El combate definitivo de Carla Agís

La pontevedresa empezó a practicar boxeo con 14 años ▶ Después de dejarlo en pandemia, regresó para proclamarse el pasado octubre campeona de España joven en peso pesado
Carla Agís, con el cinturón de campeona de España en la Peregrina. GONZALO GARCÍA.
photo_camera Carla Agís, con el cinturón de campeona de España en la Peregrina. GONZALO GARCÍA.

Un año es el tiempo que tuvo que esperar Carla Agís para disputar su primer combate. Y lo hizo por todo lo alto. La boxeadora pontevedresa se subió al ring por primera vez en competición el pasado mes de octubre y se proclamó campeona de España joven en peso pesado. "A mí me cuesta mucho encontrar rival por dos motivos: porque soy chica y peso pesado", explica Agís, "llevaba un año esperando. Es mucho tiempo y hay gente que por ese motivo se frustra y lo acaba dejando. Pero yo no, sigo entrenando".

La constancia es una de las claves por las que Carla Agís se ha convertido en una promesa de futuro del Team Thunder. La boxeadora se unió al club con 14 años junto a su amiga y compañera Johana Jiménez, que también se proclamó campeona de España en su peso el pasado mes de octubre. El camino no ha sido sencillo para Agís: "La pandemia me agobió mucho por las mascarillas y lo dejé. Tenías un nivel que no podías hacer: nos dejaban entrenar una semana y después nos paraban un mes, así que empezabas de nuevo sin base y sin fondo». Pero la púgil regresó con más fuerza la pasada temporada para conseguir este año su primer título nacional.

"Estaba muy nerviosa, pero llegó ese día y estaba muy convencida de que iba a ganar", confiesa sobre el combate que disputó en el Campeonato de España joven, "me costó meterme en el combate, pero al final me lo tomé como un sparring más. A día de hoy aún no me creo ser campeona". Para Agís, la clave de su éxito está en no tenerle "miedo a los golpes y además, soy constante. Si no me sale, sigo intentándolo". Lo más curioso es que antes de formar parte del Team Thunder, la pontevedresa practicó otros deportes como el fútbol, que dejó "porque me daban balonazos y ahora, aquí estoy, en boxeo".

"Mi punto fuerte es que no le tengo miedo a los golpes y además, soy constante. Si no me sale, sigo intentándolo"

El compañerismo que se respira en la escuela marinense cautivó a Agís, que entrena cinco días por semana, alrededor de dos horas al día. Aunque reconoce que es "vaga", la motivación siempre la mueve a seguir entrenando y pulir aquellos aspectos en los que todavía no ha encontrado su mejor versión. "Al ser un peso tan pesado, te pesa mucho el cuerpo y eres más lento que el resto", explica, "así que quiero mejorar esa velocidad".

En el futuro, Agís quiere ser militar y seguir practicando boxeo, aunque amateur y no profesional. "No veo necesario llegar al nivel de profesional. Es espectáculo y dinero, pero yo me subo al ring a disfrutar y sé que en amateur, el árbitro me va a proteger".

Comentarios