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De la ría a la cumbre

Daniel Otero. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
Daniel Otero. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

El pontevedrés Daniel Otero se sitúa en la élite de la pesca submarina española ►Sus videos en Youtube se han convertido en algunos de los más vistos de su deporte

"Placer, libertad, aventura, soledad, compañerismo, esfuerzo". Son algunas de las palabras que usa Daniel Otero al hablar sobre su deporte favorito: la pesca submarina.

Deporte que compagina con su trabajo como profesor de pilates y yoga y que le ha llevado a conseguir tres trofeos Virgen Peregrina, un subcampeonato por equipos con el Club Sotavento en Galicia y un vigésimo primer puesto en el Campeonato de España.

Cuando era pequeño ya se acercó a la pesca cuando su padre le regaló una caña y sus primeras pequeñas capturas hicieron que se enganchase a este deporte. Con el tiempo se fue acercando a otra modalidad, la submarina y con 14 años ya la practicaba con sus amigos. Aunque para él se trataba de un hobby veraniego con el que pasar el rato.

Daniel Otero. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

Pero antes de empezar a competir a nivel profesional en este deporte pasó por otras disciplinas como el fútbol, el fútbol sala, la natación e incluso el triatlón a nivel nacional, donde compartió competiciones con Javi Gómez Noya. Pero una lesión lo apartó de este último y fue en ese momento cuando decidió volcarse de lleno en la pesca submarina, una disciplina que no era desconocida para él.

Con 24 años dejó de ver este deporte como un hobby para pasar a ser una actividad más profesional. "Fueron mis amigos los que al final me metieron el gusanillo en el cuerpo y empezamos a practicar a nivel competición", cuenta Daniel Otero. Y con 24 años comenzó a participar en campeonatos de pesca submarina primero a nivel gallego y luego dio el salto a los de nivel nacional.

Desde hace un tiempo Daniel Otero ha añadido una cámara a su fusil y graba algunos de sus entrenamientos. Algo que empezó como una forma de ver sus inmersiones y estudiar sus fallos evolucionó y saltó a Youtube, plataforma en la que este submarinista cuelga los vídeos que graba, conviertiendo algunos de ellos en los más vistos en este deporte. "A la gente que no practica este deporte le sorprende ver como te desenvuelves debajo del agua", asegura. Aunque él mismo asegura que no siempre se lleva la cámara, sobre todo en las competiciones, en las que la rapidez cuenta y debe prescindir de ella.

UN DEPORTE DE RIESGO. "Un salto sin red", así es como ve Daniel Otero este deporte. Lo explica asegurando que "es un deporte en el que estás en un medio que no es el tuyo y no tienes apoyo de aire, ni siquiera de emergencia”. Los pescadores submarinos se arriesgan a sufrir un síncope mientras practican este deporte, algo que ocurre a menudo. Y algo que a Otero le ha tocado vivir de cerca y lamenta que "tengo grandes amigos que han perdido la vida practicando nuestro deporte favorito".

Pero este no es el único riesgo al que se enfrentan, sino que también existe el peligro de ser arroyado por una embarcación. Para asegurarse de que esto no le ocurra, este pontevedrés siempre va acompañado de otra persona que maneja la barca desde la que se zambulle, protegiéndole así en caso de que otra embarcación se acerque a su posición.

La pesca submarina es un deporte que poca gente conoce hoy en día y Daniel Otero se lamenta de ello, ya que a él le ofrece algo nuevo cada día. Cada inmersión es diferente a la anterior. "No es muy conocida, quitando la gente que va los domingos y coge un pulpo y un par de peces. Es una pena, es un deporte muy bonito y muy respetuoso con el ecosistema. Sería muy interesante potenciar este deporte", sentencia.

Su técnica. Al acecho y con sigilo
Así es como captura sus piezas Daniel Otero. Se trata de una técnica en la que el sigilo y la paciencia son la clave, ya que el submarinista intenta acercarse a su presa sin que el pez detecte su presencia hasta el final, lo que para Otero "es lo más difícil de la técnica".

Aquí juega un papel importante el tiempo que cada uno pueda pasar bajo el agua sin subir a coger aire a la superficie, ya que puede que en el mejor momento para capturar la pieza el submarinista ya no pueda aguantar más.

Pero esta dificultad Daniel Otero la suple con práctica y entrenamiento. "El aprendizaje me llevó a depurar la técnica", asegura. Un aprendizaje que a lo largo de los años ha podido acumular gracias a sus compañeros del pontevedrés Club Sotavento.


EN DESVENTAJA. LA LEY GALLEGA SOLO PERMITE PRACTICARLA LOS FINES DE SEMANA EN INVIERNO

La pesca submarina necesita de preparación, práctica y perfeccionamiento para dominarla. Esto es algo que Daniel Otero sabe y por ello dedica todo el tiempo libre del que dispone a entrenar, aunque no todo el que querría, ya que se encuentra con un gran obstáculo durante la mayor parte del año.

Desde junio a septiembre la ley gallega le permite zambullirse todos los días y practicar la pesca submarina. Pero llegado el mes de octubre la ley cambia y los días permitidos se reducen solamente al fin de semana. Esto es algo que solo ocurre en Galicia, ya que la ley a nivel nacional sí permite a los demás pescadores submarinos practicar este deporte en el mar todos los días del año. Esto hace que "estemos en desventaja con otros competidores" que sí pueden entrenar siempre en el mar, asegura Daniel Otero.

Pero para no perder la forma y la capacidad pulmonar el pontevedrés acude a la piscina y al gimnasio durante los meses de invierno. Además, siempre intenta aprovechar los fines de semana y el viento o la lluvia no son un impedimento para él para acudir al mar a entrenar, ya que son los únicos días del mes en los que puede hacerlo.

Toda esta preparación es necesaria para suplir la carencia de entrenamiento en invierno cuando Daniel Otero acude a campeonatos a nivel nacional, ya que, además, las piezas suelen encontrarse a mayor profundidad que en las costas gallegas.

Él mismo asegura que "aquí en Galicia no es necesario bajar muchos metros de profundidad para capturar grandes piezas. Tenemos un ecosistema muy rico". Por lo que una inmersión a 20 o 25 metros es suficiente para la pesca submarina en las costas gallegas. Otero incluso ha llegado a pescar alguna pieza a una profundidad de tan solo cuatro metros, una distancia muy corta en este deporte. Esto es algo que también lastra a los pescadores submarinos del norte, ya que están acostumbrados a lo que ellos llaman una pesca a poca agua.

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