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LUISMI AREDA | ENTRENADOR DEL PONTEVEDRA CF

"Continúo porque aún puedo aportar mucho al Pontevedra y sacar más a este grupo de jugadores"

Luismi Areda, este viernes en Pasarón. GONZALO GARCÍA
Luismi Areda, este viernes en Pasarón. GONZALO GARCÍA

Una vez oficializada su renovación por un año más, Luismi Areda hace balance de una temporada en la que el equipo ha crecido y que espera que sirva de transición para un futuro mejor

SANTISFECHO y tranquilo. Son dos de las sensaciones que desprende Luismi Areda después de firmar su ampliación de contrato hasta el próximo año con el Pontevedra, después de haber cumplido por segundo año el objetivo marcado. Ahora, el técnico hace balance de una temporada con final agridulce, pero que espera que siente las bases de un PCF más ganador en la categoría de bronce.

Es su segunda renovación con el Pontevedra. ¿Ha sido rápido el acuerdo?
Fue rápido. Acabamos el domingo la liga y ya el lunes empezamos a hablar. Al final, cuando la predisposición de las dos partes es buena, el entendimiento no se hace esperar. Fue todo sencillo. Yo creo que mi etapa no tocaba a su fin. Aún puedo dar mucho al club y trabajar con este grupo de jugadores, a los que se les puede sacar mucho más. Y vamos a intentarlo.

¿No quisieron cerrar antes su continuidad?
No, no. Yo soy partidario de cerrar las cosas una vez que acabe la temporada, una vez analizado todo con tiempo fríamente. Ése fue el momento de tomar las decisiones, no cuando estás en medio de la temporada centrado en otra cosa. Ahí se debe decidir si se continúa o no, porque el club está por encima de nosotros. En este caso, el club está contento conmigo y piensan que debía continuar. Y yo consideraba que mi etapa en el Pontevedra aún no se había acabado.

¿Por qué cree eso? ¿Qué más le puede aportar Luismi al Pontevedra?
Sobre todo, continuidad. Queremos continuar con el bloque de jugadores de la pasada temporada. Es un buen grupo y hemos conseguido que rindiera a un nivel muy alto. Yo creo que con algunos retoques para dar ese salto de calidad, conseguiremos ser un equipo mucho más competitivo y seguiremos la línea de esta temporada. Queremos pelear por lo máximo y volver a hacer una temporada ilusionante para la afición. De eso se trata, de que cada vez vaya más gente a Pasarón y podamos volver a despertar al aficionado de toda la vida del Pontevedra. Creo que aún podemos y debemos hacerlo, porque la ciudad y el club se lo merecen.

Ha calificado la temporada de notable alto. ¿Al principio de la temporada esperaba que el equipo estuviese donde ha acabado?
En julio te haces un poco a la idea de lo que esperas durante la temporada. Lo que pretendía era, como mínimo, estar luchando por los cuatro primeros puestos hasta el final. Si te quedas descolgado en febrero o marzo el año se queda muy vacío. El ambiente que hemos generado, la ilusión, la gente desplazándose fuera para vernos... eso es lo que pretendíamos. Queríamos despertar a la gente y pelear hasta el final. Nos hemos quedado a nada del play-off, pero la afición se marchó satisfecha. Y eso lo demuestra el aplauso en el último partido. Ahora tenemos que aprovechar esta inercia y conseguir que esto sirva de transición al futuro que nos espera.

¿Ese aplauso de la gente del que habla será el inicio de un idilio más fuerte entre la gente y el equipo?
Se ve que el aficionado está cerca de los jugadores y los futbolistas se sienten arropados por la gente. Hemos estado muy fuertes en casa hasta el último día. Eso es una señal de la comunión que hay. Esa cohesión se hace notar también en partidos de fuera que hemos jugado en Galicia.

También ha habido partidos en los que el ambiente en Pasarón fue frío.
Sí es verdad. Sobre todo en el priemer cuarto y hacia mitad de temporada, Pasarón no presentaba la mejor imagen. Pero fuimos capaces de cambiar esa situación ganando partidos y aspirando a entrar en el play-off. Quizá el hincha veía que el equipo se empezaba a descolgar de arriba, pero luego reconducimos la situación. Nunca nos alejamos del todo de los puestos de play-off y eso también dice mucho del equipo.

