición. "Competir es uno de mis sueños desde que era pequeña", confiesa López, "aunque los profesores sean más estrictos, a mí me vale".

Y es que a la pontevedresa no le llega la hora de poder saltar a la pista y dar lo mejor de ella. "No creo que me ponga nerviosa al competir", asume, "creo que en la competición hay que dar lo mejor de una misma y al parecer, eso es lo que mejor se me da".

De hecho, la patinadora ya se ha imaginado cómo serán sus primeros pasos en la competición. "Me encanta escuchar música y cuando la escucho, siempre pienso en mi mente algún baile de competición, ya sea un dúo, un solo o de grupo", relata, "para cada canción ya tengo uno".

Por el momento, López continúa incansable con su formación para llegar a ser la mejor versión de sí misma. Y es que la pontevedresa lo tiene claro: el patinaje artístico es su sueño. "Cuando sea mayor me gustaría crear un club de competición y darle a los niños la oportunidad que yo voy a tener", explica, "ganarme la vida con el patinaje".

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