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Berrocal, un modelo de futbolista

Jesús Berrocal, este miércoles, en el campo de entrenamiento de Chan do Monte. JOSÉ LUIZ OUBIÑA
Jesús Berrocal, este miércoles, en el campo de entrenamiento de Chan do Monte. JOSÉ LUIZ OUBIÑA

El jugador granate relata su experiencia como modelo, que le permitió desfilar en dos ocasiones en una de las pasarelas más prestigiosas del mundo, la de Milán

Jesús Berrocal tenía 20 años, una larga melena castaña y la misma mirada de seductor que conserva en la actualidad cuando la firma Dirk Bikkembergs se puso en contacto con su representante para contratarlo como modelo. Militaba en el Real Madrid Castilla cuando lo reclutaron para realizar una prueba que superó con nota.

"Encajé en el perfil de lo que buscaban y a partir de ese momento empezaron a llamarme para ir a los desfiles y a otros eventos".

Desde aquel día, comenzó un periplo de algo menos de dos años en los que conoció los entresijos de una profesión de imagen y glamour. Aquello supuso un nuevo estímulo para él, una sorpresa. Era una actividad en la que rápidamente encajó. "No lo tenía en mente. Llevo desde los seis años jugando al fútbol y es mi profesión. Pero me pareció algo diferente, interesante y bonito. Siempre y cuando el fútbol me lo permitía, viajaba".

Durante la semana de la moda, Milán se paraliza: allí están presentes las primeras marcas mundiales 

Jesús Berrocal, en la Pasarela de Milán. CEDIDAFue a Milán, a Florencia, a Barcelona... Desfiló dos veces en la pasarela milanesa –imagen de la izquierda–, "una vez presentando la colección otoño-invierno y otra vez, la primavera-verano". Además, fue al acto de presentación de unas botas de fútbol y de un showroom. "Era curioso. Te dabas cuenta de todo lo que abarca la moda y el trabajo que hay detrás de ella", recuerda el experimentado jugador cordobés, que vivió su Champions League particular de la moda en la ciudad del Giuseppe Meazza. "Durante la semana de la moda, la ciudad se paraliza: allí están presentes las primeras marcas mundiales. Es una experiencia gratificante".

Y también estresante. La locura que se ve en las películas, en las que los y las modelos se cambian a un ritmo frenético para poder realizar los diferentes pases es "totalmente verídica. Conforme acabas, tienes que salir corriendo a cambiarte, porque a los pocos segundos tienes que salir con otra ropa. Es mucho estrés para el poco tiempo que pasas desfilando".

Al final de cada pase tienes que salir corriendo para cambiarte, porque a los pocos segundos debes desfilar con otra ropa. Es mucho estrés para el poco tiempo que pasas desfilando

Berrocal es un experto en adaptación: no solo a otras profesiones como la moda, sino también a los diferentes roles que le ha tocado vivir en los clubes en que ha militado. Este año se ha visto reconvertido a medio centro, algo que, lejos de causarle quebraderos de cabeza, le ha devuelto la sonrisa. "Estoy disfrutando y aprendiendo cada día, aprovechando el momento que tenemos tanto mis compañeros como yo individualmente. El trabajo colectivo es increíble y cuando el equipo funciona, a nivel individual también se destaca más".

Cuando Luismi le planteó la opción de retrasar su posición y actuar en el doble pivote, Berrocal no dudó. "Le dije que creía que podía desempeñar esa función. Estoy aprendiendo conceptos para realizar la mejor toma de decisiones en cada partido. Estaba seguro, tengo confianza en mí mismo y a día de hoy se está dando bien".

Este año estoy disfrutando y aprendiendo con el fútbol cada día, aprovechando el momento que tenemos mis compañeros y yo

Una de las principales virtudes de Berrocal es la paciencia. El cordobés supo esperar su momento en el ejercicio anterior, un curso para olvidar en el que sobrellevó con estoicismo la suplencia, especialmente en el tramo final del ejercicio, en el que apenas dispuso de minutos. "No tuve la continuidad que quería. Pero intentaba estar preparado para cuando llegase el momento. Me tocó participar en el último partido, cuando nos jugamos la vida. Al final salió bien. Me quedo con ese tipo de cosas", asegura, contemplando el pasado con la perspectiva que ofrece el mirador de la actualidad. "Este año es distinto. El equipo está funcionando bien y estoy teniendo continuidad. Me siento muy orgulloso de haberle dado la vuelta a una situación que era complicada".

Y es que la tranquilidad que parece rodear a la plantilla solo se respiró cuando se acabó el curso pasado. El Pontevedra estuvo en el filo de la navaja hasta el partido final en el Cerro del Espino. "Fue muy duro, porque estábamos peleando por un objetivo que nadie esperaba". 

Paciente, tranquilo y profesional, Jesús Berrocal intentó conservar la calma durante la campaña pasada, en la que le tocó convivir con la suplencia. La educación que le dieron sus padres y su dilatada experiencia le han servido para intentar sumar siempre dentro de un vestuario.

La temporada pasada no estaba contento, pero había que sumar de la manera que fuera. Antes que yo, estaba el salvarnos como fuera

"Llevo muchos años jugando y en mi carrera y lo que me han inculcado desde niño en mi familia es que el colectivo está por encima de lo individual. En la temporada pasada había que sumar de la manera que fuera. No estaba contento, porque quería jugar, pero antes que yo estaba el ganar cada semana y salvarnos como fuera".

En la presente campaña ha revertido su situación, ofreciendo un rendimiento notable. A pesar de ello, sigue habiendo aficionados que lo critican y siguen con lupa sus acciones. "Lo gestiono con naturalidad. Habrá gente a la que le guste y gente a la que no. Yo solo intento hacer mi trabajo para que el Pontevedra esté lo mejor posible. Las críticas me las tomo con normalidad. Estamos expuestos públicamente y tenemos que aceptarlas".

Berrocal, un modelo de futbolista
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