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60 días para el 'Todo o nada'

Álex Fernández y Fede Cartabia, en el último Pontevedra-Deportivo, un amistoso disputado en 2017 en Pasarón. CERVERA-MERCADILLO
Álex Fernández y Fede Cartabia, en el último Pontevedra-Deportivo, un amistoso disputado en 2017 en Pasarón. CERVERA-MERCADILLO

La RFEF ha remitido a los clubes su intención de comenzar la Segunda B el 26 de septiembre 

 

 

La Segunda División B ya sabe quiénes serán la práctica totalidad de sus integrantes el próximo curso. A la espera de saber qué sucede con los descensos de Deportivo y Numancia y de conocer qué dos equipos de Tercera acceden a la categoría de bronce a través de la repesca —la jugarán los campeones que no lograron ascender en el play-off-, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ya está en marcha para comenzar a definir certezas de cara la temporada venidera.

El formato obliga a clasificar entre los tres primeros del subgrupo de 10 para evitar problemas

En este sentido, el ente organizador de la competición ha avanzado en los últimos días a los clubes su intención de que el balón eche a rodar en la categoría de bronce el fin de semana del 26 y 27 de septiembre. Faltan, por tanto, dos meses. 60 días en los que los equipos tendrán que definir sus proyectos para un torneo que apunta a ser un todo o nada.

La apertura a 100 equipos y la intención de crear una categoría intermedia más profesionalizada (Segunda B Pro) entre la actual Segunda B y la Segunda División provocará un cambio de formato revolucionario. Habrá más subdivisiones de grupos y subgrupos, varias fases y menos partidos —ante la previsión de que puede haber parones por la pandemia de Covid-19—.


Cinco grupos, diez subgrupos

Salvo modificaciones de última hora derivadas de los problemas con la jornada final de la Segunda División, la Segunda División B alcanzará el centenar de equipos el próximo curso. Así, de los cuatro grupos actuales se pasará a cinco. Cada uno de ellos contará con 20 equipos. A su vez, los grupos se dividirán en subgrupos de diez equipos. Esta decena de conjuntos se enfrentará entre sí en la fase inicial de la competición. Será un todos contra todos a ida y vuelta para conformar una clasificación final a 18 jornadas.

Esta tabla conformada en la primera mitad de la temporada marcará el devenir del resto del curso. Por lo tanto, será absolutamente trascendental iniciar la temporada de la mejor forma posible, ya que en función de lo que hagan en esos primeros encuentros, los clubes pelearán por ascender a Segunda, "subir" el escalón intermedio a la Pro o no bajar a Tercera —que pasará a ser quinta categoría—.


Los tres primeros, por el TODO

En esta primera fase, los tres primeros clasificados de cada uno de los diez subgrupos tendrán asegurada su presencia en la Segunda B Pro (de 40 equipos). Y además, podrán seguir compitiendo por jugar el play-off de ascenso a Segunda División, en función de sus resultados en la fase intermedia. Mientras, los cuartos, quintos, sextos y séptimos clasificados de los subgrupos (en total, 40 equipos) lucharán entre ellos por las diez plazas restantes de la Segunda B Pro, en un formato todavía por cerrar.

Es decir, quedar más allá del tercer puesto del subgrupo equivaldría a tener solo un 25% de opciones de estar en la nueva categoría. Un riesgo. Mientras, los octavos, novenos y décimos pelearán por no descender a Tercera.


Fase intermedia

Los 30 clasificados se repartirán en cinco grupos. Previsiblemente, estos grupos coincidirán con los conformados al inicio de la temporada —los mejores de los subgrupos del Grupo I competirían entre sí—. En esta miniliga de diez jornadas a ida y vuelta —está por ver si se mantienen los resultados entre equipos que ya se enfrentaron en la primera fase— se decidirán los equipos clasificados para el play-off de ascenso a Segunda A. Lo disputarán los tres mejores de cada grupo y el mejor cuarto clasificado.


¿Proximidad? El criterio para conformar los grupos, aún sin definir
La Real Federación Española de Fútbol aún no ha fijado el criterio para conformar la organización de los cinco grupos de cara al próximo curso. A lo largo de esta semana, es previsible que el ente federativo realice una primera propuesta de la nueva composición de la categoría. Durante los últimos meses, la RFEF deslizó la posibilidad de tener en cuenta la clasificación de la última temporada como el principal criterio a la hora de distribuir a los equipos. En este sentido, el método ‘cremallera’ apunta a tener cierto peso en la composición final del campeonato. Aunque es previsible que, en un primer término, la Federación sí tenga en cuenta los criterios geográficos.

De este modo, una metodología probable apunta a ser la de conformar los cinco grandes grupos en los que estará dividida la categoría a través de criterios de ubicación y, posteriormente, ejecutar un sistema cremallera para concretar los subgrupos.

De este modo, es probable que la Federación tenga en cuenta a los seis gallegos (en el caso de que finalmente el Deportivo de La Coruña compita en la categoría) como un único bloque y los empareje con otros 14 equipos para crear uno de los grupos. A día de hoy, una de las posibilidades —que además seguiría el modelo del pasado curso— sería juntarlos con los ocho madrileños, los seis baleares y los dos canarios. Una vez se produzca una primera confección ‘territorial’, se aplicaría el sistema ‘cremallera’ para subdividir el grupo: el mejor clasificado y el peor irían para un subgrupo, el segundo mejor y el penúltimo para otro y así sucesivamente.

¿DIEZ DERBIS? De este modo, no es del todo seguro que el Pontevedra Club de Fútbol dispute el próximo curso diez derbis contra equipos gallegos, ya que aunque la RFEF finalmente opte por ubicar a los seis gallegos en el mismo grupo, no tendrían porqué coincidir todos en un subgrupo —como sí quiere que la Federación Galega y las entidades deportivas—.

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