Y los argentinos de Pontevedra lo celebraron

La 'colonia albiceleste' de la Boa Vila vivió con tensión una de las mejores finales de la historia del Mundial y no ocultó la emoción por su tercera estrella
La sede de la Asociación Argentina Rincón Criollo se quedó pequeña para ver la final. JAVIER CERVERA-MERCADILLO (1)
photo_camera La sede de la Asociación Argentina Rincón Criollo se quedó pequeña para ver la final. JAVIER CERVERA-MERCADILLO (1)

El argentino lleva el fútbol en la sangre. Son palabras mayúsculas. Es como un tango de Gardel. Llanto y alegría en la misma frase. Emoción y pasión. 36 años esperando un momento como el de este domingo. Lo tuvieron cerca en Italia con Maradona liderando a un equipo en el que nadie creía y también lo acariciaron en el 2014 en el campo del enemigo. El de Catar fue el Mundial de Lionel y el de todos los argentinos. Una mezcla de sentimientos, pasión y sufrimiento porque así fue la final más espectacular desde México 1970 y así lo vivieron los argentinos asentados en Pontevedra.

Muchos –entre ellos el jugador granate Valentín Jaichenco– lo festejaron en la sede de la Asociación Argentina Rincón Criollo, en donde se vivieron momentos de alegría desbordada con los dos primeros goles del partido. Nadie se imaginaba lo que sucedería después. Luego hubo nervios y decepción cuando Francia forzó la prórroga.

La sede de la Asociación Argentina Rincón Criollo se quedó pequeña para ver la final. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
JAVIER CERVERA-MERCADILLO

El entusiasmo regresó con el tercer gol argentino, que parecía el definitivo, pero no fue así. La agonía se prolongó. A esas alturas de la película ya no había uñas para comer, se mascaba la tragedia pero también había lugar para la esperanza.

Fue la tanda de penaltis perfecta para consagrar a Argentina y para que sus aficionados lo festejaran a lo grande. Lágrimas de emoción y de recuerdo de los que esperaron tantos años para ver a su selección ganar y que ya no están. Se sucedieron los abrazos, no faltaron los cánticos y la fiesta se trasladó a la calle.

La sede de la Asociación Argentina Rincón Criollo se quedó pequeña para ver la final. JAVIER CERVERA-MERCADILLO (3)
La sede de la Asociación Argentina Rincón Criollo se quedó pequeña para ver la final. JAVIER CERVERA-MERCADILLO (3)

En las calles de Pontevedra pronto comenzaron a escucharse bocinazos de coches en los que ondeaban banderas. La Praza da Peregrina se convirtió en el lugar de encuentro para muchos. Hasta casi dos centenares de aficionados del país de la Plata se dieron cita allí para cantar, festejar y presumir de bandera.

Fue el día esperado tanto tiempo. El momento tantas veces soñado que este domingo se hizo realidad. Argentina es tricampeona del mundo y en todas las partes del planeta se festejó. Pontevedra no iba a ser menos.

La sede de la Asociación Argentina Rincón Criollo se quedó pequeña para ver la final. JAVIER CERVERA-MERCADILLO (2)
La sede de la Asociación Argentina Rincón Criollo se quedó pequeña para ver la final. JAVIER CERVERA-MERCADILLO (2)

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