¿Qué envejece más, pelear por la salvación como el pasado curso o luchar por lograr quedar entre los cuatro mejores?
Sin duda, la salvación. Quema mucho. Cuando luchas por quedar entre los cuatro mejores es una ilusión. Cuando luchas por salvarte, es vida o muerte. Bajar a Tercera hubiese sido un palo tremendo. Todo el proyecto que había iniciado este consejo de administración, que consiguió ascender al equipo, mantenerse y jugar un play-off, se habría derruido como un castillo de naipes.

O sea, esta temporada no ha sufrido ni la mitad.
Se sufre igual. Es que siempre aspiras a más. Eres ambicioso y lo pasas mal cuando ves que se te escapan puntos, cuando lo tienes en la mano... Lo sufres igual. Es otro tipo de sufrimiento.

¿Y qué es lo que más le ha quitado el sueño a Luismi esta temporada?
Los últimos tres partidos, sobre todo. Pierdes las opciones de playoff y les das mil vueltas a la cabeza pensando qué podía haber pasado de conseguir ganar... Te veías ahí cerquita. Al partido contra el Unión Adarve llegábamos en una gran dinámica de juego y de resultados. No entiendes cómo se te pudo escapar un partido que sabías que, de ganar, era un golpe encima de la mesa importante, sobre todo porque ya sabías que Cultural y Castilla habían perdido el día anterior. Era la oportunidad para haber cogido un colchón de puntos clave de cara al final de la competición. Perder fue un palo tremendo. Luego todo empeoró el día de Las Palmas. Teníamos que ganar sí o sí para no tener que hacer una heroicidad en los dos últimos partidos. También le di muchas vueltas a los empates contra el Burgos y el Ínter de Madrid en casa. Contra el Adarve y Las Palmas tenías que ganar. Pero es que los otros dos encuentros en Pasarón los tenías ganados. Se nos escaparon cuatro puntos en el tiempo añadido.

Y por más vueltas que le dio, ¿le encontró una explicación?
A posteriori es más fácil. El día del Ínter o del Burgos dices: tendríamos que haber perdido más tiempo, parado el partido, tener posesión de pelota... Pero claro, hay situaciones que no puedes controlar. Contra el Adarve habíamos hablado que el nivel de concentración debía ser el máximo y no lo fue. Contra Las Palmas B cometimos un error individual que costó un gol y luego no tuvimos efectividad para marcar antes. Desde fuera parece todo más sencillo, pero luego en el campo no lo es. Bueno, ahora lo vemos como algo ya pasado. De todo se aprende.

Precisamente apunta a fallos de concentración. Esos errores grotescos han sido uno de los debes esta temporada.
Sí. Todo es mejorable y eso por supuesto que también. Será algo que tengamos que mejorar de cara a la temporada que viene.

¿Y por qué se producen? ¿Hay jugadores con más tendencia a la desconcentración?
A ver, evidentemente los jugadores son personas. No se puede mantener un nivel de concentración máximo durante 38 jornadas. Hay días en los que estás más metido en el partido y otros no tanto. Es fútbol y si no hubiese errores, no habría goles. Hay que intentar rebajar el número de errores porque, al final, se ve que cuestan puntos.

Otro de los males ha sido el rendimiento fuera de casa. Se mejoró con respecto a otras temporadas, pero los números siguen sin ser óptimos. ¿Cambiarán algo de cara a la próxima temporada para intentar revertir la situación?
Sí, algo haremos. Ahora tenemos tiempo para valorar la temporada fríamente. La idea es saber en qué hemos fallado para corregirlo y ser más competitivos y más fiables. Sabemos que es difícil, porque lo menos habitual es ganar fuera de casa. En cambio, sí hemos sido capaces de ser muy regulares en casa. Lo hemos equilibrado por ahí. Pero, evidentemente, queremos mejorar fuera.

¿Y por dónde pasa esa mejora? ¿Por el fichaje de otros perfiles de jugadores, la introducción de un psicológo, la modificación de entrenamientos...?
Todavía no nos hemos parado a analizar y valorar qué haremos. Pero sí que es importante tener jugadores con un perfil que se adapten a campos sintéticos, pequeños, en los que el juego aéreo y la agresividad cobra importancia. Se trata de tener una plantilla equilibrada. Por eso yo nunca repetía once. Siempre buscas tener jugadores que te den cosas diferentes, que se adapten a cosas diferentes. Buscaremos ese equilibrio.

