El Teucro pierde sorprendente y merecidamente contra el colista de la categoría (25-28)

García Pichel intenta efectuar un lanzamiento ante la presión de la defensa del Ereintza. david freire
photo_camera García Pichel intenta efectuar un lanzamiento ante la presión de la defensa del Ereintza. david freire

PONTEVEDRA. Al Teucro no le sentó bien el cambio de horario esta jornada. El equipo azul, que jugó hoy al mediodía por la celebración, el sábado, del Campeonato de España Júnior de Taekwondo, no fue ni la sombra de lo que había sido hasta ahora esta temporada y acabó perdiendo, sorprendente y merecidamente, contra el colista de la categoría, el Ereintza, que solo había ganado un partido de los 18 disputados hasta ayer y que no conocía la victoria como visitante en las dos campañas que lleva en la División de Honor Plata, de ahí su gran celebración al término del encuentro.

El Teucro no fue el Teucro. La intensidad defensiva y el contraataque apenas existieron, quizá ahí estuvo la clave de la derrota, porque los azules no pudieron hacer su juego más característico y sufrieron para atacar la férrea defensa que planteó el cuadro vasco.

Pero sobre todo al equipo de Javier Barrios se le vio cansado. Parecía que la plantilla azul podía con todo, pero ayer quedó demostrado que los García Pichel, Carlos García o Tomás Moreira, entre otros, también son humanos. Las numerosas e importantes bajas con las que el Teucro entrena a diario y afronta los partidos se notaron más que nunca. Ni los chicos ni el técnico quieren señalarlas como excusa, pero es evidente que la falta de rotaciones un día acabaría pasando factura.

Los azules comenzaron el encuentro muy lentos, pesados en ataque y tomando malas decisiones en la finalización. Así, el Ereintza se puso por delante y mandó en el marcador hasta el minuto nueve, cuando Carlos García devolvía las tablas al luminoso. A partir de ahí, intercambio de goles hasta que en el minuto 25 Barrios cambió la defensa del habitual 6:0 a un 3:2:1 que surtió efecto, pues permitió a los suyos irse al descanso dos tantos arriba. Sin embargo, en la reanudación se dio un paso atrás al volver al 6:0 y permitir que el Ereintza se metiese de nuevo en el partido.

Así, en el minuto 41 los vascos estaban de nuevo por delante. De nada sirvió el tiempo muerto que solicitó Javier Barrios, pues al Teucro se le seguían atascando las ideas en ataque, todo lo contrario que el Ereintza en defensa. Aún así, los azules volvían a poner las tablas en el marcador en el minuto 52 con un gol de Pichel, pero de nuevo las prisas y los errores en ataque facilitaban las cosas al cuadro vasco. De nada le sirvió al Teucro volver a cambiar su defensa, pues aunque recuperó balones, estuvo siete de los últimos ocho minutos sin marcar.

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