El CB Arxil deja sola a Keita, «Non cumprimos co patrón do partido que plantexamos»

Carla Fernández pelea por un rebote con una jugadora del Celta. (Foto: A. D.)
photo_camera Carla Fernández pelea por un rebote con una jugadora del Celta. (Foto: A. D.)

Ni Jordan solo pudo contra los elementos. Ganó únicamente cuando lo rodearon. No hay estrella del baloncesto que pueda vencer sin ayuda de un equipo. Tampoco Minata Keita. La jugadora africana sufrió en soledad contra el Celta Selmark. Todo lo que construyó con su lucha, su intimidación, su poderío físico, su rebote y su aportación ofensiva se fue al traste ante el nefasto encuentro de sus compañeras.

Keita metió cerca de la mitad de los puntos de su conjunto (26 de 58), cogió más de la mitad de los rebotes (18 de 28) y recibió más de la mitad de las faltas (10 de 19). Otro dato aterrador expresa la diferencia de nivel entre la ‘cinco’ y las demás arxilistas ante el Celta Selmark, su valoración. 37 de valoración ella, -3 el resto del equipo, 34 en la suma.

A pesar del despropósito ofensivo del equipo verde, excepción de la africana, hubo partido hasta el final. Por dos motivos: uno, la propia Keita. Otro, un segundo cuarto espectacular, en el que el terror quedó en el olvido y el bloque pontevedrés se puso las botas hasta llegar a los 25 puntos.

Todo tiene su explicación. El Celta comenzó mandando, con una defensa presionante al límite, que dificultaba el traslado del balón a campo de ataque de las pontevedresas. Allí las celestes se colocaban en zona, intentaban evitar que Keita recibiese el balón y complicaban la circulación exterior con mucha actividad de brazos.

Sin embargo, tres triples al final del cuarto llevaron a Carlos Colinas a cambiar de defensa y emparejar a cada oveja con su pareja.

Craso error

El Arxil tuvo entonces superioridad dentro de la zona y más espacios para su estrella. Y eso, sumado a alguna aportación puntual de la segunda unidad verde, condujo el duelo al descanso con ventajas del Arxil de cinco puntos.

Otro partido

Después del descanso se acabó la fiesta. Volvió la presión con zona posterior del Celta. Y esta vez le funcionó. El Arxil estuvo ocho minutos sin meter una canasta en juego, encajó un 14-0 de parcial y vio cómo las olívicas se escapaban en el marcador hasta un preocupante 49-40. El duelo parecía perdido. Pero, a pesar del calamitoso enfrentamiento de sus cuatro exteriores titulares (0 de 9 en triples entre Ana Marín, María Lago, Carla Fernández y María Centeno), el conjunto de Mayte Méndez encontró un claro en el bosque y se metió en el partido.

Su mal ataque, sus malas elecciones, su incapacidad para correr el contrataque y sus pérdidas de balón, no fueron suficientes para doblegar la defensa del Arxil y a Keita, que igualaba a 49 el duelo.

En ese momento, en el que parecía comenzar de nuevo el duelo, se acabó. La MVP del Arxil fue anulada, agotada por el esfuerzo, el tiro exterior verde siguió en su dinámica de destrucción y el Celta jugó con más cabeza y más acierto y se llevó el triunfo. De regalo, el bloque celeste se hizo con el basketaverage en el tramo final.

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