"Mantener el bloque es clave. Ya tenemos una base buena"

Han comenzado ya las conversaciones con los jugadores. Seis tienen contrato (Edu, Castro, Romay, Mouriño, Pedro Vázquez y Javi Pazos) y el resto no. ¿La idea es mantener el bloque?
Sin duda. Es importantísimo. Hemos conseguido formar un bloque de trabajo con unos futbolistas que han rendido a un nivel muy alto. Ahora lo que pretendemos es lograr esa continuidad. Evidentemente cada año hay que cambiar cuatro, cinco o seis jugadores. Pero pasa en todas las plantillas. Hay que reforzar posiciones en las que necesitas pegar un ‘saltito’ de calidad. Pero lo que es la estructura, la base, la columna vertebral del equipo ya existe. Es muy buena y queremos mantenerla.

¿Con cuántas renovaciones se daría por satisfecho Luismi?
Es muy apresurado hablar de un número de renovaciones. Lo que estamos haciendo es hablar con los futbolistas, ver su predisposición y a partir de ahí tomar decisiones. Pero por respeto a ellos, porque lo han dado todo por el Pontevedra, merecen ser escuchados primero. Una vez que sepamos lo que quieren, tomaremos decisiones y buscaremos lo mejor para formar una plantilla lo más competitiva posible, siempre dentro de nuestras posibilidades. Una vez hablemos con todos, empezaremos a tomar decisiones el director deportivo, el segundo entrenador y yo.

No tienen ninguna renovación cerrada. ¿Le preocupa que haya jugadores que ya cuenten con ofertas importantes o consideran que tienen tiempo de sobra para moverse bien en el mercado?
Por desgracia tenemos tiempo al no entrar en el play-off y podemos planificarnos bien. No hay prisa. Debemos ir paso a paso. Así nos fue bien el verano pasado. Confeccionamos un grupo de futbolistas que han dado un nivel muy alto y la intención es trabajar igual. No perderemos la oportunidad de contratar jugadores o de renovarlos por haber empezado ahora. Si se puede renovar cuanto antes, se hará. Si surge alguna oportunidad de traer a algún futbolista interesante ya, lo haremos si podemos. Habrá oportunidades que surjan ahora y otras que aparezcan a una semana de empezar la liga. Todo es imprevisible. Por eso hay que ir con calma y no precipitarse.

Objetivos
"No hay que volverse locos, pero la ambición es máxima"
Siempre hablan de crecer. Después de haber sido sextos este curso, ¿el próximo curso se debe exigir el play-off al Pontevedra?
No hay que volverse locos. Nosotros somos ambiciosos. Queremos llegar lo más lejos posible y para ello vamos a trabajar desde ya. Y vamos a intentar aspirar a lo máximo. La exigencia debe ser esa. Porque aparte, estamos en un club que debe estar lo más arriba posible por historia, por afición, por estadio, por ciudad, por seguimiento mediático... Vamos a trabajar para ello, pero siendo humildes y siguiendo el camino de esta temporada, que nos ha ido bien. No vamos a marcarnos una meta, pero sí queremos trabajar y competir cada semana para llegar lo más arriba posible.

Para lograr un equipo más competitivo, ¿será necesario invertir un poco más de dinero?
Vamos a intentar mejorar, pero no nos podemos salir del presupuesto. Está claro -y me parece fenomenal- que el club no se va a salir de sus cuentas. Dentro de las posibilidades, lucharemos e intentaremos conseguir a los mejores. Al jugador también le atrae poder fichar por un Pontevedra y más con la buena temporada que hemos hecho. Debemos aprovecharnos de ello.

En invierno llegaron Borja Domínguez y Álvaro Bustos, dos oportunidades de mercado. Va a ser difícil que el club pueda volver a fichar a jugadores de ese caché, ¿no?
Efectivamente. Hemos tenido suerte, porque su predisposición ha sido muy buena para jugar en el Pontevedra. Querían jugar aquí. Ahora tienen que volver a sus clubes de origen y no se sabe qué va a pasar. No depende de nosotros. Sí que es verdad que ese perfil de futbolista va a ser complicado de traer. Nos moveremos dentro de nuestras posibilidades.

El filial ha subido a Preferente pero el Juvenil A no se ha mantenido en División de Honor. ¿Qué significa esto a la hora de tirar de la cantera?
La cantera tiene muchísima importancia. Se está trabajando muy bien en la base. Es una pena que el Juvenil no se mantuviese, pero también es importante el ascenso del filial, porque yo cuento con estos jugadores y es mejor que compitan en Preferente a la hora de estar a caballo entre el ‘B’ y el primer equipo.

"Continúo porque aún puedo aportar mucho al Pontevedra y sacar más...
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