Cantera de futuras estrellas

Algunos de los jóvenes atletas posan durante una concentración reciente junto a su preparador, Jose Antonio Pardal. DP
photo_camera Algunos de los jóvenes atletas posan durante una concentración reciente junto a su preparador, Jose Antonio Pardal. DP

PONTEVEDRA.Pocos deportes hay más exigentes que la marcha, llevando a los atletas a un límite físico extremo y teniendo que hacer esfuerzos sobrehumanos en ocasiones. Paradójicamente, es uno de los deportes menos reconocidos y más ignorados por el gran público. Alejada del foco mediático, la Escola de Marcha de la Deputación de Pontevedra se está haciendo un hueco en el panorama no solo nacional, sino también internacional. Pionera en Galicia, todavía es la única academia de marcha de la comunidad. A ella acuden atletas de diversos puntos de la provincia, como Caldas, Cuntis, Moraña o Cangas. Alrededor de 100 inscritos forman el grupo, que engloba todas las categorías del deporte profesional, desde benjamines hasta veteranos.

El entrenador es José Antonio Pardal Baños (1955, Cuntis), quien echa de menos una mayor atención mediática a un deporte y a un club que están triunfando en la sombra. «El atletismo, y sobre todo la marcha, prácticamente no sale en televisión. Los deportes minoritarios están completamente desatendidos», señala Pardal, que, pese a todo, no se rinde. Esta temporada llevarán a cabo campañas de captación por los colegios de la zona, donde buscarán jóvenes talentos para poder impulsar, paso a paso, tanto la escuela como la marcha.

Los éxitos deportivos de la escuela están fuera de toda duda. Cuenta entre sus jóvenes valores con atletas como Daniel Chamosa, subcampeón de España cadete en cinco y diez kilómetros marcha. Su vocación viene de familia, pues su hermana, Antía Chamosa, considerada otra de las joyas del club, se proclamó el pasado curso campeona nacional de cinco kilómetros ruta y de tres kilómetros en pista.

Sueño olímpico

La meta de muchos de los chavales es poder dedicarse profesionalmente a este deporte y, por qué no, llegar a ser olímpicos. Pero no todo es un camino de rosas. «Son muchas piedras en el camino. Familia, estudios, amigos...». Pero el sueño es posible. El espejo es uno de los fundadores del club, el vigués Santi Pérez, que participó en los 50 kilómetros marcha en los Juegos de Pekín, en 2008.

A pesar de éxitos como los mencionados, solo la Deputación ampara tanto a nivel de instalaciones como económicamente al club. «Las ayudas a un deporte minoritario como el nuestro son ridículas, solo contamos con el respaldo de la Deputación», se resigna Pardal.

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